Lección 8 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Habacuc 2:14.

"Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar"


Bosquejo de la lección:

  1. Saber: Dios da la bienvenida a las quejas
    1. ¿Por qué es importante para nosotros, tal como lo fue para los autores bíblicos, comunicarnos con Dios abiertamente, y en forma honrada y sincera?
    2. ¿Por qué es tan difícil esperar en la justicia de Dios?
    3. ¿Es útil compartir nuestras quejas con otros o es mejor compartirlas con Dios? Da razones para tu respuesta.
  2. Sentir: Confiar en Dios cuando hay demoras
    1. ¿Cómo podemos confiar en que Dios provee fuerzas y nos desarrolla?
    2. ¿Por qué es tan importante proteger a los justos?
    3. ¿Cómo podemos evitar sentirnos deprimidos cuando Dios demora en responder nuestras preguntas?
  3. Hacer: Oraciones abiertas y sinceras
    1. ¿Por qué debemos contarle a Dios nuestros sentimientos de frustración y presentarle las preguntas que nos dejan perplejos?
    2. ¿Cómo puedes ayudar a alguien a ser abierto con Dios?
    3. ¿De qué manera apoyarías a un adventista que tiene dudas, para que pueda vivir con preguntas que no reciben respuestas?

Resumen: La justicia es un ingrediente importante en la vida, y siempre debe estar equilibrada con amor. Solo un verdadero conocimiento de los pro­pósitos de Dios como están revelados en su Palabra puede ayudarnos a confiar en él a pesar de las tragedias y las respuestas demoradas.

Ciclo de aprendizaje

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Nosotros, como Ha­bacuc, vivimos en un mundo quebrado; un mundo de dolor e injusticias, que da por sentado que hay que probar no solo la existencia de Dios, sino también quién y cómo es él. Habacuc 3:17 y 18 resume la lucha de fe de Habacuc. Como resultado de su diálogo con Dios, se lo anima a mirar más allá de las condiciones presentes y a reafirmar su fe en la bondad de Dios.

{ 1: ¡Motiva! }

Texto destacado: Habacuc 3:17, 18

17 Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;
18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.

 

Texto destacado: Habacuc 3:17, 18.

  1. Solo para los maestros: Usa una de las actividades iniciales que siguen, para explorar formas en las que el libro de Habacuc presenta el ciclo de fe-duda-fe renovada, al experimentar circunstancias que parecen imposibles de conciliar con las creencias espirituales.

Actividades iniciales.

  1. Pide a la clase que vea de qué forma la historia de Habacuc es un reflejo/ espejo de la historia de Job. ¿De qué maneras estas historias nos ayudan a en­tender mejor cómo lidiar con preguntas difíciles cuando enfrentamos injusticias y, especialmente, sufrimientos no merecidos?
  2. Solicita ejemplos personales de crisis espirituales que añadan dimensión a la comprensión del estudio de esta semana.

{ 2: ¡Explora! }

  1. Solo para los maestros: Al mirar el contenido y la estructura del estudio de esta semana, los siguientes elementos del informe bíblico pueden ser usados como puntos de partida para profundizar vislumbres espirituales en la historia de Habacuc.

Comentario de la Biblia

I. El libro de Habacuc: Trasfondo y estructura
(Repasa, con tu clase, Hab. 1:2-4.)

El libro de Habacuc proviene de una era turbulenta en la historia del pueblo judío, tiempo durante el cual el equilibrio de poder estaba cambiando de los asirios a los babilonios. La dominación de Asiria llegó a su fin con la destrucción de Nínive, su capital, por las invasiones babilónicas en el año 612 a.C. Menos de veinte años después de que Habacuc hubiera escrito su libro, los babilonios también destruyeron Jerusalén y llevaron a ciudadanos destacados de Judá en cautiverio (http://www.ovrlnd.com/outlinesofbooks/Habbakkuk.html). Dentro de este contexto, y con esta situación como telón de fondo, Habacuc clama a Dios, con la siguiente estructura narrativa:

  1. Primera queja de Habacuc: ¿Por qué el mal que hay en Judá no recibe castigo? (Hab. 1:2-4).
  2. Respuesta de Dios: Los babilonios castigarán a Judá (Hab. 1:5-11).
  3. Segunda queja de Habacuc: ¿Cómo puede un Dios justo usar a la Babilonia impía para castigar a un pueblo más justo que ella? (Hab. 1:12; 2:1).
  4. Respuesta de Dios: Babilonia será castigada, y la fe será recompensada (Hab. 2:2-20).
  5. Oración de Habacuc: Después de pedir manifestaciones de la ira y la misericordia de Dios (como las ha visto en lo pasado), el profeta cierra con una confesión de confianza y gozo en Dios (Hab. 3) (http://www.biblestudytools.com(habakkuk/).

Aunque muy condensada, la historia de Habacuc enseña por lo menos tres verdades vitales: Primera, la historia revela que luchar con la duda puede ser una parte de la experiencia cristiana. Segunda, demuestra la apertura de Dios a las preguntas de Habacuc (y las nuestras). Y, por último, su misma estructura es un modelo para las formas en las que los cristianos pueden realmente profundizar su fe en momentos de duda.
Considera: ¿Cuál es el telón de fondo del libro de Habacuc, y de qué modo esa estructura sirve de marco a sus preguntas y luchas, y les da forma? ¿De qué manera la lucha de Habacuc, a su vez, le da un marco o estructura a la na­rración de su libro? ¿Cuáles son las tres verdades vitales que enseña la historia de Habacuc?

II. La queja de Habacuc y la respuesta de Dios son importantes
(Repasa, con tu clase, Hab. 1:1-4.)

Ciertamente, hay algo muy universal acerca del lamento de Habacuc de que la injusticia está desenfrenada en este mundo. Hoy más que nunca, parece que los justos están rodeados por los impíos, la ley es impotente y a Dios parece no importarle la difícil situación de su pueblo (Hab. 1:1-4). Habacuc se pregunta por qué Dios permite que estas cosas pasen. Parecería que Habacuc viviese en el año 2013, ¿verdad?
Muchos de nosotros, cuando miramos el mundo o nuestra vida, vemos la ausencia de Dios y de la justicia. Como lo revela la historia de Habacuc, no solo debemos volvernos a Dios con nuestros dilemas y preguntas; en esos momentos, también se revela el carácter mismo de Dios. El hecho de que él permita que uno de sus seguidores le haga preguntas nos da una vislumbre valiosa de su naturaleza. Nuestro Dios es un Dios que responde, que da la bienvenida a las preguntas, que es capaz de proporcionarnos las respuestas, aunque esas respuestas sean difíciles de dar (p. ej., le dice a Habacuc que la justicia que él busca puede tardar en llegar). El contenido de la respuesta de Dios a Habacuc también encierra un mensaje espiritual duradero, ya que Dios reafirma sus principios de justicia. Dios revela que, aunque sus tiempos pueden no adecuarse a los nuestros, de todas formas son perfectos.
La secuencia de duda-cuestionamiento-compromiso con Dios, en la historia de Habacuc, está redondeada por la aceptación final que hace el profeta de la fidelidad y la bondad de Dios. El triunfo de su fe, aun cuando las condiciones que se encuentran a su alrededor no cambiaron, habla de la promesa de que Dios nos proporcionará comprensión y suficientes respuestas para nuestras necesidades. También, contiene una lección importante, que es estar abierto a respuestas que se encuentran fuera de nuestras expectativas.
Considera: ¿Qué verdades acerca de Dios nos revelan las preguntas de Habacuc?

{ 3: ¡Aplica! }

• Solo para los maestros: Para la sección de aprendizaje aplicado del es­tudio de esta semana, plantea a tu clase las siguientes preguntas para reflexionar. El propósito de ellas será encontrar maneras prácticas en las que podemos incorporar elementos de las verdades de Habacuc a nuestra vida personal y a la de la iglesia.

Pensamientos para reflexionar:

  1. ¿De qué forma entramos en diálogo con Dios? Para la mayoría, Dios no nos habla con palabras audibles como si estuviera junto a nosotros en carne humana. No obstante, creemos que nos habla. ¿Cuáles son sus métodos, y cómo probamos las respuestas que recibimos para asegurarnos que son de él?
  2. ¿De qué manera podemos vivir por fe en un mundo confundido? Aun cuando sabemos que el sufrimiento seguirá mientras haya pecado en el mun­do, ¿cuál debería ser nuestra reacción frente a esto? Habacuc bosqueja lo que deberíamos hacer cuando nuestra fe es débil, pero ¿cómo debemos responder al sufrimiento cuando nuestra fe es fuerte?

Actividad: Pide a tus alumnos que se tomen unos momentos para conver­sar, o en silencio, a fin de reflexionar sobre las preguntas planteadas más arriba. También puedes animar a tu clase a escribir algunos pensamientos en una bre­ve sesión de torbellino de ideas, y pedir que voluntarios compartan sus pensa­mientos. ¿Qué conceptos pueden llevarse a la práctica ya sea en la comunidad de la iglesia, en tu clase de Escuela Sabática o individualmente?

{ 4: ¡Crea! }

Solo para los maestros: Los alumnos pueden salir de la clase de esta semana con herramientas para responder sus propias preguntas, o las de otros, acerca de: 1) ¿Está Dios allí? 2) ¿Se interesa Dios en nosotros? y 3) ¿Es justo? Sabiendo que estas son preguntas que se repiten en el andar cristiano, ¿cuáles son las formas singulares en las que la gente puede plantearse estas cuestiones a fin de profundizar su jornada de fe y su comprensión de Dios?

Actividad: Para personas que llevan un diario, tienen un blog, toman foto­grafías, hacen videos, etc.: ¿por qué no pensar diferentes maneras en las que estas preguntas puedan ser exploradas en las aficiones que tienen? Usar estas preguntas espirituales como punto focal para tus escritos o tu arte puede abrir el entendimiento a una nueva comprensión de Dios y de ti mismo.

Considera ampliar la conversación para incluir a otros que pueden estar luchando con estas mismas preguntas. Unirte a ellos en una serie de sesiones de diálogos respetuosos puede ser una manera interesante de construir puentes dentro de tu comunidad y puede revelar que el problema del dolor (el problema de Habacuc) también es un tema problemático para ellos. Piensa en el potencial de ex miembros que han dejado la iglesia por causa de la duda. ¿Qué se puede hacer para alcanzarlos? Sus luchas con la duda -y el que las aceptes como algo válido y como un indicativo de un serio compromiso con temas difíciles- ¿de qué manera pueden ser algo que los conecte de nuevo con una comunidad de la fe en vez de dejarlos solos?