Lección 7 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Juan 17:9-11, 20-24
9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.
11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

Enseña a tu clase a

Bosquejo de la lección:

  1. Saber: Comprender la unidad de la iglesia del Nuevo Testamento
    1. ¿Cuál es la carga que llevaba Cristo en su corazón en Juan 17, justo antes de su crucifixión? ¿Por qué era tan importante para Jesús?
    2. ¿De qué modo Pedro (en 1 Ped. 2:4, 5) y Pablo (1 Cor. 12:12-18) ilustran la unidad? ¿Por qué crees que ellos usaron esas imágenes específicas para la unidad de la iglesia?
    3. ¿Qué lugar tienen la misión y el mensaje de la iglesia en la unidad de la iglesia?
  2. Sentir: Experimentar la unidad del Nuevo Testamento
    1. Los discípulos eran individualistas obstinados. Antes de Pentecostés, sus actitudes y emociones a menudo los alejaban de la unidad que Cris­to deseaba. A veces, había rivalidad entre ellos, "sobre quién de ellos sería el mayor" (Luc. 22:24). ¿Qué sucedió? ¿De qué modos y por qué cambiaron esas actitudes?
    2. ¿De qué maneras el orgullo lleva a la rivalidad en la iglesia de hoy? ¿Pue­de nuestra calidad de humanos impedirnos experimentar la unidad que Cristo desea para su iglesia? ¿Cómo podemos alcanzar la uni­dad que Cristo anhela en nuestra iglesia local?
  3. Hacer: Aplicar los principios de la unidad del Nuevo Testamento
    1. ¿De qué maneras debemos relacionarnos cuando los conflictos amena­zan la unidad de la iglesia? ¿Cuál es una opción mejor que tomar partido en un conflicto?
    2. ¿Cuáles son algunos pasos prácticos que podemos dar como congre­gación para fomentar continuamente la unidad?

Resumen: Para Jesús, es una prioridad que haya unidad en su iglesia. Todo el Nuevo Testamento da primera importancia a las relaciones entre los miembros de la iglesia de Cristo. Una congregación que ora y que tiene un mensaje y una misión comunes a todos recibirá el poder del Espíritu Santo para producir un impacto importante en su comunidad a favor de Cristo. Como los primeros discípulos, unificados en el amor de Cristo, podemos marcar una diferencia en nuestro mundo.


Ciclo de aprendizaje
Pasaje destacado: Juan 17:20-24


Concepto clave para el crecimiento espiritual: La unidad es un elemento esencial e indispensable para el derramamiento del Espíritu Santo en el reavivamiento. Cuando la iglesia de Cristo esté unificada, concentrada en su mensaje y apasionada acerca de su misión en vez de estar afligida por las enfermedades de la complacencia, vendrá el reavivamiento.

{ 1: ¡Motiva! }
Solo para los maestros: Destaca la importancia del énfasis de Cristo sobre la unidad a la luz de su oración intercesora en Juan 17. Analiza los efectos devastadores de la desunión sobre la congregación o la escuela local. La historia que sigue también ayudará a establecer el tono para la clase.
Martín y Tomás tenían menos de treinta años. Eran maestros en una pequeña escuela cristiana. Temprano en el año escolar, tuvieron un desacuerdo que dejó muy tirantes sus relaciones. Trataban de evitarse el uno al otro tanto como fuera posible. Era obvio que había una tensión seria entre ellos. Esta animosidad, a menudo, se veía en las reuniones de los docentes. Tomás se oponía a cualquier posición que tomara Martín sobre algún tema. La tensión se sentía en el aire. Los docentes y los alumnos la sentían.
Cerca del fin del año escolar, un joven pastor dirigió una semana de énfasis espiritual en la escuela. El Espíritu de Dios tocó los corazones tanto de los do­centes como de los alumnos en forma notable. Al fin de la semana, el viernes de noche, se realizó la ceremonia del lavado de pies y la Cena del Señor. Durante el lavado de pies, Martín se acercó a Tomás y le dijo: "Tomás, ¿puedo lavarte los pies? Yo he estado equivocado en la forma en que te traté este año. Lo lamento mucho". Tomás quedó atónito. Los dos se abrazaron, y participaron juntos del lavamiento de los pies. Las barreras entre ellos se habían derribado. La atmósfera en la escuela cambió dramáticamente. El amor fraternal reemplazó la animosidad. La bondad reemplazó la aguda competitividad, y la gracia de Cristo unió a los dos maestros separados. Uno tuvo que dar el primer paso, y lo dio Martín.

Analicen: ¿Por qué crees que es tan difícil dar el primer paso hacia alguien que te hizo daño?


{ 2: ¡Explora! }


Comentario de la Biblia


I. Cuando Jesús oró por la unidad
(Repasa, con tu clase, Juan 17:11, 20-24.)

Jesús sabía que él pronto dejaría a sus discípulos. Poco antes de su cruci­fixión, él oró para que fueran uno. Podemos sentir el fervor en su voz mientras lo escuchamos orando: "Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste" (Juan 17:21). Jesús oró para que sus discípulos tuvieran la íntima relación mutua que él tenía con su Padre en el cielo.
Una de las mayores evidencias de que el cristianismo es real es la unidad de la iglesia de Cristo. Cuando gente de diferentes trasfondos y culturas, con opiniones diferentes, se relaciona en unidad amante, los no cristianos toman nota. En Los hechos de los apóstoles, Elena de White describe la experiencia de los discípulos con estas palabras: "En estos primeros discípulos había no­table diversidad. Habían de ser los maestros del mundo, y representaban muy variados tipos de carácter. A fin de realizar con éxito la obra a la cual habían sido llamados, esos hombres, de diferentes características naturales y hábitos de vida, necesitaban unirse en sentimiento, pensamiento y acción. Cristo se propuso conseguir esa unidad" (HAp 17).
Considera: Los discípulos no permitirían que sus diferentes rasgos de per­sonalidad, sus maneras de considerar diversos problemas o sus preferencias personales les impidieran realizar la misión de Cristo. ¿Por qué nos sentimos incómodos, a veces, cerca de personas que piensan en forma diferente de nosotros sobre los mismos problemas? ¿Cuál es la diferencia entre unidad y uniformidad? ¿Por qué cosa oró Cristo?

II. La ilustración de unidad que dio Pablo
(Repasa, con tu clase, 1 Cor. 12:12-18.)

La iglesia de Corinto tenía su cuota de problemas. Estos incluían conflictos entre miembros, inmoralidad y divorcio, idolatría y juicios legales, el abuso de la Cena del Señor y del don de lenguas, y herejías doctrinales. Uno de los pro­blemas mayores en la iglesia era la división y el cisma entre sus miembros (1
Cor. 1:10-12). En 1 Corintios 12, Pablo explica que las diferencias no necesitan llevar a la división. La unidad no es uniformidad. Cada miembro es una parte del cuerpo de Cristo. Así como los diferentes órganos del cuerpo tienen funciones diferentes pero cada uno se enlaza con el todo para el bien del cuerpo, cada miembro de la iglesia tiene dones con los que Dios bendijo al cuerpo entero (1 Cor. 12:12, 19-24). Hay muchos miembros, pero solo un cuerpo (1 Cor. 12:20). Dios es el que da dones a cada miembro para el servicio, de acuerdo con su voluntad (1 Cor. 12:11, 18).
Considera: El núcleo del mensaje de 1 Corintios 12 es que cada miembro de la iglesia ha sido puesto en el cuerpo por Cristo, recibe dones de Cristo y, según Cristo, es necesario para una iglesia sana y creciente. ¿De qué modo el comprender el concepto de los dones espirituales nos conduce a celebrar nuestra diversidad y abrazar nuestras diferencias?

{ 3: ¡Aplica! }

Solo para los maestros: Los discípulos se concentraron en realizar la tarea que Jesús les había dado. Se dedicaron a proclamar su mensaje de amor al mundo. En esto reside el punto principal de la lección de esta semana: la desunión interrumpe la misión. Los conflictos crean el caos, y Cristo no reina supremo en medio del caos.


Preguntas de reflexión y aplicación:

  1. Piensa en ocasiones en que tus opiniones firmes crearon conflictos en tu hogar o en tu iglesia. ¿Qué podrías hacer para reducir los conflictos?
  2. Si tienes sentimientos negativos firmes hacia otra persona en la iglesia, ¿qué puedes hacer para reparar la relación quebrada, aun si tú fuiste la persona herida?
  3. ¿De qué modo el involucrarse en forma personal en la misión de la iglesia fomenta la unidad?

{ 4: ¡Crea! }

Aquí hay dos situaciones imaginarias. Elige una y analicen su solución en grupos de dos o tres miembros.
Situación 1: Escuchaste que en una reunión de la comisión de nombramientos tu nombre apareció para ser considerado para un cargo, tal como anciano o diaconisa, pero que uno de los ancianos o de los miembros de la comisión hizo algunos comentarios muy negativos acerca de ti. ¿Cómo enfrentarás la situación? ¿Qué harás?

  1. No decir nada.
  2. Hablar con el pastor acerca de ello.
  3. Ir directamente a esa persona.
  4. Ninguna de esas cosas.

Situación 2: Terminó el culto de la mañana, y unas pocas personas están conversando en grupitos. Al pasar, oyes que alguien hizo un comentario poco bondadoso acerca de uno de tus amigos. Tú sabes que lo que se dijo no es cierto. ¿Qué harás?

  1. No decir nada.
  2. Confrontar a las personas que estaban en ese grupito.
  3. Contárselo a tu amigo.
  4. Ninguna de esas cosas.

Toma los últimos minutos de la clase para analizar las formas en que resuel­ves los conflictos cuando surgen divisiones. Concluye la clase con una oración en favor de la unidad de la iglesia. Deja a la clase con este pensamiento: La misión de Cristo nunca se realizará si la iglesia está llena de conflictos. Cristo apela a cada uno de nosotros a unirnos en amante testimonio, a fin de que podamos alcanzar al mundo con el mensaje de Cristo para los últimos días.