Lección 8 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Lucas 24:32.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Se revela la verdadera identidad de Jesús

II. Sentir: Un corazón receptivo: Elección propia

III. Hacer: El Gran Conflicto y la ley de amor de Dios

Resumen: Jesús no nos pide seguirlo sin revelársenos claramente. Nos queda a nosotros ejercer nuestra libertad de elección para recibir o rechazar la revelación. Cuando los individuos toman sus decisiones, están cumpliendo su rol en el Gran Conflicto.

Pasaje destacado: Lucas 24:32.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La Biblia nos da amplias evidencias de quién es Jesús. Si uno tiene el corazón receptivo a esa revelación o no es lo que marca toda la diferencia.

{{ 1: ¡Motiva!}

Solo para los maestros: Esta semana desafía a los miembros de la clase a verse entre las muchedumbres que siguieron a Jesús, observando las respuestas de diferentes personas ante la asombrosa revelación de la majestad de Cristo. Cada miembro de la clase debe preguntarse cuál será su respuesta hoy a la revelación de Jesús en las Escrituras.

Actividad inicial:
Pide a algunos miembros de tu clase que compartan experiencias personales en las que otros respondieron al mismo estímulo de diferentes maneras. ¿Dónde hay historias similares de mala identidad en las Escrituras, a pesar de que había información suficiente para una identidad correcta? En el caso de Jesús, muchos vieron al Hijo de Dios donde otros vieron a un pecador. ¿A quién ves tú? El poder de una identificación correcta no puede ser sobreestimado.

Considera: La diferencia de percepción de la identidad de Jesús no está predeterminada. Aun cuando influyen sobre nosotros nuestras expectativas personales y otros factores que nos ciegan, todavía hay abundante evidencia de que no tenemos por qué fallar en captar la luz que brilla sobre nuestro sendero.

{{ 2: ¡Explora!}

Solo para los maestros: Las historias de los evangelios están repletas de demostraciones del poder de Jesús: su poder sobre los demonios, la naturaleza, la enfermedad y la muerte. ¡Cuán superior fue la demostración de su vocación mesiánica que si habría ejercido su poder militar sobre los romanos!

Comentario de la Biblia

I. El llamado de personas con fallas a una obra de importancia cósmica (Repasa, con tu clase, Mar. 3:14.)

Marcos 3:14 habla de que Jesús designó a doce, y los llamó apóstoles. La palabra griega para “establecer” o “designar” (NVI) es poiéo, que significa literalmente “hacer”. En otras palabras, Jesús los hizo lo que fueron. En el contexto presente, podemos también decir que Jesús constituyó a los apóstoles como un grupo especial de doce. El texto también expresa el propósito, así como el resultado, para el cual fueron designados: 1) para que estuvieran con Jesús, y 2) para enviarlos a predicar. Jesús llamó a los doce apóstoles de un grupo mayor de discípulos. Podríamos esperar que ellos fueran los mejores que se pudieron encontrar. Después de todo, Jesús fue quien los escogió. Sin embargo, desde una perspectiva humana, los Doce fueron un chasco en muchos sentidos. Tal vez, la elección de los doce debería hacernos pensar un momento la siguiente vez que estemos tentados a murmurar por la persona elegida o designada para servir en un cargo de responsabilidad en la iglesia. Lo que hace que una persona sea la mejor elección es, primera y fundamentalmente, si el Señor puede usar a esa persona o no. Lo que Jesús necesitaba entonces, y necesita hoy, son personas que sean enseñables, y de corazones y mentes receptivos. Esto es lo que vemos en Pedro.
Después de que Pedro pasara una larga noche en el mar sin pescar nada, Jesús le dijo que echara la red a lo profundo (Luc. 5:4-8). Lo que siguió fue una pesca abundante. A esta manifestación milagrosa del poder de Cristo, Pedro respondió: “Apártate de mí, Señor, porque soy pecador” (vers. 8). Él reconoció su pecaminosidad y estuvo dispuesto a recibir de Jesús un corazón limpio. La humildad es lo que, en última instancia, nos califica para ser siervos de Cristo. Considera: Analiza lo que implicó la designación de los apóstoles para estar con Jesús y luego enviarlos a predicar.

II. ¿Qué hombre es este? Se revela la verdadera identidad de Jesús (Repasa, con tu clase, Mat. 8:23-27.)

Mateo 8:23 al 27 (ver también Mar. 4:35-41; Luc. 24:19-35) cuenta la historia de Jesús que calmó la tormenta. En Mateo 8:27, los discípulos se sorprenden, al exclamar: “¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?” Del mismo modo, los evangelios están preocupados por esta pregunta fundamental: “¿Quién es Jesús?” Claramente, los escritores de los evangelios consideraron que las historias que eligieron eran convincentes para demostrar la calidad de Mesías que tenía Jesús. De hecho, son historias poderosas, y por eso la falta de fe de los discípulos nos parece tan difícil de entender. Pero, antes de volvernos elocuentes en castigar a los discípulos por su falta de fe, o a los fariseos por permitir que sus propios conceptos preconcebidos (la mayoría de ellos sin base) del Mesías influyeran en su idea de Jesús, tenemos que ponernos de acuerdo en cómo nuestros prejuicios y nuestros conceptos preconcebidos de la realidad nos impiden ver las cosas en su verdadera luz.

Considera: Muchos judíos rechazaron a Jesús como Hijo de Dios, a pesar de la abrumadora evidencia, debido a las expectativas equivocadas que tenían acerca de lo que el Mesías debía hacer o no. ¿Qué nos dice eso acerca del poder de las ideas preconcebidas o las presuposiciones y los prejuicios?

III. Los líderes siervos (Repasa, con tu clase, Mar. 9:33-37.)

Según Marcos 9:33 al 37, Jesús enseñó: “Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos” (Mar. 9:35; ver también Mat. 20:20-28). Este principio del líder-servidor ha ganado aceptación entre los teóricos de la administración y del liderazgo. Para los lectores de la historia del evangelio, este principio no es nada nuevo. Jesús enseñó precisamente este principio a los aturdidos discípulos, que forcejeaban por cargos destacados en el esperado reino terrenal del Mesías. Los discípulos que habían estado con Jesús, personas que habían sido cuidadosamente elegidas y entrenadas, no entendieron la verdadera misión de Jesús, y mucho menos la naturaleza de su Reino, o lo que constituye su grandeza. ¡De qué otro modo podríamos explicar estas malas concepciones, a no ser que las pongamos en el contexto del Gran Conflicto!

Considera: Si los discípulos entendieron mal la misión de Jesús después de estar con él tres años, ¿qué nos dice este hecho acerca de tener nosotros un exceso de confianza en nuestras propias percepciones de quién es Jesús, o de la verdad en general? Cualquiera que sea la verdad que conocemos, necesitamos humildad para darnos cuenta de que todavía estamos muy limitados en lo que comprendemos.

{{ 3: ¡Aplica!}

Solo para los maestros: Lo vital en el estudio de esta semana es si percibimos correctamente quién es Jesús, y cómo esa percepción influye sobre nuestra aceptación de Cristo y su obra de salvación en nosotros.

Preguntas para reflexionar y aplicar:

{{ 4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: Una percepción correcta de quién es Jesús nos conduce a maravillarnos de su humildad. Él fue el primero en servir, sacrificarse y morir por los pecadores. Pide a los miembros de la clase que analicen cómo practicarían el liderazgo-servidor en su vida diaria. Actividad: Una comprensión correcta de quién es Jesús proviene del estudio de su Palabra, adecuadamente interpretada y aplicada a la vida. Pide a los miembros de la clase que compartan cómo interpretan la Escritura. ¿Cuáles son algunos principios hermenéuticos que usaron?