Lección 7 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Amós 5:14.

14 Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de los ejércitos estará con vosotros, como decís.

Enseña a tu clase a:


Bosquejo de la lección:

  1. Saber: Buscar a Dios
    1. ¿Cómo buscas a Dios?
    2. ¿Por qué Dios le dice a su pueblo que estará con él, si ya lo está, hablán- dole y llamándolo al arrepentimiento?
    3. ¿Qué significa que Dios está con su iglesia?
  2. Sentir: Buscar a Dios; odiar el mal
    1. ¿Cuál debe ser nuestra actitud hacia el pecado y los pecadores?
    2. ¿De qué forma el amor rehúsa cosas que son dañinas? ¿De qué mane­ras puede el verdadero amor herir y sanar a la vez?
  3. Hacer: Restauración de las relaciones
    1. ¿De qué modo buscas a Dios en tu vida diaria?
    2. ¿Cómo hacemos que los cantos religiosos, los ritos y los hábitos sean significativos?
    3. ¿Qué podemos hacer para estar a salvo del autoengaño, una relación vulgar con Dios y un sentido de falsa seguridad?

Resumen: Los ritos vacíos y la conducta dañina enmascarados bajo el nom­bre de Dios no pueden satisfacer y conducir a relaciones significativas con Dios o con los demás. Es buscar realmente a Dios y seguir su voluntad lo que proporciona vida verdadera.


Ciclo de aprendizaje

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El núcleo del men­saje de Amós -un profeta que es como la voz de la condenación- es la triple apelación a "buscar a Dios", "amar el bien", y "vivir" (Amós 5:4, 6, 15). Al retornar de corazón a Dios, uno puede encontrar una vida satisfactoria.


{ 1: ¡Motiva! }
Texto destacado: Amós 5:14, 15, 18, 21.

  1. Solo para los maestros: Esta lección advierte contra una religión vulgar y falsas expectativas con respecto al Día de Jehová. El Día del Juicio, en los días de Amós, era como un día de venganza contra los enemigos. Sus enemigos perecerían, pero los creyentes heredarían el Reino de Dios. Sin em­bargo, Amós advirtió a la comunidad de la fe que el Día de Jehová también sería un día de juicios severos para su pueblo, por cuanto había abandonado la vida espiritual auténtica. Su religión era solo externa, llena de actos y ritos, y no una transformación interior y relaciones verdaderas. Dios odiaba esa adoración: no había corazón en su adoración ni tampoco justicia (Amós 5:21-27). El mensaje de Amós era un ultimátum de Dios para detener a Israel de hacer lo malo. Si nada cambiaba, el Reino del Norte desaparecería. Desgraciadamente, esto sucedió en 722 a.C. con la conquista asiria, porque Israel rehusó escuchar a Dios, a su mensajero y su Palabra.

Diálogo inicial: ¿Qué sucedería si tu pastor comenzara el sermón, dicien­do: "¡Ay de ustedes que esperan la segunda venida del Señor Jesucristo!" "¡Ay de ustedes que están cómodos en la iglesia y se sienten seguros, pero en su vida diaria se olvidan de Dios y de su voluntad!" (paráfrasis de Amós 5:8; 6:1)? ¿Qué reacción habría? ¿Cuán chocante sería?


Preguntas para dialogar:

  1. ¿Por qué es posible utilizar el mensaje de la segunda venida de Cristo en contra de la gente pervertida por servir a intereses egoístas, pero sin proveer la debida esperanza?
  2. ¿Qué podemos hacer para no caer en la trampa de la complacencia, la autoseguridad y el estar centrados en nosotros mismos, mientras esperamos la esperanza bienaventurada, el regreso de nuestro Señor Jesucristo?

{ 2: ¡Explora! }

  1. Solo para los maestros: La disposición literaria del libro de Amós está construida de manera quiástica (una estructura en espejo), que era una de las muchas estructuras usadas en la antigüedad:
  1. Los juicios de Dios sobre las naciones, incluyendo a Judá e Israel (Amós 1; 2).
  2. Los juicios de Dios sobre Israel (Amós 3; 4).

C. La apelación de Dios a su pueblo: Buscad a Dios y vivid (Amós 5).
B'. Los juicios de Dios sobre Israel (Amós 6; 7).
A'. Los seguros juicios de Dios, y sus promesas de una restauración final (Amós 8; 9).
Esta estructura literaria demuestra que el centro de la profecía de Amós no es una profecía de condenación, sino de esperanza.


Comentario de la Biblia

    1. Buscad a Jehová y vivid

(Repasa, con tu clase, Amós 5:6.)
La marca de un profeta genuino es el llamado al arrepentimiento (Joel 2:12­17; Eze. 14:6; 18:30-32; 33:11); aun Juan el Bautista, Jesús y los apóstoles se ocuparon de esta obra (Mat. 3:2; Mar. 1:15; Hech. 2:38; 3:19; 2 Cor. 5:20). Amós hace lo mismo. Como siervo de Dios, le recuerda al pueblo el pacto que hizo con Jehová. Este pacto contenía bendiciones y maldiciones (Lev. 26; Deut. 27­30). Amós enumera las maldiciones que amenazan caer sobre Israel. La única solución para la crisis espiritual del pueblo es volver a Jehová. Les pide: "Buscad a Jehová, y vivid" (Amós 5:6); de otro modo, el juicio divino los barrerá como un fuego. Nada quedará. Todos los centros de falsa adoración serán destruidos, y los adoradores corruptos irán al exilio (Amós 5:27; 7:17).
Considera: ¿Cómo puedes ayudar a tu hermano en Cristo a ver las con­secuencias negativas de sus decisiones y elecciones equivocadas? ¿De qué forma puedes ayudarlo a buscar a Dios? Recuerda que el único poder que lleva a la gente al arrepentimiento es la bondad de Dios (Rom. 2:4).

    1. La adoración genuina y un sacerdocio falso

(Repasa, con tu clase, Amós 5:21, 22.)
Amós subrayó la necesidad de la verdadera adoración. Volverse de formalida­des y ritos vacíos al verdadero Dios salvaría a todo el país de sufrir muchas trage­dias. Dios condena la adoración fría, manipuladora y no satisfactoria: "Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré" (Amós 5:21, 22). La actitud del adorador es vital. La adoración tiene que ver con el cultivo de una relación genuina con el Dios vivo y no con realizaciones, técnicas de manipulación, gracia presuntuosa, y/o ritos mecánicos (Isa. 1:11­14; Miq. 6:6, 7). Dios continúa: "Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos" (Amós 5:23). La verdadera adoración proviene de un corazón dispuesto a seguir la voluntad de Dios y a obedecer sus mandamientos. Amor, verdad y justicia deben combinarse en la

vida de quienes alaban a Dios (ver Amós 5:24; comparar con Gén. 4:7; Deut. 6:5; 10:12, 13; Isa. 1:15-20; Miq. 6:8; Juan 4:23).
La adoración falsa, por otro lado, es motivada por lo opuesto al amor, la verdad y la justicia. Para el Israel adorador de ídolos, Bet-el, en el sur del Rei­no del Norte, y Dan, al norte, eran centros de la adoración falsa. Allí estaban ubicados un santuario real y el Templo del Reino (Amós 7:13) establecidos por Jeroboam cuando se apartó de la lealtad a Roboam, rey de Judá, y del Templo de Jerusalén. Él hizo dos becerros de oro y los puso en los lugares designados como sitios de adoración (para los detalles, ver 1 Rey. 12:26-33). En ambos lugares, construyó altares, designó sacerdotes e instituyó festivales. Todo esto era adoración falsificada. Con actos dramáticos por medio de un anónimo hom­bre de Dios, el Señor trató de evitar que Jeroboam llevara a cabo este servicio pervertido, pero fue en vano (ver 1 Rey. 13).
En su ministerio, Amós enfrentó fuerte oposición de Amasías, el sacerdote de Bet-el; pero, el juicio del Señor cayó sobre el falso sacerdote y su familia, y no sobre el profeta de Dios (Amós 7:10-17).
Considera: Nota la palabra "quizás" ("tal vez", NVI) en Amós 5:15. Aun cuan­do buscas al Señor, te arrepientes, y haces lo que es bueno y recto, no puedes ganar la misericordia de Dios y la salvación. Dios no puede ser manipulado o forzado a hacer algo. Sin embargo, puedes estar seguro de que Dios, en su misericordia, siempre responde al clamor de un corazón humilde y contrito (Isa. 57:15; Mat. 8:3; 1 Juan 1:9). Amós no es el único que enfatiza esto: otros profe­tas subrayaron también el mismo pensamiento (ver Joel 2:14; Jon. 3:9; Sof. 2:3).
Preguntas para dialogar:

  1. ¿Por qué Dios se interesa tanto en que nuestra religión no sea una mera formalidad, una expresión cultural, sino, más bien, una búsqueda de todo co­razón en nuestras vidas?
  2. ¿Cómo puede nuestra adoración ayudar a que las oraciones, los cantos, el estudio de la Palabra de Dios y los sermones tengan significado y respuestas reales a los problemas de nuestra perpleja existencia?

III. Al final, Dios restaura
(Repasa, con tu clase, Amós 912-15.)

Amós predijo que la caída casa de David sería restaurada (Amós 9:11 -14). El versículo 12 proclama que todas las naciones que lleven el nombre de Jehová (es decir, que lo aceptaran como su propio Dios) serán parte del gobierno davídico restaurado. Pertenecen al Mesías y a su Reino. Jesucristo une a todos los que lo buscan y confían en él. La Septuaginta, la traducción griega del Antiguo Testa­mento, enfatiza el remanente fiel, incluyendo a los gentiles creyentes que llevan el nombre del Señor, y así le pertenecen y se gozan en él. Sus seguidores son la posesión especial de Jehová. Los versículos 13 al 15 prometen el retorno del pueblo de Dios del exilio, y la restauración de la prosperidad a quienes pasaron
Lección 1 // Material auxiliar para el maestro
por grandes dificultades. Dios, por su gracia, revierte su dramática situación y trae bendición después del juicio. Él siempre cumple sus promesas.
Diálogo: La profecía de Amós en el capítulo 9:11 al 14 predice la restau­ración futura de la caída casa de David. ¿De qué modo el apóstol Pedro, en Hechos 15:15 al 17, aplica esta profecía a la misión mundial de la iglesia, de predicar el evangelio?


{ 3: ¡Aplica! }
• Solo para los maestros: En el pasado, Dios intervino milagrosamente en favor de Israel. Sin embargo, a menudo olvidamos que él obra para la salvación de toda la gente. Aunque la Biblia no proporciona mucha información con res­pecto a las formas en las que Dios actúa en la historia, Amós 9:7 es un ejemplo iluminador de la obra que Dios hace en favor de las naciones. Dios afirmó con fuerza: "Hijos de Israel, ¿acaso ustedes no son para mí como cusitas? ¿Acaso no saqué de Egipto a Israel, de Creta a los filisteos, y de Quir a los sirios?" (NVI). Enfatiza la imparcialidad de Dios: él quiere salvar y bendecir a todos, porque esa es su voluntad (Isa. 45:22; comparar con Gén. 12:3).
Pregunta y ejercicio de aplicación para la vida: Dios valora a to­das las personas, y quiere que ellas busquen la salvación. ¿Cómo podemos nosotros mostrar a cada uno su verdadero valor y darle la seguridad del perma­nente amor de Dios? Ayuda a los miembros a encontrar el modo de expresar sus pensamientos acerca del cuidado de Dios para lograr que la persona que está a su lado no solo sepa que Dios se interesa en ella, sino también sienta esa verdad en su corazón.


{ 4: ¡Crea! } Actividades:

  1. Busca himnos (del Himnario adventista) que expresen que debemos ir al Señor en humildad, con un corazón agradecido y una actitud apropiada para alabarlo. Canten juntos las selecciones.
  2. Analiza con tu clase cómo hacer que la adoración sea una experiencia centrada en Dios, y no en los hombres.