Lección 1 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Textos clave: Proverbios 1:7; 3:5-9.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: La sabiduría y el temor de Dios

II. Sentir: La sabiduría y nuestras motivaciones

III. Hacer: La sabiduría y la disciplina

Resumen: El llamado de la sabiduría a vivir en la presencia de Dios capacita a las personas para discernir entre el bien y el mal, y para hacer lo correcto.

Ciclo de aprendizaje

Textos destacados: Proverbios 1:7; 3:5-9.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El libro de Proverbios comienza con una introducción que enfatiza la importancia de la sabiduría verdadera. La sabiduría es un árbol de vida (3:18; ver también 11:30; 13:12; 15:4), un poder creativo (3:19, 20), y es más preciosa que el oro o las piedras preciosas (3:14, 15). Sin esta capacidad para discernir entre el bien y el mal, no se puede vivir una vida significativa (2:11-16; 3:2, 4, 13, 16, 17). La sabiduría no solo es la capacidad de distinguir entre el bien y el mal, sino también involucra el seguir lo que es correcto (3:5-9), reconociendo y honrando así a Dios en nuestras vidas diarias.


{ 1: ¡Motiva!} • Solo para los maestros: Esta lección debe ayudarnos a comprender mejor el significado del “temor de Jehová”. Proverbios presenta un agudo contraste entre dos mujeres alegóricas: Sabiduría y Necedad. El libro comienza positivamente, enfatizando la Sabiduría como la motivación para seguir un sendero prudente hacia una vida satisfactoria y plena. Esta sabiduría viene de arriba y se arraiga en el temor de Jehová.

Análisis inicial:

Considera la siguiente declaración: “Los padres deben considerar a sus hijos como un legado de Dios para ser educados para la familia celestial. Educadlos en el temor y amor de Dios, porque ‘el temor de Dios es el principio de la sabiduría’ ” (CN 23).


{ 2: ¡Explora!}

Solo para los maestros: Puedes apreciar y percibir la importancia y la urgencia del llamado de Dios a temerlo cuando comprendes el significado de su mandato de “temer a Jehová”.

Comentario de la Biblia

El tema principal en la literatura sapiencial es temer a Dios; no puedes ser sabio sin ello. “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová” (Prov. 1:7; ver también Prov. 9:10; Job 28:28 y Sal. 111:10).

I. El temor de Jehová es la clave para obtener sabiduría (Repasa, con tu clase, Deut. 31:12, 13; Prov. 3:7.)

No sabemos, por naturaleza, cómo temer a Dios, y como resultado, hemos perdido de vista su importancia En consecuencia, necesitamos aprender cómo experimentarla de nuevo (Deut. 31:12, 13). El temor de Dios no significa estar asustado, sino temblar de admiración ante su santidad. Él es el Dios de amor, el Dios de verdad y de justicia. Por eso lo admiramos, lo seguimos y lo adoramos, porque no hay nadie como él (Éxo. 34:6-8; Isa. 40:25-29; 44:6-8).

Considera:

II. Definiciones de temer a Dios (Repasa, con tu clase, Deut. 10:12, 13; Prov. 8:13.)

Temer a Dios resulta en aceptarlo y responder a su gracia divina. Pero ¿qué significa poner en práctica ese temor?
1. Temer a Dios significa temer entristecerlo. “Cuando eran pequeños, los hijos de un hombre preguntaban: ‘Papi, ¿con quién debemos casarnos?’ Su sencilla respuesta fue: ‘Cásense con alguien que tema entristecer a Dios’. ¿Por qué? Porque si esa persona teme poner triste a Dios, temerá entristecerte a ti. Pero si no le importa Dios ni lo respeta, tampoco tendrá respeto o preocupación por ti’ ”. Nuestra relación con Dios es la más importante de la vida; todas las demás relaciones surgen de ella. “El temor de Jehová es aborrecer el mal” (Prov. 8:13). Temer a Dios significa hacerlo feliz, como cuando, por amor, un niño procura hacer feliz a sus padres. ¿Demasiado sencillo? Escuchen las palabras de Jesús: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mat. 18:3).
2. Temer a Dios significa respetarlo y respetar su voluntad, asumiendo todas nuestras decisiones en relación con él. Como somos incapaces de pensar siempre en nuestros padres, cónyuges o hijos, del mismo modo somos incapaces de pensar todo el tiempo en Dios. Sin embargo, un hijo, padre o cónyuge fiel siempre tomará sus decisiones con- siderando y respetando a sus amados. En forma similar, debemos hacer todas nuestras decisiones considerando a Dios, su palabra, su Ley y su voluntad. Bíblicamente, temer significa reverenciar y adorar a Dios. “Tema toda la tierra al Señor; hónrelo todos los pueblos del mundo” (Sal. 33:8, NVI; ver también Ecl. 8:12, 13; Jer. 10:6, 7).
3. Temer a Dios significa amarlo y obedecerlo. El concepto de amor en la noción del temor no está presente en nuestros lenguajes modernos. Esta dimensión se ha perdido, y se conserva solo en el hebreo bíblico: “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?” (Deut. 10:12, 13; ver también Sal. 103:17). Temer a Dios significa estar enamorado de él, en sumisión total y admirada obediencia.
4. Temer a Dios significa cultivar la conciencia de que él está presente. Él siempre nos ve, no podemos huir de su presencia, y su ojo está constantemente sobre nosotros. Esto no significa que él es el controlador celestial, sino que es un padre amante y que se preocupa por ti. “El ojo de Jehová [está] sobre los que le temen” (Sal. 33:18). El temor de Dios es una conciencia viva de que los ojos de Dios están sobre nosotros, y tener la plena seguridad de que vivimos en su presencia.
Para cultivar este sentido de admiración delante de Dios, necesitamos gozar de su presencia, sentir su santidad y mantener un temblor correcto delante de su gracia y amor. “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos” (Isa. 6:3; ver también Sal. 2:11, 12; Fil. 2:12, 13). Él es superior a su creación de todas las maneras; Dios no es igual que nosotros, o un Dios sentimental, sino que es un fuego consumidor y el Dios del amor fiel.

Preguntas para analizar: ¿De qué modo experimentó David el temor de Jehová? Reflexiona en su experiencia: “A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido” (Sal. 16:8). ¿Cómo venció sus temores, de acuerdo con Salmo 56:3 y 4? Contrasta esto con Salmo 36:1 y 86:14. Moisés no tuvo temor de la ira del faraón, sino del Dios viviente, “porque se sostuvo como viendo al Invisible” (Heb. 11:27). ¿Qué función tiene la fe en ver al Dios invisible?


{ 3: ¡Aplica!}

Solo para los maestros: El libro de Proverbios afirma: “Teme a Jehová, y apártate del mal” (Prov. 3:7). Explica a tu clase cómo la oración regular, el estudio diario de la Biblia y el testificar acerca de la bondad de Dios fortalecerán la conciencia de la presencia de Dios en la vida. Pregunta para reflexionar: ¿Cuáles son algunas maneras prácticas de decir No al mal y evitar una mala conducta? ¿Qué es lo opuesto a alejarse del mal? Analiza lo que esto significa.

Preguntas de aplicación:


{ 4: ¡Crea!}

Solo para los maestros: Estudia con tu clase el significado de la palabra “sabiduría”. ¿Qué otros términos expresan la misma idea? ¿Cuáles son las características de la sabiduría en la Biblia? Estudia, en particular, Proverbios 2 y 3 desde esta perspectiva.

Actividades: