Lección 5- MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Mateo 11:12.
Enseña a tu clase a:


Bosquejo de la lección:

I. Saber: El conflicto entre los dos reinos


II. Sentir: La victoria de Cristo en el Conflicto


III. Hacer: Experimentar la victoria en el Reino de Dios


Resumen: Aun cuando el Gran Conflicto involucra preocupaciones cósmicas y es un espectáculo para todo el universo, en forma más inmediata es una batalla por la mente y el corazón humanos. De qué lado estamos se decide allí, y sobre esa decisión descansa nuestro destino.

Ciclo de aprendizaje
Texto destacado: Mateo 11:12.

Concepto clave para el crecimiento espiritual:
La lección de esta semana se centra en Mateo 11:12: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él” (NVI). En este dicho, Jesús plantea un punto profundo de el gran conflicto entre Cristo y Satanás. El Reino de Dios ha sido la esperanza y el aliento del pueblo de Dios desde que el pecado entró en el mundo. Ese reino ha llegado a ser una realidad histórica cuando el Hijo, la segunda persona de la Deidad, cargó sobre sí la naturaleza humana para redimir a la humanidad del pecado. Desde entonces, el Reino de Dios ha estado avanzando firmemente, aun cuando el reino de Satanás ha estado tratando de distorsionar la iniciativa divina. En el contexto de este conflicto entre los reinos, todo lo que hay en el registro de los evangelios acerca de la venida del Reino de Dios en la persona y el ministerio de Cristo −el infanticidio de Herodes en Belén, las tentaciones en el desierto, el encarcelamiento y la decapitación del Bautista, las continuas conspiraciones y planes contra Jesús, la crucifixión− ilustra cuán fuerte y decididamente las fuerzas satánicas se encuentran en guerra contra el Reino de Dios. Pero el triunfo de Dios en el Conflicto está asegurado; vemos de qué modo el ministerio del Hijo convierte las trágicas consecuencias del pecado en un testimonio triunfante de la victoria del Hijo: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio” (Mat. 11:5).

{ 1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: “El que no es conmigo”, dijo Jesús, “contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mat. 12:30). Elegir estar con Jesús significa vida eterna. Elegir estar con Satanás significa destrucción eterna.

Preguntas para dialogar: 1. Analiza con la clase la importancia de elegir entre los dos reinos en conflicto. 2. ¿De qué modo el gran conflicto entre Cristo y Satanás entra en cada fase de la experiencia humana?

{ 2: ¡Explora!}

• Solo para los maestros: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? ¿Qué estoy haciendo? ¿Cuál es el significado de la historia? ¿Cuál es mi lugar en la vida? Estas son algunas de las preguntas básicas que nos confrontan, y tendemos a responderlas de acuerdo con la cosmovisión que hemos adoptado. La fe en un Dios personal conducirá a una determinada cosmovisión, y la negación de la existencia de Dios llevará a una visión del mundo completamente diferente. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la Biblia describe una cosmovisión básica: un mundo en conflicto entre los poderes del bien y del mal. Entre los adventistas, este conflicto se conoce como el Gran Conflicto, entre Cristo y Satanás. En este conflicto de los reinos, debemos aferrarnos a la fe en el Dios que nunca falla, y afirmar nuestro rol en hacer avanzar el Reino de Dios. Para hacer esto, necesitamos comprender el conflicto entre los dos reinos, incluyendo la victoria de Cristo en el Conflicto, y experimentar esa victoria en nuestras vidas.

Comentario de la Biblia


I. El conflicto entre los dos reinos (Repasa, con tu clase, Apoc. 12:7-10.)

Desde el Génesis (3:15) hasta el Apocalipsis (12:7-10), la Biblia revela un conflicto continuo entre Cristo y Satanás, entre el reino de la justicia y el reino del pecado. La Biblia nunca subestima la existencia y el lugar de Satanás en los asuntos de la historia humana. De hecho, describe el origen de Satanás en sus esfuerzos por llegar a ser como Dios (Isa. 14:12-15; Eze. 28:12-15); su rebelión contra Dios, que resultó en su expulsión del cielo (Luc. 10:18; Apoc. 20:7-9); y el fin que le espera en la aniquilación apocalíptica (Apoc. 20:7-10). El tema central de este conflicto cósmico es el carácter de Dios: ¿Pueden el amor y la justicia coexistir en la naturaleza de Dios? La ley que gobierna a sus criaturas ¿es injusta, arbitraria, e imposible de cumplir? Aunque es el “plan estudiado de Satanás” que “mintió acerca del carácter de Dios”, presentándolo como “arbitrario, severo, inexorable” (TI 5:689), es la intención de Cristo mostrar al universo que Dios es amor, y que su ley es justa y recta. Para esto, Jesús vino a este mundo. Su vida, ministerio, crucifixión y resurrección, y la Segunda Venida, son todos parte del plan eterno de Dios de “salvar a su pueblo de sus pecados” (Mat. 1:21; comparar con Efe. 1:7-11) y establecer su Reino para siempre (Apoc. 11:15; 20:7-10; 21:1-5).
Considera: Cada cristiano “debería verificar cómo interviene ese conflicto en todos los aspectos de la vida humana; cómo en su mismo caso cada acto de su vida revela uno y otro de esos dos motivos antagónicos; y cómo consciente o inconscientemente, ahora mismo, está decidiendo en qué lado de la contienda se va a encontrar” (Ed 190).
Pregunta para dialogar: Pide que los miembros de la clase lean la cita de arriba. Luego, invítalos a analizar en qué aspectos este conflicto cósmico interviene en sus vidas, incluyendo las luchas personales que afrontan en ella.

II. La victoria de Cristo en el Conflicto (Repasa, con tu clase, 1 Juan 3:8.)


El apóstol Juan, quien observó por más tiempo la dinámica del Gran Conflicto, puso la victoria en ese conflicto en el contexto causativo más apropiado: “Porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8). El Conflicto comenzó con Satanás (Apoc. 12:7), y debe terminar con la destrucción de Satanás. No había, y no hay, otro camino. Por ello, la segunda persona de la Deidad llegó a encarnarse como humano, vivió una vida de victoria sobre cada tentación que Satanás puso en su camino y finalmente lo derrotó en la Cruz al dar su vida como rescate por el pecado (Mar. 10:45; ver también Col. 2:13-15), redimiendo así a la humanidad de las garras del diablo. Pablo, por lo tanto, pudo decir: “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Cor. 15:57). La Cruz es la más elevada expresión del amor y la justicia divinos. Revela, por un lado, el infinito amor de Dios por la humanidad (Juan 3:16); y por el otro, la inmutabilidad de la Ley de Dios. Esta expresión tanto de amor como de justicia en la Cruz es el verdadero centro del evangelio, ante el cual Satanás y su reino están derrotados. Y la derrota está sellada para siempre con la resurrección de Cristo.
Considera: 1. ¿Por qué la Cruz es esencial para la victoria de Cristo en el Gran Conflicto? Menciona algunas maneras mediante las cuales Satanás trató de destruir el plan de Dios de asegurar la victoria en el Gran Conflicto. 2. ¿De qué modo este conflicto entre los dos reinos se libra hoy en los corazones humanos?

III. Experimentar la victoria de Cristo (Repasa, con tu clase, Efe. 6:12.)

Justo antes del Getsemaní, Jesús le dijo a Pedro: “Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte” (Luc. 22:31, 32). Esto es verdad con referencia no solo a Pedro, sino también a todos los discípulos. Es la intención de Satanás desviarnos del Reino de Dios y hacernos presa de sus arteros planes. De este modo, el Gran Conflicto no solo es un conflicto invisible entre el bien y el mal, sino también una realidad en nuestra vida diaria. Cada discípulo de Cristo es un blanco de los planes engañosos de Satanás, pero cada discípulo también es objeto del amor y las oraciones fervientes de Cristo. “Muchos consideran este conflicto entre Cristo y Satanás como si no tuviese importancia para su propia vida; y para ellos tiene poco interés. Pero esta controversia se repite en el dominio de todo corazón humano” (DTG 91). Pablo llama a esto nuestra guerra espiritual. Al entrar en esta batalla por el alma, se nos pide: “Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza”, y “vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efe. 6:10, 11). La victoria en la vida cristiana comienza con esta segura y certera relación con Jesús.

Pregunta para dialogar: Lean Efesios 6:14 al 18 y 2 Corintios 10:3 al 5. Analicen de qué modo Dios nos ha capacitado para pelear contra los poderes del mal y para vivir una vida de victoria.

{ 3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros: Cristo “sabía que la vida de los discípulos que confiasen en él sería como la suya, una serie de victorias sin interrupción” (DTG 634).

Preguntas para reflexionar:


{ 4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: El camino a la victoria espiritual y el crecimiento está lleno de muchas trampas satánicas, y es aquí donde debemos estar en guardia. Pablo describe el estar en guardia con poderosas palabras de consejo: ¡Estad firmes! ¡Resistid! ¡Tomad! ¡Orad! ¡Vestíos! (Efe. 6:10-17).
Actividad: Invita a los miembros de tu clase a compartir sus experiencias personales de cómo encontraron que esos consejos eran relevantes para una victoria real que obtuvieron en sus batallas espirituales.