Lección 1 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Romanos 13:8-10

8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
9 Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
  1. Saber: Comprender el carácter de la Ley, que satura todo.
    1. ¿De qué modo nos ayudan los diversos sistemas legales a comprender la Ley Moral de Dios, los Diez Mandamientos?
    2. ¿Cuál es la relación entre la Ley y una cultura específica?
    3. ¿De qué forma los Diez Mandamientos sobrepasan cualquier sistema de leyes que conozca la humanidad?
  2. Sentir: Amor por la Ley de Dios.
    1. ¿Cómo puedo sentirme positivo con respecto a la Ley de Dios?
    2. ¿Cómo puedo comunicar el aprecio por la Ley de Dios en forma efecti­va a mis hijos?
    3. La motivación y los sentimientos ¿son lo mismo? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Tengo que sentir deseos de guardar la Ley de Dios o hay momentos cuando obedecerla irá en contra de mis sentimientos? Explica.
  3. Hacer: Responder con amor.
    1. ¿Cuál es el vínculo entre el amor de Dios y su Ley, en términos prácti­cos?
    2. ¿Cómo debo responder, como cristiano, a las leyes civiles de mi país?
    3. Siendo que Dios valora mi motivación, ¿cómo puedo inyectar una res­puesta de amor a cada una de mis tareas y obligaciones seculares?

Resumen: Diversas leyes gobernaban la sociedad en los días de Cristo. Una comprensión del contexto histórico y cultural proporciona un marco de referencia para la Ley Moral de Dios, los Diez Mandamientos.

Ciclo de aprendizaje

Texto destacado: Salmo 19:8.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Los Diez Mandamientos no son solo una lista de obligaciones. Más bien, proporcionan el marco moral para mantener una relación de pacto con Dios en respuesta a su amor.


{ 1: ¡Motiva! }

• Solo para los maestros: Muchas personas, dentro de la iglesia o fuera de ella, tienen asociaciones negativas hacia la Ley de Dios. Algunas encuentran que la letra de la Ley -tanto el Mandamiento cuarto como el décimo- es irrelevante.
Otros temen la Ley; creen que su salvación depende de una estricta adherencia a los Diez Mandamientos. La lección de esta semana considera diversas leyes que actuaban en el tiempo de Cristo, a fin de ayudarnos a tener un enfoque más positivo hacia la Ley de Dios. Todos necesitamos leyes, para gozar de una elevada
calidad de vida. Aunque algunas leyes, tales como las que apoyan la esclavitud o la segregación, son moralmente equivocadas, las leyes fabricadas por el hombre
generalmente dan seguridad y protección, y nos permiten llevar vidas productivas.
Todas las buenas leyes civiles están basadas en conceptos morales, y se puede notar que dependen del Dios de amor, que quiere lo mejor para nosotros.
Actividad inicial: Pide a la clase que reflexione sobre los posibles resultados de eliminar todas las leyes de tránsito (o las leyes sobre la propiedad).
Analicen los efectos que esto tendría sobre la calidad de vida que experimentarían los miembros de la clase. Enfatiza la cualidad protectora de la ley en la
vida diaria.

Analiza: ¿Por qué tantas leyes civiles se preocupan por la relación entre las personas? ¿Por qué se necesitan leyes en estas relaciones?


{ 2: ¡Explora! }

Comentario de la Biblia

Desde el tiempo de la Reforma, los conceptos teológicos de Ley y gracia han sido puestos en oposición. Para enfatizar el mensaje de la justificación por la fe, los Reformadores (y sus herederos) a menudo pensaron en la Ley de una manera negativa, y enfatizaron la futilidad de tratar de alcanzar la justicia acumulando puntos a favor, que se medían por su concordancia con la Ley. La Ley y la gracia eran como mundos muy distantes, dos extremos de una línea continua.

No obstante, en una mirada amplia del cuadro bíblico con respecto a la Ley y la gracia, vemos que ambos términos describen los dos lados de la misma moneda, y no son opuestos entre sí. Durante las décadas pasadas, los teólogos bíblicos han reconocido que la Ley, en ambos Testamentos, es una expresión de la voluntad y del carácter de Dios que requiere un cuidadoso (y gozoso) estudio, y una aplicación obediente. A continuación, consideraremos tres características de la Ley bíblica.

I. La ley bíblica es muy amplia
(Repasa, con tu clase, Sal. 119.)

Antes de analizar estas características, es bueno recordar que no es fácil definir la "Ley" en la Escritura, algo que los que están acostumbrados a la lógica y el razonamiento occidental pueden querer intentar. Queremos saber de qué clase de ley estamos hablando, y hemos encontrado etiquetas, tales como moral, civil, o ceremonial, para describir la Ley en un contexto específico. Aunque estas divisiones pueden ser útiles en ciertas circunstancias, son más bien artificiales. Hay numerosos términos hebreos que parecen ser intercam­biables, y que pueden traducirse como "ley", "estatuto", "mandamiento", "precepto", o cualquier otra variación de este tema. El Salmo 119, uno de los textos del Antiguo Testamento que enfoca la Ley, tiene unos ocho términos hebreos diferentes que indican la "Ley" o alguno de sus sinónimos. Estos términos se usan en diferentes combinaciones en las 22 estrofas de este magnífico poema. El erudito del Antiguo Testamento Gordon Wenham escribe: " 'Ley', o 'instrucción', cubre toda la revelación de Dios a Israel, sea que se encuentre en el Pentateuco o en otras partes de la Biblia".-Psalms as Torah, p. 97. Está tan ligada a Dios, el Dador de la Ley, que el salmista escribe, en el Salmo 119:10: "Yo te busco con todo mi corazón; no dejes que me desvíe de tus mandamientos" (NVI).
Considera: Si desviarse de los mandamientos de Dios significa desviarse de Dios mismo, ¿qué podemos hacer para estimular un enfoque positivo so­bre la Ley de Dios?

II. La ley de Dios es buena y es un regalo para su creación
(Repasa, con tu clase, Sal. 19:8.)

Así como la creación fue "buena en gran manera" (compara Gén. 1:4, 10, 12, 18, 21, 25, 31), así la Ley de Dios se caracteriza por su bondad y perfec­ción. Salmo 119:39 dice: "Porque buenos son tus juicios", repasando como un eco el concepto que aparece en Salmo 19:7: "La ley de Dios es perfecta, que convierte el alma ("infunde nuevo aliento", NVI); el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo". En el Antiguo Testamento, la bondad y la perfección están asociadas con Dios. El Legislador y la Ley reflejan las mismas características básicas, y no importa qué clase de ley se considere. Siendo que esta Ley emana de Dios y es parte de su voluntad eterna, es buena, y es un regalo para su creación (Neh. 9:13). Pablo expresa una idea similar en Romanos 7:12 (comparar con 1 Cor. 3:7-15).


Considera: ¿Cómo pueden las Escrituras igualar "buenos dones" con la ley?

III. La Ley de Dios define a la comunidad del Pacto de Dios
(Repasa, con tu clase, Rom. 9:31; 10:4.)

La expresión que Dios da de su Pacto establece un pueblo (o, en el Nuevo Testamento, un cuerpo de creyentes). Estas personas se caracterizan por la obediencia a la buena Ley de Dios. Por medio del Pacto (con sus bendiciones y maldiciones potenciales), han sido adoptados en la familia de Dios. Sin em­bargo, el descuido en cumplir las condiciones del Pacto resulta en un castigo divino, como lo ilustra la historia de Israel. En el Nuevo Testamento, Pablo usa la expresión "ley de justicia" en Romanos 9:31. Esta Ley no alcanza la justicia, pero da testimonio de la justicia ya que está vinculada con Dios como Legislador y Salvador. Proporciona un anticipo a quienes la han probado: no como algo amargo, sino como dulce y que promete una solución más completa.
Considera: A la luz de lo anterior, ¿cómo debemos comprender la Ley en Romanos 10:4? Considera la función de un tutor romano, quien guía a un es­tudiante.

IV.Ley y vida
(Repasa, con tu clase, Lev. 18:5; Juan 10:10.)

Vivir una vida fiel a la Ley divina (toráh) significa vivir una vida en plenitud. Levítico 18:5 expresa esta idea: "Observen mis estatutos y mis preceptos, pues todo el que los practique vivirá por ellos. Yo soy el Señor" (NVI). Este texto (y otros, tales como Eze. 18:5-9; Sal. 119:93; Deut. 30:15, 16) subraya el estrecho vínculo entre la Ley y la vida. Sí, la obediencia significaba vida en la Tierra Prometida a Israel, pero la obediencia está estrechamente conectada con Dios mismo y con la declaración programática de Jesús en Juan 10:10: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia". La obediencia y una relación estrecha con el Legislador son esenciales para una vida auténtica. La obediencia no garantiza la vida eterna, pero es la experiencia de aquellos que ya están saboreando esta vida abundante en un reino que está aquí, y que todavía ha de venir.
Considera: ¿Por qué los cristianos a menudo estamos tentados a tratar de ganar nuestra salvación por medio de la obediencia a la Ley, en vez de permitir que la observancia de la Ley sea el resultado de una vibrante relación con Jesús, quien vino a darnos "vida en abundancia"?

{ 3: ¡Aplica! }

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. Cuando Dios dio las leyes a Mois és, él visualizaba un Estado en el cual Dios sería la cabeza del Gobierno. ¿De qué maneras las leyes de Dios y de las naciones son compatibles? Explica.
  2. Hace cincuenta años, algunas conductas, tales como la homosexualidad, eran consideradas equivocadas para la sociedad en general. Ahora, hay un cambio en muchas sociedades, en las que esas elecciones de estilo de vida ya no se consideran malas. ¿De dónde obtiene la sociedad el sentido de lo que es moral y lo que es inmoral?
  3. ¿Por qué decimos que los Diez Mandamientos todavía son relevantes mientras que consideramos que otras leyes de los cinco primeros libros de la Biblia ya no lo son? Por ejemplo, la circuncisión al octavo día. (Indicio: Considera el aspecto de la relación entre Dios como Legislador y la Ley como la expresión de su carácter.)
  4. Apocalipsis 12:17 pone la obediencia a los mandamientos de Dios como centro del conflicto final entre el bien y el mal. La observancia de los manda­mientos ¿salva a este remanente final o es solo una señal externa de algo más grande? Explica tu respuesta.

PREGUNTAS DE APLICACIÓN:

  1. ¿Cómo debemos reaccionar, como cristianos, ante las leyes civiles que encontramos irritantes o sin sentido?
  2. Los rabíes del tiempo de Jesús trataron de asegurar que la Ley de Dios permaneciera como relevante, añadiendo muchas reglas. ¿Cómo mostramos al mundo, como adventistas del séptimo día, cuán relevante es la Ley de Dios, sin hacer nuestras propias listas de reglas; por ejemplo, lo que podemos hacer en sábado y lo que no podemos hacer? ¿Son malas todas esas reglas?

{ 4: ¡Crea! }

Actividad: ¿Cuáles serían los efectos en las relaciones humanas y nuestra relación con Dios si siquiera uno de los Diez Mandamientos fuera eliminado? Imagínate, hipotéticamente, que un Mandamiento específico fuera en reali­dad eliminado. ¿Cuáles serían las consecuencias de la eliminación de este Mandamiento? ¿Qué nos enseña esta actividad acerca de la necesidad de la Ley de Dios para preservar y proteger nuestra felicidad, y nuestras relaciones mutuas?