MISIONEROS
Bíblicos
Introducción

Algo anda muy mal con nuestro mundo. La naturaleza sufre. Fenómenos naturales como los terremotos están aumentando. Debido al calentamiento global, los casquetes polares se derriten, lo que provoca una suba del nivel de los océanos. Este fenómeno amenaza con arruinar una gran parte de lo construido en las costas marítimas en todo el mundo, y esto las vuelve inadecuadas para su ocupación. Se están eliminando de la superficie de la Tierra los árboles y otra vegetación a gran velocidad, exponiendo el terreno cultivable a la erosión y dejando tras de sí desiertos en expansión.
El suministro de agua dulce para beber, en algunas partes, está amenazado por causa de la contaminación por agua salada o por toxinas fabricadas por el hombre. Debajo de la superficie terrestre, la actividad humana -como las pruebas nucleares subterráneas y el uso de métodos descuidados para obtener minerales y extraer petróleo y gas- está arruinando porciones cada vez más extensas de la superficie terrestre.
Aun el cielo contiene amenazas. Muchas personas creen que los cuerpos celestes controlan sus vidas, encerrándolos en un destino, a veces doloroso, del cual no tienen salida. Una amenaza cósmica más reciente proviene de unos aproximadamente trescientos mil objetos de fabricación humana que han sido lanzados en órbita alrededor de la Tierra durante el segundo medio siglo pasado; la mayor parte de los cuales constituyen "basura espacial". De tiempo en tiempo, algunas piezas reingresan a la atmósfera de la Tierra y se queman; pero algunas llegan a la Tierra. Ocurrió muy recientemente en Australia, el 11 de julio de 2014. Afortunadamente, ninguna persona resultó herida ni hubo mayores daños, pero en el pasado estos trozos de basura espacial han causado daños.
Dentro de la esfera humana hay cosas que también andan seriamente mal. En este momento, una enorme cantidad de gente -se estima que entre 45 y 50 millones de personas- ha sido forzada a huir de sus hogares debido a la guerra y la violencia. Entretanto, la opresión, la enfermedad y la pobreza continúan afectando a grandes sectores de la humanidad. La esclavitud está presente en varios lugares alrededor del mundo,y está en crecimiento.Algunos calculan que hay hasta 30 millones de personas en estas condiciones.
¿Hay perspectivas de algún alivio? ¿Hay alguna fuerza para el bien allí afuera? ¿O estamos encerrados en un ciclo de decadencia? ¿Está nuestro mundo en curso de colisión con la destrucción inevitable?
Si es así, ¿existe alguna posibilidad de rescate? La Biblia es uno de los muy pocos lugares que afrontan esta gran pregunta, y le da una respuesta. En realidad, su respuesta constituye el mensaje central de la Biblia. Las lecciones de la Escuela Sabática de este trimestre desarrollarán la respuesta bíblica -la respuesta divina- a esta pregunta, la más importante de todas.Y lo hará usando el tema de la misión.
El mensaje general de la Biblia es que la misión es el plan de Dios: la iniciativa de Dios de salvar a los seres humanos caídos y rebeldes, y restaurarlos a un mundo justo, pacífico, seguro, sin pecado y sustentable. Solamente Dios puede llevar a cabo el rescate, pues únicamente Dios tiene los recursos para dedicarlos a la misión. Su mayor recurso es su Hijo, Jesucristo, cuya vida, muerte, resurrección y ministerio celestial actual será la clave de la misión divina de rescate.
Los autores de las lecciones para la Escuela Sabática de este trimestre y de este libro, desean que, para el final del trimestre, quienes las hayan estudiado hayan experimentado una gratitud más profunda por la dedicación de Dios y su compromiso total con la misión salvadora de Cristo.

CAPÍTULO 1

La naturaleza misionera de Dios

El primer viaje de Dios por la Tierra, según la Biblia, fue un viaje misionero: caminando por el Jardín del Edén y buscando al primer hombre y a la primera mujer. En respuesta a su recientemente obtenido conocimiento del bien y del mal, ellos fueron impulsados por la culpa y la vergüenza a esconderse de su Creador.
Este los encontró, y suavemente les comunicó lo que ocurriría por haber elegido desobedecer.También les proporcionó una cubierta mejor para su desnudez que las hojas que habían usado. Pero, más importante todavía, les prometió un Libertador futuro (Gén.3:8-15).
Este fue el primero de varios "viajes misioneros" de Dios. Más tarde, se detuvo junto a la tienda de Abraham, en su misión de "caminar" hacia Sodoma (Gén. 18:1, 33). Su viaje tenía dos propósitos.Vino para anunciar a Abraham y a Sara que el hijo prometido nacería en el transcurso de un año. Además, quería comprobar por sí mismo y conocer si las quejas acerca de la maldad de Sodoma eran tan grandes como sugerían los clamores que le habían llegado (vers. 21). Más tarde, el rey Salomón, en su oración de dedicación del Templo recién construido, alabó a Dios, quien "fue" (literalmente, "caminó") para redimir para sí a su pueblo, Israel (1 Crón. 17:21).Según el profeta Isaías,Yahweh ofreció caminar delante del rey Ciro de Persia, cuando el rey comenzó su misión, asignada por Dios, de rescatar a Israel de la cautividad babilónica (Isa.45:1-5).
Cada uno de esos pasajes emplea el verbo hebreo halak -que significa "caminar"-, a fin de presentar a Dios en modo misional, en marcha, conduciendo una operación de búsqueda y rescate para recuperar a los hombres caídos. Cuando Jesús resucitado ordenó a sus discípulos: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Mar. 16:15), tal vez su lenguaje haya sido influenciado por estas referencias del Antiguo Testamento a las actividades misioneras de Dios mismo.

DIOS CREÓ AL HOMBRE Y A LA MUJER Y LES DIO LIBERTAD MORAL

Pero ¿por qué Dios, que había creado un mundo que describió como "bueno en gran manera", necesitó visitarlo y embarcarse en una misión de búsqueda y rescate?
Con el propósito de entender esta necesidad necesitamos repasar partes importante de la historia bíblica de la creación de la humanidad. La lección para el domingo enumera siete puntos acerca de la creación del hombre y la mujer, que los diferencia de las demás criaturas vivientes. El mensaje de la Biblia es que Dios tenía la intención de relacionarse con la gente mediante un vínculo basado sobre el amor.
"Dios,según la Biblia,posee personalidad y es la fuente de toda cualidad de ser persona, incluyendo la mía. Atributos clave de la cualidad humana incluye la voluntad, la individualidad, un sentido de diferenciación y la capacidad de formar relaciones. La Biblia atribuye estas a Dios, y registra repetidamente la interacción humana con él en términos de relación. Ninguna parte de la Biblia está libre del lenguaje de relaciones; domina los libros de Moisés, los Salmos, los profetas, las cartas del Nuevo Testamento, y especialmente las enseñanzas de Jesús. El Dios de la Biblia tiene la intención de relacionarse".1
El mensaje, en conjunto, es que el hombre y la mujer están algo diferenciados de los otros seres vivientes,y tienen una relación más estrecha y compleja con Dios. Las cualidades especiales que Dios Ies otorgó, tales como el hecho de ser a su imagen y semejanza, los adecuaba para la responsabilidad de tener dominio sobre el resto de la creación, y producir descendientes que poblaran la Tierra, como Dios indicó. Se esperaba que ellos y la Tierra, sobre la cual tenían dominio, permanecieran "buenos en gran manera".A fin de hacer esto posible, Dios dotó al hombre y a la mujer con libertad para hacer elecciones.
¿Están los seres humanos realmente libres para tomar elecciones, especialmente elecciones morales? ¿O están programados, encerrados en lo que Dios, la naturaleza o las estrellas deciden por ellos? La realidad del libre albedrío ha sido debatida durante toda la historia de la humanidad.
Desde el punto de vista bíblico, no hay debate. La respuesta es ¡sí! Los humanos son libres para hacer elecciones reales, incluyendo la elección en favor o en contra de la salvación. Esta verdad se observa en el hecho de que el Señor Dios dio al primer hombre y a la primera mujer la opción de tomar una verdadera elección en el Jardín del Edén. Una lectura cuidadosa de Génesis 3:1 al 13 muestra que el hombre y la mujer asumen esa elección. Que las personas tienen libertad de elección ha sido,y continúa siendo, la comprensión adventista del séptimo día respecto de la naturaleza humana. Elena de White escribió:
"Dios pudo haber creado al hombre incapaz de violar su ley; pudo haber detenido la mano de Adán para que no tocara el fruto prohibido, pero en ese caso el hombre hubiese sido, no un ente moral libre, sino un mero autómata. Sin libre albedrío, su obediencia no habría sido voluntaria, sino forzada".2
Uno de los autores de las lecciones de este trimestre, el misiólogo Borge Schantz, ha vuelto a afirmar la posición adventista sobre la realidad del libre albedrío:"Los hombres y las mujeres fueron dotados con libre albedrío. Esto significa que el Creador no impondría su poder por sobre los deseos y elecciones de los individuos humanos".3 La libertad del ser humano solo puede existir porque Dios ha tomado sobre sí mismo ciertas limitaciones, a fin de conceder a la humanidad la importante libertad de la que testifica el Génesis. "Dios se arriesgó limitándose a sí mismo. El resultado negativo inmediato de esta limitación fue la Caída".4 Esto significa para la salvación que, así como "el ejercicio del uso que hizo el hombre de su libre albedrío fue lo que trajo separación entre Dios y el hombre [...] también será necesario un ejercicio del libre albedrío para recuperar la condición del hombre y la mujer perdidos en el Jardín del Edén original".5

DIOS PIERDE AL HOMBRE Y A LA MUJER

La estrecha relación de Dios con el hombre y la mujer significó que cuando ellos le desobedecieron, él también tuvo que asumir elecciones, incluyendo la difícil decisión de hacer lo que había declarado: expulsarlos del Jardín e impedirles que regresaran. La relación de Dios con la humanidad retrocedió enormemente con la Caída. A fin de restaurarla, Dios formuló un plan "desde la fundación del mundo" (expresión que aparece diez veces en el Nuevo Testamento, que se refiere mayormente a la misión salvífica de Dios) y lo puso en acción. Involucraba a todas las personas de la Deidad -Padre,Hijo y Espíritu Santo-, que actuaron en unidad a fin de restaurar la dañada relación.
Todas las buenas relaciones necesitan de cuidado y "nutrición". Y aquellas que están dañadas necesitan aún más de ese cuidado y nutrición, requeridos para que la relación vuelva a ser sana y fuerte. Tal vez, esto se refleja en las historias bíblicas que muestran cuántas formas diferentes de comunicación y relación usó Dios. También se refleja en la renuencia de Dios a "renunciar", aun cuando la gente ignoraba su oferta de relacionarse con ellos:"¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti" (Isa. 49:15).
Aunque la historia de la Caída,en Génesis 3,es muy conocida,debemos leerla otra vez, recordando la libertad de elección que se revela aquí. Lee la historia con cuidado, un versículo por vez.Trata de responder a la pregunta: ¿Qué elección hicieron la mujer o el hombre en este versículo? Una gran cantidad de elecciones reales captarán la atención de los lectores que sigan esta sugerencia.

LA INICIATIVA DE DIOS DE SALVAR A LA HUMANIDAD

Las "caminatas salvadoras" del Dios del Antiguo Testamento mencionadas más arriba dan pequeñas vislumbres de su iniciativa de salvar a los hombres de la vida y la muerte en un mundo caído. Su plan de salvar llegó a ser el eje central y el mensaje de la Biblia. No solo Dios el Padre,sino también el conjunto de la Deidad -Padre, Hijo y Espíritu Santo- se unió en una misión salvadora.
La misión se centraría en la persona, la vida y la obra de Jesucristo. "El centro del plan [de Dios] fue dar sacrificialmente a su propio Hijo divino para venir y ser uno con nosotros como un hombre, para mostrar de qué trata el amor divino. El climax de la misión del Hijo era vivir y morir de tal manera que nosotros pudiéramos ser perdonados, reconciliados y, en definitiva,sanados de la enfermedad del pecado".6
La sección del miércoles señala el conjunto de cualidades especiales que hicieron posible que Jesús reuniera a los humanos caídos con Dios. Él era tanto Dios como ser humano; tanto juez, como abogado y salvador del mundo.
Pero el "equipo misionero" no sería completo sin el Espíritu Santo. El día de Pentecostés, día del nacimiento de la iglesia cristiana, trajo el fuego santo y el viento que transformó a los discípulos, que estaban en shock, en un equipo poderoso de testigos presenciales, que harían su parte para la misión mundial. Aquel día, el Espíritu Santo dio un mensaje claro a la infante iglesia cristiana, de que su mensaje de misión, y la gente a la que estaría destinado, estaban cambiando. Ese día, en el aposento alto se oyó la alabanza a Dios en numerosos lenguajes, a fin de preparar a los creyentes para llevar el evangelio al mundo.Ya el foco no estaría restringido a un solo grupo étnico.
La expresión "historia de la salvación" que aparece en la página para el sábado de tarde de la lección de esta semana, es mejor conocida entre los adventistas del séptimo día como "el plan de redención". Esta era una expresión favorita de los pioneros adventistas del séptimo día y su líder espiritual, Elena de White.Se la encuentra más de 150 veces en sus escritos publicados.7 Es como un hilo que corre a través de su serie de "El conflicto de los siglos",y se resume en su obra La historia de la redención.8
Ella comprendió el plan divino de redención,o la historia de la salvación, como el mensaje tanto del Antiguo como del Nuevo Testamentos. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, las historias individuales, las profecías, las promesas,las advertencias y las revelaciones se ensamblan,y constituyen las numerosas facetas de la obra salvadora de Dios en favor de la humanidad caída. Para ella, el centro de la historia de la salvación era el nacimiento, el ministerio, la crucifixión y la resurrección de Jesucristo, y su continuo ministerio celestial. Ella anhelaba ver el siguiente paso de la historia de la salvación, la segunda venida de Cristo, su retorno personal y visible a esta Tierra al final de la historia, para reunir a todos los que aceptaron su invitación y depositaron su fe en él.

TIENE TODO EL MUNDO EN SUS MANOS... ¡Y EN SUS PLANES!

Esos creyentes primeros que, en el día de Pentecostés y justo después, recibieron el derramamiento del Espíritu Santo, pronto afrontarían un problema étnico que desafiaba su capacidad de cumplimiento de la comisión evangélica. En sus oídos todavía sonaban las palabras de la comisión que les confiara Jesús:"Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones" (Mat. 24:14) ."Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito" (Juan 3:16).
Todos los primeros cristianos eran judíos. Su educación cultural, étnica y religiosa ponía barreras entre ellos y los demás grupos de personas del resto del mundo. ¿Cómo atravesarían esas barreras étnicas y religiosas, de modo de alcanzar a cada tribu, nación, lengua y pueblo? ¿Cómo pasarían, de lo que la lección de esta semana denomina un esquema de misión como "luz", en que el pueblo del Señor brilla como una luz y atrae a otros a que acudan a ellos y aprendan de Dios, a un esquema de misión como "sal", en el que los obreros de la misión se esparcen por todas las naciones como la sal en los alimentos?
Dios dio la respuesta en el día de Pentecostés. La puso en el sermón de Ftedro de Ftentecostés, cuando el apóstol citó el registro del profeta Joel, del Antiguo Testamento, de la asombrosa afirmación de Dios: "Derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano" (Joel 2:28, NV1). Aquí, Dios prometió el Espíritu sobre todos, promesa apoyada en el versículo 32:"Todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo" (en ambas citas se añadió la cursiva). Ftedro podría haber citado (y tal vez lo hizo) profecías adicionales del Antiguo Testamento que señalaban el tiempo en que las buenas noticias de la misión de búsqueda y rescate de Dios se extenderían a los habitantes de todo el orbe.

LA NATURALEZA MISIONERA DE DIOS CONCLUSIÓN

El cuadro bíblico de Dios, desde el Génesis al Apocalipsis, se concentra en su iniciativa de buscar y salvar a su pueblo. Él vino a Adán y a Eva, vino a Abram, vino a vivir con su pueblo de Israel, en el Santuario. El tema de la venida de Dios se repite en todo el Antiguo Testamento, y en forma especial en el Nuevo Testamento, en el ministerio de Jesucristo. Sin embargo, aun en el Nuevo Testamento, la venida de Dios mismo todavía es esperada: "Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir" (Apoc. 1:8). Hoy Dios se aproxima a los grupos de pueblos de este mundo mediante las personas de sus seguidores. Fbr medio de ellas, Dios sigue "caminando" entre las naciones, usando los pies, y los brazos, de sus agentes humanos. Demuestra su inagotable amor por toda la humanidad mediante el ministerio, la crucifixión, la resurrección y el ministerio celestial de Jesucristo. Él apela a los corazones humanos hoy mediante la presencia del Espíritu Santo. Enviará a su Hijo, Jesucristo, de nuevo a esta Tierra al final de la historia de este mundo, para rescatar a todos aquellos que se hayan vuelto a él. Entretanto, Dios todavía recluta a seres humanos, incluyéndonos a nosotros, para compartir su misión. Este es el tema de esta serie de lecciones de la Escuela Sabática.


Referencias:
1.Steven Thompson, "Who is God? What Is He Like?" The Big Argument: Does God Exist?,en Michael Westacotty John Ashton,eds.(Sidney:Strand Publishing,2005),p.242.
2 Elena de White, Patriarcas y profetas (Publicaciones Interamericanas, 1955), p. 30.
3 Borge Schantz,"The Limitation of God and the Free Will and Holy Ignorance of Man:Towards an Understanding of the Plight of the Un-warned", en Borge Schantz y Reinder Bruinsma,eds., Exp/oring the Frontiers of Fatih: Festschrift in Honour ofDr.Jan Paulsen (Lueneburg,Alemania: Advent-Verlag, 2009), p. 405.
4.Ibíd., p.406.
5í Ibid.,pp.406,407.
6 Woodrow Whidden, Jerry Moon y John W Reeve, The Trinity: Understanding God's Love.His Plan ofSaluation, and Christian Relationships (Hagerstown.MD: Review and Herald®, 2002), p. 249.
7.Ellen G. White Estate, Comprehensiue Index to the Writings of Ellen G. White (MountainView,CA: Pacific Press Publishing Association, 1962),t.2,pp.2.066-2.069.
8 Elena de White, La historia de la redención (Publicaciones Interamericanas y ACES, 1980).