Lección 7 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO

El sábado enseñaré...

Texto clave: Génesis 3:16-19

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

  1. Saber: Revelación general versus especial
    1. ¿Qué podemos aprender acerca de Dios por medio de la maldición en el Edén?
    2. ¿Cuál es la diferencia entre la revelación especial y la revelación general?
  2. Sentir: Apreciar nuestros límites como criaturas
    1. ¿Cómo nos confrontan los castigos dados en el Edén con nuestros lími­tes como criaturas?
    2. ¿De qué forma estos juicios, a pesar de sus limitaciones -o tal vez por causa de ellas- realmente nos proporcionan consuelo y seguridad en un mundo fracturado?
  3. Hacer: Vivir dentro de nuestros límites
    1. ¿Cómo puedes aprender a relacionarte con Dios al confrontar personal­mente los límites de las maldiciones del Edén?
    2. ¿En qué áreas de tu vida puedes aprender a depender de Dios más plenamente que ahora?

Resumen: Dios se manifiesta por medio de la revelación especial, pero tam­bién lo hace por medio de la naturaleza, en formas y modos más limitados. La revelación general por medio de la naturaleza envía mensajes mezclados acer­ca de Dios. Job nos da algunas perspectivas sobre por qué ocurren los males naturales; no obstante, el mal tiene que ser permitido por Dios. La razón para que esto suceda es que la caída de los seres humanos, en parte, se debió al deseo de trascender los límites como criaturas, y llegar a ser codioses con el Creador. Las medidas correctoras de Dios resultaron en maldiciones que au­mentaron las limitaciones humanas. Estas limitaciones nos ayudan a recono­cer más fácilmente que nunca podemos ser codioses, y a reconocer nuestra necesidad de depender de un Dios más alto y más poderoso que nosotros.


Ciclo de aprendizaje


Concepto clave para el crecimiento espiritual: La naturaleza nos da mensajes mezclados acerca de Dios debido a la caída, a la actividad satánica y a nuestra pecaminosidad. A pesar de ello, la naturaleza todavía revela a un Dios amante y lleno de gracia, incluso viviendo bajo la maldición del Edén.


{ 1: ¡Motiva! }


Solo para los maestros: Recuerda a tu clase que, aunque la natura­leza nos puede mostrar algo sobre quién es Dios, los mensajes mezclados de la naturaleza ponen límites severos acerca de cuán exactamente podemos conocer a Dios por medio de la naturaleza.
En los siglos XVI y XVII, las teologías naturales eran un estudio popular de muchos intelectuales cristianos. Esta fijación con la teología natural condujo a un gran debate sobre cuánto se podía conocer acerca de Dios por medio del estudio de la naturaleza. La mayoría de los protestantes eran pesimistas en lo tocante a la capacidad de la teología natural para revelar a Dios. Su creencia era que tanto la naturaleza como la razón humana estaban manchadas por el peca­do. De los debates en la teología natural, se hizo una distinción entre dos tipos de revelación divina: la general y la especial. La revelación general se refiere a aspectos de Dios que pueden inferirse por medio del estudio de la naturaleza, y está limitada respecto de lo que puede revelarnos. Pablo dio solo dos de los atributos invisibles de Dios que los gentiles podían inferir de la naturaleza: su poder eterno y su divinidad (Rom. 1:19, 20). Sin duda, podemos descubrir más, pero no hay dudas de que la revelación general puede no tener mucha claridad debido a los mensajes mezclados en la naturaleza.
En contraste, la revelación especial es aquella a través de la cual Dios comu­nica informaciones claras y específicas a los humanos, por medio de profetas, sueños, visiones y lenguaje directo. Es probable que muchas de aquellas teo­logías naturales realmente creyeran leer la revelación especial en la naturaleza, y crearan una mayor claridad que la que está presente en ella. Pero, aun la presencia de calamidades, enfermedades e incertidumbres de este mundo pueden ser testimonios del amor y la gracia de Dios.

Actividad inicial para el análisis: Comparte una experiencia perso­nal en la que algo aparentemente negativo resultó ser una bendición. ¿Qué sugiere este resultado sobre la forma en la que percibimos las calamidades y las dificultades en nuestra vida?


{ 2: ¡Explora! }


Solo para los maestros: Aunque Génesis 3 contiene la primera promesa clara del evangelio, la maldición del hombre y de la tierra aun desem­peñan un rol redentor en la experiencia humana y, con ello, testifican de la gracia y el amor de Dios.


Comentario de la Biblia


I. Espinas, cardos y muerte: La maldición que habla del amor
(Repasa, con tu clase, Gén. 316-19.)

"Los cielos cuentan la gloria de Dios", dijo el salmista, pero ¿quién recibe el mensaje? Los adoradores animistas a menudo tienen un concepto más te­mible de Dios porque encuentran que la naturaleza es caprichosa e insegura. El futuro ¿traerá inundaciones o sequía? Mi hijo ¿enfermará y morirá, o crecerá hasta llegar a ser adulto? La calamidad y la bendición parecen estar a sólo un parpadeo de distancia.
El darwinista devoto no parece estar mucho mejor. ¿Qué clase de Dios crearía, a propósito, por medio del azar y los procesos saturados de sufrimiento? David Hull asegura sentir que "el Dios de las Galápagos" -de los procesos evolu­cionistas y aleatorios- "es descuidado, derrochador, indiferente, casi diabólico". Otros teólogos afirman que el evolucionismo muestra que Dios es bueno, pero limitado en su poder. No puede erradicar el sufrimiento y el mal, pero sufre con nosotros lleno de empatía. De cualquier modo, no parecemos tener "la clase de Dios a quien estaríamos inclinados a orar".
Por otro lado, los creyentes en el creacionismo ven un orden básico y una estructura racional en la naturaleza, que testifican de un Creador genial. Tanto el Salmo 8 como el 19 alaban esta perspectiva. La creencia en la creación desem­peñó un rol clave en el desarrollo del método científico, pues aquellos científicos creían que Dios actuaba de manera ordenada y racionalmente comprensible, lo que permitía predicciones experimentales. A pesar de las influencias del pecado -desastres, enfermedades y cosas similares- los científicos todavía discernían un orden fundamental y lógico en la naturaleza. Y esta presenta dos caras: una de males caprichosos, y otra de orden y diseño divinos.
Los mensajes conflictivos que se encuentran en la naturaleza nos llevan a preguntas profundas acerca de Dios, en especial con respecto a la teodicea. ¿Cómo puede la naturaleza testificar de un Dios bueno cuando vemos la muerte de muchos bebés, y otros hechos similares? Los adventistas del séptimo día se han inclinado a los temas de la gran controversia para ayudar a explicar los mensajes mezclados de la naturaleza. Basados en la historia de Job, echamos la culpa de los desastres naturales a los resultados generales del pecado, o a la actividad satánica directa. Pero, este pensamiento no explica en forma adecuada los castigos de Génesis 3. Siendo que Dios pronunció sobre los humanos una maldición, e incluso la muerte, parece que debemos tener en cuenta más que las meras influencias satánicas para explicar el mal en la naturaleza. ¿Por qué había Dios de imponer espinas, cardos y la muerte?
Puede alegarse que el problema fundamental de Adán y Eva fue el dejar de reconocer y aceptar que ellos eran criaturas con limitaciones finitas que vivían bajo la soberanía divina. La pareja trató de trascender sus límites como criaturas, y ser como Dios, sin límites. Entonces, la acción disciplinaria de Dios tenía que adecuarse a la transgresión; por ello, Dios impuso una maldición, aumentando el nivel de las limitaciones sobre la humanidad para reiterar y reforzar la idea de que somos criaturas limitadas que necesitan la soberanía del Creador. Aunque Dios no produce todos los males en la naturaleza, él permitió que la humanidad siguiera al gobernante que eligió, Satanás, pero no sin limitaciones, que son protectoras. Por eso, tenemos mensajes mezclados de maldición y bendición en este mundo. No obstante, si se toman como una herramienta de disciplina, aun la maldición habla de un Dios amante, que procura orientarnos a fin de que alcancemos nuevamente una apropiada relación con él. Por lo tanto, aun los mensajes mezclados de la maldición reflejan la gracia, tanto como la primera promesa redentora lo hizo en Génesis 3:15.
Considera: Pablo habla de tener "una espina en la carne", que Dios no le quitaba. Más bien, Dios le dijo a Pablo que su poder se perfeccionaría por me­dio de la debilidad de Pablo: la espina en su carne. Así, la espina fue como una herramienta para aprender a ver las "espinas" como instrumentos disciplina­rios de bendición que enseñan a depender de Dios. ¿Cuáles son algunas de las espinas que puedes transformar en instrumentos espirituales que te enseñen a depender mejor de Dios?

{ 3: ¡Aplica! }

  1. Solo para los maestros: Nuestra lección esta semana tocó bre­vemente la escena del juicio registrada en Génesis 3:8 al 21. Este es el primer ejemplo bíblico de que Dios realiza un juicio "investigador". Nota el orden: primero, Dios hace una investigación; luego, presenta el castigo.

Preguntas:

    1. ¿Por qué Dios realizó una investigación? ¿Por qué no fue directamente, anunció la culpabilidad y concluyó el proceso?
    2. ¿Cuál era el propósito de pedir cuentas a los humanos, en Génesis 3? ¿Fue disciplinario? ¿Redentor? ¿Castigador? ¿Qué hay en la historia que es una evidencia que apoya tu respuesta?

{ 4: ¡Crea! }

  1. Solo para los maestros: Vivimos en un mundo que nos anima a expandir, y aún a desafiar, nuestros límites. No obstante, relacionarse adecuada­mente con Dios requiere, en parte, que reconozcamos los límites diseñados por él y que nos fueron asignados en la creación.

Actividad para analizar: ¿De qué maneras estás inclinado a no tomar en cuenta los límites de Dios para tu vida? ¿Cómo puedes reconocer mejor tu necesidad de que la soberanía de Dios reine en ti?