Lección 7 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Juan 20:21.
Enseña a tu clase a:       
Saber   cuán vital e importante es un enfoque integral de la misión que Dios le ha dado.
Sentir la responsabilidad de ser enviados como embajadores de Cristo para la misión en esta Tierra.
Hacer   demostraciones del cuidado de Jesús por la gente, el cual abarca lo físico, lo espiritual y lo emocional.
Bosquejo de la lección:

Saber: Enviados como embajadores

Sentir: Misión compasiva

Hacer: Participar

Resumen: Como embajadores de Cristo, somos llamados a una misión muy amplia que toca la vida de las personas aquí y ahora, pero también las conduce a la eternidad.


Ciclo de aprendizaje

Textos destacado: Marcos 16:15-20.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: En el ministerio de reconciliación de Jesús en la tierra, él fue un modelo del enfoque amante e integral que debería guiar la forma en que nosotros hacemos hoy misión.


{ 1: ¡Motiva! }

Diálogo inicial: El apóstol Pablo escribió a los corintios: "Me he hecho a los judíos como judío [...] me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos" (1 Corintios 9:20, 22). En muchas maneras, este es un pasaje de las Escrituras que confronta. ¿Qué quiso decir exactamente Pablo con "a todos me he hecho de todo"? La secta religiosa llamada "La Familia" solía conocerse como "Los Hijos de Dios". En la década de 1970, comenzó una práctica de reclutamiento que su fundador, David Berg, llamó "pescar por coqueteo", que básicamente usaba la sexualidad para atraer a la gente. Aunque ya no lo practican, el sitio web de David Berg todavía defiende este método de prostitución religiosa: "Más de cien mil personas fueron conducida a la fe en Cristo por causa del amor sacrificial de los hombres y las mujeres de La Familia, que estuvieron dispuestos a ir a tales extremos para compartir el amor del Señor".
Analiza: Analiza con la clase maneras prácticas en que podemos testificar en palabra y acciones.


{ 2: ¡Explora! }

Comentario de la Biblia

I.   La misión integral de Jesús - I
(Repasa, con tu clase, Isaías 42:1-9.)


Esta profecía mesiánica bosqueja la misión integral de Jesús. Es una misión a varias categorías de personas: los gentiles, los ciegos, los que están en prisión y “los que moran en las tinieblas”. Y es una misión de liberación: traer justicia, compartir luz, abrir ojos, soltar cautivos.
Este pasaje es un paralelo estrecho con la declaración de misión que dio Jesús en Lucas 4:18 al 21, en el que cita otro pasaje mesiánico (Isa. 61). Aquí Jesús otra vez participa de un ministerio integral a los pobres, los presos, los ciegos y los oprimidos. Es un ministerio que proclama “buenas nuevas”, “libertad” y “recuperación de la vista”.
Es un error leer que la misión de Jesús solo fue en términos físicos: un evangelio social de ayudar a los pobres, los presos, los discapacitados y los oprimidos políticamente. También es un error espiritualizar la misión: ver que estas categorías representan solo a los que están espiritualmente ciegos, presos, empobrecidos u oprimidos. Jesús está hablando aquí acerca de la liberación que es tanto espiritual como física. Trae buenas noticias a todas las dimensiones de la vida.
Comentando el pasaje de Lucas, Elena de White dice: “Nuestro Señor Jesucristo era la majestad del cielo, no obstante vino a nuestro mundo como un médico, un sanador de las enfermedades físicas y espirituales”. –“The Work for Today”, The Gospel of Health, 1º de septiembre de 1898.
Considera: ¿De qué maneras podemos asegurarnos de que nuestra misión de hacer discípulos incluya tanto el cuidado físico como el espiritual? ¿En qué forma evitamos los peligros de terminar, por un lado, predicando solo un “evangelio social” o, por el otro, concentrándonos solo en la salvación individual?


II.  La misión integral de Jesús – II
(Repasa, con tu clase, Mateo 10:5-8; Marcos 16:15-20.)

En estos versículos leemos una parte de las últimas palabras de consejo de Jesús a sus doce discípulos antes de enviarlos a ministrar. Durante muchos meses, habían estado bajo su tutela: les había enseñado, había sido su mentor y había sido un modelo personal de ministerio. Ahora era el momento de practicar lo que habían aprendido.
Jesús les dijo que predicaran, sanaran a los enfermos, levantaran a los muertos, limpiaran a los leprosos y expulsaran demonios (Mateo 10:7, 8). Nota que Jesús “envió” a los discípulos (versículo 5) y les dijo: “Yendo, predicad” (versículo 7). No se les dijo que debían tratar de atraer a la gente a un gran evento. Más bien, debían seguir el método “encarnacional” de Jesús, de ir personalmente a la gente donde ella se encontrara.
Más tarde, después de su resurrección, Jesús instruyó a los once discípulos restantes. Les dijo que fueran a todo el mundo para predicar las buenas nuevas; pero, junto con esto, realizarían diversas señales y maravillas, incluyendo la expulsión de demonios y la curación de enfermos (Marcos 16:15-18).
Elena de White resume en forma hermosa el método del ministerio de Jesús en cinco pasos. Primero, el Salvador se acercaba a la gente de una manera amante e interesada. Segundo, les mostraba “simpatía”. Luego “atendía sus necesidades”, y así “se ganaba su confianza”, finalmente, les decía: “Sígueme”. La Sra. de White llega a decir que este es el único método de ministerio que dará “éxito”. (Ver El ministerio de curación, p. 102).
Jesús no le predicó a la gente. En realidad, pasó más tiempo atendiendo sus necesidades físicas. Para él, el ministerio era integral: un equilibrio entre lo físico y lo espiritual.
Hoy algunas personas hacen una distinción entre la atención social y humanitaria, por un lado, y la evangelización, por el otro. Jesús no hizo tal separación. Como seguidores de Jesús, damos un vaso de agua y también anhelamos que acepten al Agua de Vida. Por supuesto, debemos ser cuidadosos de asegurarnos que nuestra atención por la gente no dependa de que lleguen a ser cristianos. Oramos y trabajamos para conducirlos a Jesús, pero seguiremos amándolos y cuidando de ellos no importa qué sendero elijan.
Considera: Reflexiona en cada uno de los pasos del modelo de ministerio que dejó Jesús: acercarse, mostrar simpatía, atender sus necesidades, ganar su confianza e invitarlos a seguir a Jesús. ¿Podemos descartar alguno de estos pasos y seguir con seguridad? ¿Por qué sí, o por qué no? Considera algún esfuerzo reciente de tu iglesia por alcanzar a otros y analiza si todos estos elementos estuvieron en su lugar. Si no, ¿qué se descuidó?

{ 3: ¡Aplica! }

Pregunta para reflexionar: ¿Qué pasos prácticos podemos dar a fin de preparar nuestras mentes para la acción?
Actividad: Elige algunas de las creencias fundamentales para analizar con tus alumnos. Según el tamaño de tu clase, puedes dividirla en grupos pequeños, o analizar el tema todos juntos. Invita a cada grupo a considerar una creencia fundamental y analizar cómo puede aplicarse de una manera significativa a algún problema o evento actual. Luego compartan sus pensamientos con el resto de la clase.


{ 4: ¡Crea! }

Actividad: Invita a los miembros de tu clase a imaginarse que están “estableciendo los términos” para que alguien llegue a ser cristiano, miembro de la familia de Dios. ¿Cómo sería esa lista? Analicen las ideas que surjan en el grupo.
Concluye la clase hoy con un momento de oración. Anima a cada uno a orar para que el Espíritu Santo esté presente en nuestras vidas y en nuestra iglesia al representar a Cristo en nuestra comunidad.