Lección 2 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Génesis 3:15, 21.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Restauración completa en Cristo

II. Sentir: Reconocer los poderes del engaño y la restauración

III. Hacer: Experimentar relaciones restauradas

Resumen: En Cristo, somos herederos de las riquezas de Dios. Hasta que recibamos nuestra herencia completa, tenemos el privilegio de gozar de la creación de Dios y de servir como mayordomos en la preservación del ambiente.

Ciclo de aprendizaje

Pasaje destacado: Génesis 3:15.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Al declarar la enemistad entre la serpiente y la mujer, Dios anunció el plan de salvación, que trae esperanza a todos nosotros.

{{ 1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: Conduce a la clase en el análisis de qué significa para ellos mismos la salvación, permitiendo que cada persona comparta un breve testimonio de su experiencia de conversión, según lo permita el tiempo.

Actividad inicial: Pide a dos o tres miembros de la clase que compartan algo de lo que significa la salvación para ellos, o qué significa estar en enemistad con el diablo. Elige un himno del Himnario Adventista que ilustre la experiencia de la salvación.

Considera: Aunque Dios ha declarado que el diablo es un enemigo, ¿por qué muchos seres humanos actúan como si Dios fuera el enemigo?

{{ 2: ¡Explora!}

Solo para los maestros: Esta semana repasaremos lo que se llama comúnmente la Caída (de Adán y de Eva en el pecado), sus trágicas consecuencias, y la intervención temprana de Dios. Veremos que, por caótico que esté nuestro mundo, el plan de salvación de Dios es suficiente para restaurarnos a nuestra condición primera.

Comentario de la Biblia

I.El pecado entra en el mundo
(Repasa, con tu clase, Gén. 3:1-7.)

El pecado entró a nuestro mundo cuando Eva primero, y luego Adán, comieron del fruto del árbol prohibido por Dios (Gén. 2:16, 17). Los resultados fueron muerte, caos, sufrimiento, dolor, enfermedad y desesperación. Pero, en Génesis 3:1 al 7 está en juego más que solo el comer de un fruto. En su interrogación a Eva, el diablo desafió tanto el carácter como la autoridad de Dios. El diablo, entonces, tuvo la audacia de afirmar que las consecuencias declaradas por Dios no eran ciertas. “De ninguna manera moriréis” (Gén. 3:4, BJ). Al afirmar que Dios estaba procurando evitar que Adán y Eva fueran “como Dios” (vers. 5), el diablo contradijo lo que Dios había afirmado explícitamente en Génesis 1:26.
La humanidad ya había sido formada a la imagen de Dios y a su “semejanza”.
Por lo tanto, la insinuación de que de algún modo Dios no quería que Adán y Eva fueran semejantes a aquel a cuya imagen habían sido hechos debería haber alertado a nuestros primeros padres de los sofismas de Satanás.
En este episodio podemos ver claramente la anatomía del engaño. El engaño, en este contexto, se refiere a una persona que es inducida a ignorar mucho de lo que ya sabe, por haber caído bajo la maléfica influencia de palabras que son retorcidas, reagrupadas, añadidas u omitidas. Engañada, la víctima se conduce de una manera irracional. Por ejemplo, Eva vio que el árbol del conocimiento del bien y del mal era agradable a los ojos y bueno para comer (Gén. 3:6), cuando en realidad todos los árboles del huerto eran “deliciosos a la vista, y buenos para comer” (2:9). Al fin, al ceder al engaño del diablo, Adán y Eva desconfiaron de la capacidad de Dios de proveer alimentos, así como su derecho a ser Dios.

Considera: Piensa acerca del poder atractivo del engaño. ¿Cómo podemos evitar cosas que parecen vencernos aunque sabemos que son engañosas?

II. Consecuencias de la Caída
(Repasa, con tu clase, Gén. 3:16-19.)

En Génesis 3:16 al 19, Dios anuncia las consecuencias de la Caída en su relación con Adán y con Eva. Primero, comenzando con Eva, el proceso del nacimiento de los hijos llegaría a ser doloroso. Segundo, su deseo sería hacia su marido; y tercero, él la mandaría (Gén. 3:16).
Como consecuencia de la desobediencia de Adán, primero, el suelo sería maldito, exigiendo mayor trabajo para hacer que la tierra entregue su producto. Segundo, Adán (cuyo nombre está relacionado con la palabra hebrea para “suelo, tierra”, ‘adamah), retornaría al polvo, porque él es polvo (Gén. 3:19). ¿No había advertido Dios: “el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gén. 2:17)? Es importante notar que, en los juicios pronunciados después de la Caída, solo el diablo es maldito directamente por Dios (Gén. 3:14). No hay una maldición explícita dirigida contra Adán y Eva. En el caso de Adán, por ejemplo, la palabra “maldita” se usa con referencia solo al suelo (Gén. 3:17, heb. ‘arûrah), aunque por causa de la desobediencia de Adán. Tal vez, en este contexto, es mejor leer las declaraciones contra Adán y Eva, no como maldiciones, sino como intervenciones correctivas de Dios, aunque mitigadas, instituidas a fin de atender las condiciones caídas de los humanos.

Pregunta para dialogar: El aumento de trabajo impuesto sobre Adán ¿era una bendición o una maldición? Analiza tu respuesta a la luz de la siguiente cita de Elena de White: “La vida de trabajo y cuidado, que en lo sucesivo sería el destino del hombre, le fue asignada por amor a él. Era una disciplina que su pecado había hecho necesaria para frenar la tendencia a ceder a los apetitos y las pasiones, y para desarrollar hábitos de dominio propio. Era parte del gran plan de Dios para rescatar al hombre de la ruina y la degradación del pecado” (PP 44).

III. Se anuncia el plan de salvación
(Repasa, con tu clase, Gén. 3:15, 21.)

Se ha llamado popularmente a Génesis 3:15 como el primer evangelio (protoevangelio). Al condenar la acción de la serpiente, Dios declaró que Satanás era un enemigo de la raza humana (Gén. 3:15), no un amigo. Este texto anuncia la venida de Uno (Cristo) que vencería al diablo. Además, en el versículo 21, Dios toma la iniciativa de vestir a Adán y a Eva para cubrir su desnudez (3:21), señalando a Cristo. Él es el “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29), cuya justicia es contada en favor de cada creyente.

Considera: ¿De qué manera una comprensión correcta de la Caída, del poder engañoso del pecado, y sus terribles consecuencias, nos permiten ver mejor el anuncio del plan de salvación como buenas noticias?

{{ 3: ¡Aplica!}

Solo para los maestros: Al explorar los pasajes que tratan de la entrada del Gran Conflicto en nuestro mundo, es importante recordar cómo el pecado es engañoso, y examinar de qué manera podemos engañarnos a nosotros mismos (1 Juan 1:8, 9).

Preguntas para reflexionar y aplicar:

  1. ¿Cómo podemos continuar gozando de las cosas buenas de la Creación? ¿De qué modo nuestro mundo todavía refleja la bondad de la Creación original?
  2. ¿Por qué los humanos todavía se aterrorizan por la muerte? ¿Qué nos dice esto acerca del propósito para el cual fueron creados los seres humanos?
  3. ¿De qué modo somos como Adán y Eva en la manera en que justificamos nuestras faltas?
  4. ¿Cómo han de cuidar los humanos la Creación como mayordomos responsables? ¿Qué puedes hacer esta semana que demostrará tu cuidado por la Creación?
  5. La muerte es una de las consecuencias finales del pecado. ¿Qué puedes hacer para consolar a una familia que está soportando el dolor que resulta de perder a un ser amado?

Actividad: Planeen un juego de roles en el que muestren una visita a una familia de duelo. O, dependiendo de la disponibilidad de tiempo, demuestren cómo responderías a un niño que pregunta: “¿Por qué mueren las personas?”

{{ 4: ¡Crea!}

Solo para los maestros: En el mundo actual, es de creciente importancia cuidar el medio ambiente. Conduce a los miembros de tu clase a analizar cómo pueden ellos cuidar el medio ambiente, reciclando, etc. Además, analicen cómo la iglesia local puede ministrar mejor a las familias en duelo, y fomentar el perdón y la curación entre los miembros que tienen necesidades.

Actividad: Pinta un cuadro (ya sea con palabras, o con acuarela, pastel, acrílico, etc.) de cómo pudo haber sido el Edén. ¿Cuáles son algunas características destacadas en tu cuadro? ¿Por qué?

 

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