Lección 3 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Génesis 28:15.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: El Gran Conflicto no pasa por alto a los hermanos

II. Sentir: El mal está profundamente arraigado en los humanos

III. Hacer: Ser un agente de curación y reconciliación

A. ¿Qué puedo hacer en mi propia vida para mitigar los efectos del mal? B. ¿Cómo puedo ayudar a otros a reconciliarse con Dios?

Resumen: Se asegura a los creyentes la presencia permanente de Dios para guiarlos y bendecirlos en un mundo plagado de maldad humana y relaciones rotas. A través de todo ello, Dios hará fructificar sus propósitos de salvación para todos los que confían en él.

Ciclo de aprendizaje

Pasaje destacado: Génesis 28:15.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El Gran Conflicto se manifiesta en las relaciones humanas, lamentablemente, a veces, poniendo a un hermano en contra del otro. Por otro lado, Dios realiza, lleno de gracia, su plan de salvación en la vida de cada creyente, mientras produce curación y reconciliación. {1: ¡Motiva!} • Solo para los maestros: Caín mató a su hermano Abel, el primer homicidio registrado en la Biblia. La gente en la generación de Noé se hundió cada vez más en la maldad, hasta que Dios no pudo tolerarla más, lo que condujo a un diluvio universal. Jacob le hizo una trampa a su hermano, que no sospechaba nada, quitándole la herencia familiar, lo que condujo a la separación entre los dos hermanos. La obediencia de su abuelo Abraham, en comparación, se destaca como una taza de agua fría en medio de un desierto ardiente, un modelo de cómo Dios obra en la vida de seres humanos pecadores para transformarlos en hijos de su Reino. Después de todo, por su gracia, hay esperanza para cada uno de nosotros de salir victoriosos en la furiosa batalla entre el bien y el mal. Actividad inicial: Alienta a los miembros de tu clase a compartir testimonios personales que muestren cómo las familias se fracturan por el pecado. Invítalos a contar cómo leen para sí mismos las historias de Caín y Abel, la generación de Noé, Jacob y Esaú, José y sus hermanos, etc. Como maestro, comparte una historia que puedes haber oído que ilustre las trampas y los peligros de la maldad humana; de un corazón de pecado; de una mente con odio, fanatismo, calumnias; y cómo esto destruye las relaciones personales e interpersonales. {2: ¡Explora!} • Solo para los maestros: Al considerar los pasajes para esta semana, anima a los miembros de tu clase a enfocar estas historias como si las leyeran por primera vez. Ayúdalos de manera imaginativa a pensar cómo debió de haber sido para Adán enterrar a su hijo Abel, o a José perdonar a sus hermanos que lo habían maltratado tanto. Ayuda a los miembros a personalizar las historias relacionándolas con su propia experiencia, o con la de alguien a quien conocen. 38 Lección 3 // Material auxiliar para el maestro Comentario de la Biblia I. La muerte golpea a la primera familia: peleas entre hermanos (Repasa, con tu clase, Gén. 4:1-15; 45:4-11.) Eva pensó que su primogénito, Caín, era el Redentor prometido (Gén. 4:1). El nombre Caín viene de la palabra hebrea que significa “redimir” (heb., qanah, donde Dios es el sujeto; comparar con Éxo. 15:16; Sal. 74:2). De hecho, Eva reconoce que ha adquirido un hombre, “con [la ayuda de] Dios”. Este es el sentido en el cual Caín podría haberse considerado el redentor prometido (Gén. 3:15). ¡Qué gran expectativa! No obstante, cuán desmoralizador fue que el que esperaban que fuera el redentor prometido se volviera el primer homicida. Los padres cuyos hijos no salen como ellos esperaban (o a veces algo peor) pueden fácilmente identificarse con el chasco acongojado de Adán y de Eva. El punto de disputa en el centro de todos los hilos de las narraciones, del tema del Gran Conflicto, incluyendo estas, es la adoración: si adoramos a Dios de la manera en que él lo demanda o si seguimos nuestras propias ideas y preferencias. El destino de Abel demuestra que todos los que aspiran a vivir vidas piadosas atraerán persecución (2 Tim. 3:12). Con respecto a Caín, uno esperaría que, después del horrendo asesinato de su hermano, él hubiera sentido tristeza y remordimiento por sus acciones. Pero aquí él chasquea las expectativas paternas una vez más; no obstante, esta vez, la de su Padre celestial. Cuando Dios le preguntó: “¿Dónde está Abel tu hermano?”, él responde que él no era guarda de su hermano. Sí, él lo era, y todos nosotros lo somos. Aun después de la pérdida de Abel, y con Caín convertido en asesino, Adán y Eva no pierden sus esperanzas. Su hijo Set encarna esa expectativa prometida por Dios de “poner” (la misma palabra que “Set” en Gén. 5:3) enemistad entre la mujer y la serpiente. La promesa de un redentor no había de fallar. Considera: A pesar de estar en una cultura en la que los asesinatos están en la televisión o en las noticias casi cada día, todavía nos sentimos devastados cuando la muerte nos golpea. Analiza la profundidad del dolor de Adán y de Eva ante la muerte de Abel. II. La humanidad se hunde más profundamente en el pecado. (Repasa, con tu clase, Gén. 6:1-13.) Al afirmar la razón del Diluvio, Dios declara: “Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos [la humanidad] era de continuo solamente el mal” (Gén. 6:3). La palabra hebrea ra’ah, traducida “maldad” en Génesis 6:5, incluye en su rango de significados: “intento malvado de dañar a otros”, “perversidad” y “crimen”. La palabra traducida “designio” (yatser) implica “pensamientos”, “impulsos” y “tendencias”. La palabra para “pensamientos” (machshabah) incluye “ideas” e “intenciones” del corazón (leb, también “yo interior”, “asiento de sentimientos e impulsos”, “asiento de secretos en el corazón de uno”, “mente”, “carácter”, “dis39 Material auxiliar para el maestro // Lección 3 posición”, “inclinación”, “lealtad”, “preocupación”). Ver The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon, páginas 364, 428, 523 y 524. Es como si todos los sustantivos que describen el mal estuvieran concentrados en este solo versículo. El resultado es que la Tierra llegó a estar corrompida y llena de violencia (Gén. 6:11). Quiénes y qué somos realmente en nuestro ser interior se caracteriza por una de dos elecciones: o somos la morada del Espíritu Santo o estamos infectados con el mal y el pecado. Las cosas que hacemos en la vida son sencillamente manifestaciones externas de quiénes somos en lo íntimo de nuestro ser. La intervención divina vería “el fin de todo ser”, como Dios le declaró a Noé (Gén. 6:13). Sin embargo, en medio de esta maldad extendida, Noé halló gracia (heb. jen) ante el Señor (Gén. 6:8). Preguntas para dialogar: Considerando que Noé permaneció fiel a Dios en medio de las extendidas rebelión y maldad, ¿qué nos dice esto acerca de la aparente inevitabilidad del pecado? Tomando Génesis 6:8 como la razón para el versículo 9, ¿cuál fue la fuente de la justicia de Noé? III. Abraham ve el día de Cristo (Repasa, con tu clase, Gén. 22.) Al indicar a sus siervos que se quedaran con el asno mientras él e Isaac subían al monte (Gén. 22:5), Abraham usa una forma verbal (el modo cohortativo) que permite algo de probabilidad, de incertidumbre o de posibilidad. Sus palabras pueden ser traducidas: “Ustedes queden aquí con el asno, mientras al joven [Isaac] y a mí nos gustaría ir hasta más allá. Esperamos adorar, y con optimismo volveremos aquí”. Si damos lugar a que Abraham no podía garantizar o estar absolutamente seguro de si regresaría con Isaac, ¿qué nos dice esto acerca de la fe y el valor de Abraham para hacer lo que Dios le pidió? Considera: ¿Cuál es la diferencia entre la fe y la certeza? IV. Jacob y Esaú, José y sus hermanos (Repasa, con tu clase, Gén. 28:12-15; 45:4-11.) En Génesis 28:13 al 16, Dios renueva su pacto con Jacob. Dios le promete estar “contigo” (Gén. 28:15). Por medio de los giros y las vueltas de la vida, la providencia de Dios conduce a cada creyente a realizar su propósito de salvación. En forma similar, la historia de José es una historia de la providencia de Dios en acción, guiando al fiel José hasta llegar finalmente a ser el primer ministro de Egipto, y usando su cargo para salvar a la naciente nación de Israel. Se presentaron muchos factores para impedir el progreso de Dios de conservar a Israel por medio de José. Quién sabe cuál habría sido el fin de la historia si Dios no hubiera estado con ellos. Considera: ¿Cómo puede uno asegurar un final feliz a su propia historia? 40 Lección 3 // Material auxiliar para el maestro {{ 3: ¡Aplica!} • Solo para los maestros: Jeremías 17:9 dice que el corazón humano es engañoso. Esto es lo que vemos en la generación de Noé. Conduce a los miembros de tu clase a examinarse a la luz de las historias de Caín y Abel, Noé y su generación, Jacob y Esaú, y José y sus hermanos. Preguntas para reflexionar y aplicar: 1. ¿Qué nos dice el giro de los eventos en la historia de José, cuando las cosas no parecen irnos muy bien, o cuando parecen llevar demasiado tiempo? ¿De qué modo la historia de tu propia vida es un reflejo de Jacob, Esaú, José y sus hermanos? 2. ¿De qué forma la historia de José y sus hermanos demuestra el Gran Conflicto? ¿Y la providencia de Dios? Actividades: Escriban una nota a alguien de quien hayan sentido celos, diciéndole a la persona cuánto aprecian que Dios lo haya bendecido en su vida. Mencionen las bendiciones específicas. Como clase, hagan planes de visitar a quienes han perdido su fe en Dios o en la iglesia. {{ 4: ¡Crea!} • Solo para los maestros: El estudio de esta semana se concentró en cómo los seres humanos son pecadores desde lo más íntimo, y cómo Dios ha prometido un Redentor que provea esperanza. Como maestro, ayuda a los miembros a revivir la experiencia de los patriarcas, decidiendo seguir la voluntad de Dios en todas las cosas. Actividad: Lee un poema sobre los celos, la rivalidad entre hermanos, la compasión, el perdón o la reconciliación. Repasa y resume Génesis 6:5. Si todas estas cualidades fueran a encontrarse en la misma persona, ¿qué nos diría esto acerca de la condición humana y nuestra única esperanza de superarla?

 

 

 

-------------Texto clave: Génesis 28:15. Enseña a tu clase a: Saber comprender las promesas de Dios de estar con cada uno que acepta sus planes. Sentir desconfianza del mal que acecha en lo profundo de nuestro ser. Hacer: Llevar curación y reconciliación a las relaciones rotas, incluyendo la relación con Dios. Bosquejo de la lección: I. Saber: El Gran Conflicto no pasa por alto a los hermanos A. ¿Qué hace que la adoración, como se ve en el caso de Caín y Abel (y sus respectivos sacrificios), sea una fuente importante de disensión en aquellos días, así como también en los nuestros? B. Las preguntas “¿Dónde estás tú?” (Gén. 3:9), en el caso de Adán, y “¿Dónde está Abel tu hermano?” (4:9), en el caso de Caín, ¿qué nos dicen acerca de Dios? C. Considerando la razón dada en Génesis 6:5, 6 y 11 para el Diluvio, ¿qué revela esto acerca de dónde se encuentra el mal en los seres humanos? D. ¿De qué modo las vidas de Jacob y de Esaú demuestran el tema del Gran Conflicto? II. Sentir: El mal está profundamente arraigado en los humanos A. Imagina el dolor de Adán y de Eva, enterrando a su hijo Abel. B. ¿De qué modo la narración del Diluvio da vislumbres del mal que surge del corazón humano? III. Hacer: Ser un agente de curación y reconciliación A. ¿Qué puedo hacer en mi propia vida para mitigar los efectos del mal? B. ¿Cómo puedo ayudar a otros a reconciliarse con Dios? Resumen: Se asegura a los creyentes la presencia permanente de Dios para guiarlos y bendecirlos en un mundo plagado de maldad humana y relaciones rotas. A través de todo ello, Dios hará fructificar sus propósitos de salvación para todos los que confían en él. 37 Material auxiliar para el maestro // Lección 3 Ciclo de aprendizaje Pasaje destacado: Génesis 28:15. Concepto clave para el crecimiento espiritual: El Gran Conflicto se manifiesta en las relaciones humanas, lamentablemente, a veces, poniendo a un hermano en contra del otro. Por otro lado, Dios realiza, lleno de gracia, su plan de salvación en la vida de cada creyente, mientras produce curación y reconciliación. {1: ¡Motiva!} • Solo para los maestros: Caín mató a su hermano Abel, el primer homicidio registrado en la Biblia. La gente en la generación de Noé se hundió cada vez más en la maldad, hasta que Dios no pudo tolerarla más, lo que condujo a un diluvio universal. Jacob le hizo una trampa a su hermano, que no sospechaba nada, quitándole la herencia familiar, lo que condujo a la separación entre los dos hermanos. La obediencia de su abuelo Abraham, en comparación, se destaca como una taza de agua fría en medio de un desierto ardiente, un modelo de cómo Dios obra en la vida de seres humanos pecadores para transformarlos en hijos de su Reino. Después de todo, por su gracia, hay esperanza para cada uno de nosotros de salir victoriosos en la furiosa batalla entre el bien y el mal. Actividad inicial: Alienta a los miembros de tu clase a compartir testimonios personales que muestren cómo las familias se fracturan por el pecado. Invítalos a contar cómo leen para sí mismos las historias de Caín y Abel, la generación de Noé, Jacob y Esaú, José y sus hermanos, etc. Como maestro, comparte una historia que puedes haber oído que ilustre las trampas y los peligros de la maldad humana; de un corazón de pecado; de una mente con odio, fanatismo, calumnias; y cómo esto destruye las relaciones personales e interpersonales. {2: ¡Explora!} • Solo para los maestros: Al considerar los pasajes para esta semana, anima a los miembros de tu clase a enfocar estas historias como si las leyeran por primera vez. Ayúdalos de manera imaginativa a pensar cómo debió de haber sido para Adán enterrar a su hijo Abel, o a José perdonar a sus hermanos que lo habían maltratado tanto. Ayuda a los miembros a personalizar las historias relacionándolas con su propia experiencia, o con la de alguien a quien conocen. 38 Lección 3 // Material auxiliar para el maestro Comentario de la Biblia I. La muerte golpea a la primera familia: peleas entre hermanos (Repasa, con tu clase, Gén. 4:1-15; 45:4-11.) Eva pensó que su primogénito, Caín, era el Redentor prometido (Gén. 4:1). El nombre Caín viene de la palabra hebrea que significa “redimir” (heb., qanah, donde Dios es el sujeto; comparar con Éxo. 15:16; Sal. 74:2). De hecho, Eva reconoce que ha adquirido un hombre, “con [la ayuda de] Dios”. Este es el sentido en el cual Caín podría haberse considerado el redentor prometido (Gén. 3:15). ¡Qué gran expectativa! No obstante, cuán desmoralizador fue que el que esperaban que fuera el redentor prometido se volviera el primer homicida. Los padres cuyos hijos no salen como ellos esperaban (o a veces algo peor) pueden fácilmente identificarse con el chasco acongojado de Adán y de Eva. El punto de disputa en el centro de todos los hilos de las narraciones, del tema del Gran Conflicto, incluyendo estas, es la adoración: si adoramos a Dios de la manera en que él lo demanda o si seguimos nuestras propias ideas y preferencias. El destino de Abel demuestra que todos los que aspiran a vivir vidas piadosas atraerán persecución (2 Tim. 3:12). Con respecto a Caín, uno esperaría que, después del horrendo asesinato de su hermano, él hubiera sentido tristeza y remordimiento por sus acciones. Pero aquí él chasquea las expectativas paternas una vez más; no obstante, esta vez, la de su Padre celestial. Cuando Dios le preguntó: “¿Dónde está Abel tu hermano?”, él responde que él no era guarda de su hermano. Sí, él lo era, y todos nosotros lo somos. Aun después de la pérdida de Abel, y con Caín convertido en asesino, Adán y Eva no pierden sus esperanzas. Su hijo Set encarna esa expectativa prometida por Dios de “poner” (la misma palabra que “Set” en Gén. 5:3) enemistad entre la mujer y la serpiente. La promesa de un redentor no había de fallar. Considera: A pesar de estar en una cultura en la que los asesinatos están en la televisión o en las noticias casi cada día, todavía nos sentimos devastados cuando la muerte nos golpea. Analiza la profundidad del dolor de Adán y de Eva ante la muerte de Abel. II. La humanidad se hunde más profundamente en el pecado. (Repasa, con tu clase, Gén. 6:1-13.) Al afirmar la razón del Diluvio, Dios declara: “Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos [la humanidad] era de continuo solamente el mal” (Gén. 6:3). La palabra hebrea ra’ah, traducida “maldad” en Génesis 6:5, incluye en su rango de significados: “intento malvado de dañar a otros”, “perversidad” y “crimen”. La palabra traducida “designio” (yatser) implica “pensamientos”, “impulsos” y “tendencias”. La palabra para “pensamientos” (machshabah) incluye “ideas” e “intenciones” del corazón (leb, también “yo interior”, “asiento de sentimientos e impulsos”, “asiento de secretos en el corazón de uno”, “mente”, “carácter”, “dis39 Material auxiliar para el maestro // Lección 3 posición”, “inclinación”, “lealtad”, “preocupación”). Ver The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon, páginas 364, 428, 523 y 524. Es como si todos los sustantivos que describen el mal estuvieran concentrados en este solo versículo. El resultado es que la Tierra llegó a estar corrompida y llena de violencia (Gén. 6:11). Quiénes y qué somos realmente en nuestro ser interior se caracteriza por una de dos elecciones: o somos la morada del Espíritu Santo o estamos infectados con el mal y el pecado. Las cosas que hacemos en la vida son sencillamente manifestaciones externas de quiénes somos en lo íntimo de nuestro ser. La intervención divina vería “el fin de todo ser”, como Dios le declaró a Noé (Gén. 6:13). Sin embargo, en medio de esta maldad extendida, Noé halló gracia (heb. jen) ante el Señor (Gén. 6:8). Preguntas para dialogar: Considerando que Noé permaneció fiel a Dios en medio de las extendidas rebelión y maldad, ¿qué nos dice esto acerca de la aparente inevitabilidad del pecado? Tomando Génesis 6:8 como la razón para el versículo 9, ¿cuál fue la fuente de la justicia de Noé? III. Abraham ve el día de Cristo (Repasa, con tu clase, Gén. 22.) Al indicar a sus siervos que se quedaran con el asno mientras él e Isaac subían al monte (Gén. 22:5), Abraham usa una forma verbal (el modo cohortativo) que permite algo de probabilidad, de incertidumbre o de posibilidad. Sus palabras pueden ser traducidas: “Ustedes queden aquí con el asno, mientras al joven [Isaac] y a mí nos gustaría ir hasta más allá. Esperamos adorar, y con optimismo volveremos aquí”. Si damos lugar a que Abraham no podía garantizar o estar absolutamente seguro de si regresaría con Isaac, ¿qué nos dice esto acerca de la fe y el valor de Abraham para hacer lo que Dios le pidió? Considera: ¿Cuál es la diferencia entre la fe y la certeza? IV. Jacob y Esaú, José y sus hermanos (Repasa, con tu clase, Gén. 28:12-15; 45:4-11.) En Génesis 28:13 al 16, Dios renueva su pacto con Jacob. Dios le promete estar “contigo” (Gén. 28:15). Por medio de los giros y las vueltas de la vida, la providencia de Dios conduce a cada creyente a realizar su propósito de salvación. En forma similar, la historia de José es una historia de la providencia de Dios en acción, guiando al fiel José hasta llegar finalmente a ser el primer ministro de Egipto, y usando su cargo para salvar a la naciente nación de Israel. Se presentaron muchos factores para impedir el progreso de Dios de conservar a Israel por medio de José. Quién sabe cuál habría sido el fin de la historia si Dios no hubiera estado con ellos. Considera: ¿Cómo puede uno asegurar un final feliz a su propia historia? 40 Lección 3 // Material auxiliar para el maestro {{ 3: ¡Aplica!} • Solo para los maestros: Jeremías 17:9 dice que el corazón humano es engañoso. Esto es lo que vemos en la generación de Noé. Conduce a los miembros de tu clase a examinarse a la luz de las historias de Caín y Abel, Noé y su generación, Jacob y Esaú, y José y sus hermanos. Preguntas para reflexionar y aplicar: 1. ¿Qué nos dice el giro de los eventos en la historia de José, cuando las cosas no parecen irnos muy bien, o cuando parecen llevar demasiado tiempo? ¿De qué modo la historia de tu propia vida es un reflejo de Jacob, Esaú, José y sus hermanos? 2. ¿De qué forma la historia de José y sus hermanos demuestra el Gran Conflicto? ¿Y la providencia de Dios? Actividades: Escriban una nota a alguien de quien hayan sentido celos, diciéndole a la persona cuánto aprecian que Dios lo haya bendecido en su vida. Mencionen las bendiciones específicas. Como clase, hagan planes de visitar a quienes han perdido su fe en Dios o en la iglesia. {{ 4: ¡Crea!} • Solo para los maestros: El estudio de esta semana se concentró en cómo los seres humanos son pecadores desde lo más íntimo, y cómo Dios ha prometido un Redentor que provea esperanza. Como maestro, ayuda a los miembros a revivir la experiencia de los patriarcas, decidiendo seguir la voluntad de Dios en todas las cosas. Actividad: Lee un poema sobre los celos, la rivalidad entre hermanos, la compasión, el perdón o la reconciliación. Repasa y resume Génesis 6:5. Si todas estas cualidades fueran a encontrarse en la misma persona, ¿qué nos diría esto acerca de la condición humana y nuestra única esperanza de superarla?