El sábado enseñaré...

Texto clave: Génesis 2:18, 21-24

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

  1. Saber: Dejar, unirse, y ser una sola carne
    1. ¿Cuáles fueron los designios de Dios para la pareja antes de la unión matrimonial?
    2. ¿Cuáles fueron los designios de Dios para el matrimonio una vez con­sumado?
  2. Sentir: Reverencia por el designio de Dios para el matrimonio
    1. En el acto final del diseño de la creación, Dios hizo algunos cambios en el matrimonio para acomodar la condición caída de la humanidad. ¿Cómo el diseño posterior a la caída ayuda a inspirar reverencia por el matrimonio?
    2. En Efesios 5, Pablo bosqueja principios para la sumisión mutua en el matrimonio. ¿Cómo deben someterse mutuamente los esposos como iguales, sin que ninguno de ellos se sienta inferior o ceda a la tentación de dominar?
  3. Hacer: Humildad ante Dios
    1. ¿Cómo puedes usar tu poder personal en el matrimonio siguiendo el modelo de Cristo en Filipenses 2?
    2. ¿Cómo se pueden aplicar los principios de ese mismo modelo a otros aspectos de tu vida?

Resumen: Antes de la caída, Adán y Eva eran socios iguales. Moisés hizo una aplicación moral inspirada desde el Edén sobre la manera en la que debe­mos entrar hoy al matrimonio. Hay un orden crítico por seguir: dejar, unirse, y una carne. En Efesios 5, Pablo explica el ideal para el matrimonio posterior a la caída, utilizando el concepto de la sumisión mutua de diferentes maneras.

Ciclo de aprendizaje

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El matrimonio fue creado en el Edén con ciertos parámetros diseñados con el propósito de proteger nuestra felicidad.

{ 1: ¡Motiva! }

Solo para los maestros: Usa los siguientes puntos a fin de ayudar a los miembros de tu clase a comprender que Dios tiene un propósito para entrar en el matrimonio así como se planteó en la creación.
"Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Gén. 2:24). Aquí Moisés revela una norma moral para ingresar en el matrimonio, basada en el orden de la creación divina.
Primero, Moisés dice que el hombre deja a sus padres antes de unirse a su esposa. Esta condición significa que, antes de casarse, un hombre debe esta­blecer su independencia; demostrar que, solo, puede hacerse cargo su vida exi­tosamente. Si no puede conducirse solo, ¿cómo podrá manejar un matrimonio?
Segundo, se une a su esposa. La palabra hebrea se usa con referencia a la piel adyacente al cuerpo, denotando un vínculo fuerte y permanente. Pero ¿cuándo se establece completamente este vínculo perdurable? En el casamien­to. El compromiso no es una relación permanente, porque siempre termina, ya sea por separación o en el matrimonio.
Finalmente, una vez que se estableció la permanencia, el elemento "una car­ne" se puede añadir a la relación. Decir "NO" a los deseos antes de establecer la permanencia es difícil, pero la fuerza de la disciplina requerida para esperar es la misma fuerza de la disciplina necesaria para hacer que el matrimonio funcione durante toda una vida. Dejar de establecer esta disciplina antes del matrimonio debilita la capacidad para mantener una unión permanente después de la boda. El designio de Dios es que el matrimonio sea una realización de la imagen de Dios, ilustrando la inalterable unicidad de la Deidad de la cual somos imagen.
Actividad inicial: Analiza: Como niño, ¿arruinaste alguna vez tu Navidad por no esperar hasta que se abrieran los regalos? ¿De qué modo el no esperar cuando deberías haberlo hecho disminuye el gozo de experimentar aquello que se esperaba? ¿Qué otros ejemplos puedes dar en los que la falta de pa­ciencia estropeó algo o podría hacerlo?

{ 2: ¡Explora! }

Solo para los maestros: Trasmite a tus alumnos la idea de que Dios creó el matrimonio para que sea una relación amante, mutuamente abnegada y de entrega propia. El esposo y la esposa no fueron hechos para dominarse el uno al otro.

Comentario de la Biblia

I. El matrimonio: Una representación de la imagen de Dios
(Repasa, con tu clase, Gén. 2:18, 21-24.)

Al crear a Eva, se dice que Dios hizo una "ayudante comparable a" Adán, una "ayuda adecuada" (BJ, NVI). ¿Qué clase de ayudante debía ser Eva? La expresión hebrea significa una ayuda que fuera la contraparte de alguien, al mismo nivel. Esto muestra que Eva debía ser un ser igual a Adán en el orden de la creación. (Elena G. de White expresa también este concepto; ver El hogar adventista, p. 21; y Patriarcas y profetas, p. 26.)
Pero, con el pecado apareció un cambio. Dios le dijo a Eva: "Tu deseo será para tu marido". El texto solo afirma que ella debía ser subordinada a SU esposo. Eva no debía estar sujeta a los hombres, en general, pues el texto solo se ocupa de la economía familiar. No tiene que ver con las relaciones de género en general. Elena de White nota, sin embargo, que "si los principios prescritos por la ley de Dios hubieran sido apreciados por la humanidad caída, esta sentencia, aunque era consecuencia del pecado, hubiera resultado en bendición para ellos; pero el abuso de parte del hombre de la supremacía que se le dio, a menudo ha hecho muy amarga la suerte de la mujer y ha convertido su vida en una carga" (HAd 100). ¿Qué significa entonces este versículo que trata de la subordinación?
Pablo toma el orden de la creación y lo elabora sobre el ideal posterior a la caída para el matrimonio en Efesios 5. Primero nos llama a practicar la sumisión mutua (vers. 21) -"sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo" (NVI)-, pero el esposo y la esposa se someterán de modos distintos. El versículo 22 sigue el pensamiento de Pablo y, literalmente, dice: "Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor" (NVI). Pablo se dirige directamente a las esposas, como lo hace en Colosenses 3:18, donde señala, además, que la esposa debe determinar cuándo la sumisión es apropiada. Al dirigirse directa­mente a la esposa, Pablo llama a una sumisión voluntaria de la esposa como a una igual, y no a la subordinación involuntaria de una persona inferior. Pablo nunca llama a los esposos a imponerles a sus esposas la sumisión. Si este es el caso, ¿cómo se sometería el esposo a su esposa?
Pablo explica esto en Efesios 5:25 al 29. El esposo no está llamado a gobernar a su esposa, sino a amarla como Cristo ama a la iglesia. Cristo ama a la iglesia con un amor que se sacrifica y se entrega a sí mismo. En lugar de usar su divinidad para dominar con su autoridad sobre la iglesia, él "se despojó [lit. "se hizo nada"] a sí mismo, tomando forma de siervo" (Fil. 2:7). Para Pablo, Filipenses 2 es un código de ética para la conducta cristiana. En el matrimonio, entonces, así como Cristo se vació a sí mismo de sus derechos y privilegios divinos para servirnos con sacrificio propio, el esposo es llamado a hacer lo mismo por su esposa. Las necesidades y el bienestar de ella deberían ser más importantes para él que sus propios privilegios y conveniencias.
¡ Esta es la clase de esposo a quien la esposa se puede someter con segu­ridad! El ideal de Dios es que ambos se sometan el uno al otro pero en formas diferentes. Cuando se practica adecuadamente, esta ordenanza posterior a la caída hace que el matrimonio sea una bendición para ambos.

Considera: Dios nunca tuvo la intención de que los esposos ejercieran un poder egoísta y tiránico el uno sobre el otro, aun después de la caída. ¿De qué forma tu poder personal refleja el ejemplo de Cristo en Filipenses 2?

{ 3: ¡Aplica! }

Solo para los maestros: El diseño de Dios para el matrimonio no debería disminuir o degradar a tu cónyuge.

Preguntas:

  1. En Efesios 5, ¿qué significa la sumisión mutua para los esposos (el foco está sobre los hombres) y las esposas (aquí están en el foco las mujeres)?
  2. ¿Por qué no instruye Pablo a los esposos a supervisar a sus esposas en el área de la sumisión mutua?
  3. Pablo aplica los principios de Filipenses 2:5 al 7 como un código general de conducta que los cristianos deben seguir (ver 1 Cor. 9, por ejemplo, donde Pablo tiene derechos, pero rehúsa ejercerlos para lograr metas más nobles). Efesios 5 aplica esta ética especialmente a los esposos (aunque la esposa no está excluida).
  4. ¿Cómo puedes sacrificarte y vaciarte más en el uso de tu poder personal con tu esposa, tus hijos y la comunidad?


{ 4: ¡Crea! }


Solo para los maestros: La obediencia a las normas de Dios en un mundo pecaminoso no garantiza que todos los matrimonios basados en ellas tendrán éxito automáticamente. La plaga del pecado y la función del libre albedrío impiden un resultado garantizado, pero la obediencia aumenta las probabilidades de éxito.
Actividad para dialogar: En la clase, conversen acerca de cómo debe de haber sido el matrimonio antes de la entrada el pecado al mundo. ¿Qué principios deben haber gobernado la relación? ¿De qué formas podría una pa­reja casada ahora hacer todo lo posible para reflejar esos principios?