Lección 3 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

TEXTO CLAVE: FILIPENSES 2:9-11.

ENSEÑA A TU CLASE A:

BOSQUEJO DE LA LECCIÓN:

I. Saber: Los atributos divinos

II. Sentir: Jesucristo, dueño y amigo

III. Hacer: Jesús, objeto de adoración

Resumen: La humanidad fue concebida para la adoración. Esa adoración puede orientarse hacia el yo, hacia las cosas creadas o hacia el Creador. Solo la última opción aporta satisfacción duradera, un verdadero sentido de pertenencia en el universo y un profundo sentido de propósito.

CICLO DE APRENDIZAJE Concepto clave para el crecimiento espiritual: Los seres humanos fueron creados para adorar. Este impulso se cumple satisfactoriamente cuando la adoración se dirige hacia Dios, no hacia cualquier otra cosa creada por él.

1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Las alternativas son claras: No podemos servir a Dios y a las riquezas. “Mamón”, en sí mismo, no es malo; no es sinónimo de Satanás o del diablo, como algunos piensan. Es una palabra aramea, adoptada por el texto griego del Nuevo Testamento, que denota propiedad o riqueza. Muchas traducciones modernas han utilizado la palabra “dinero” en su lugar. No obstante, servir a Mamón sí está mal. Un famoso cantante folklórico de la década de 1960 cantó cierta vez: “Tienes que servir a alguien”. Así que, ¿servimos a un Padre celestial amante que suple a diario nuestras necesidades y muchos de nuestros deseos, o debiéramos decidir servir a rocas, papeles o metales (a eso equivalen todas nuestras “gemas preciosas” y todo nuestro “dinero”)? Muchos han acumulado posesiones, pensando que ellos son los amos, para luego descubrir que su mantenimiento, reparación y almacenamiento requieren tanto tiempo ¡que en realidad son sus siervos! Sin embargo, nuestras propiedades y nuestras riquezas son cosas maravillosas cuando las reconocemos como lo que son: bendiciones materiales otorgadas por un Creador amante para que pudiésemos repartir sus bendiciones con los demás.

Actividad inicial: Muestra diferentes tipos de dinero frente a la clase. Para hacerlo más interesante, y para sugerir la aplicación universal de la ilustración, incluye dinero de otros países, si fuera posible.
Hablen del ingreso promedio en su país, y analicen qué se puede comprar con esa suma en términos de comida, ropa, alojamiento, transporte y cualquier gasto extra que tengan. Concéntrense en las limitaciones de ese ingreso:

Luego de considerar estas cosas, ¿cuánto sentido tiene adorar a Mamón? Por otro lado, tomen en cuenta a Dios. Pide a los miembros de la clase que lean los siguientes pasajes: Sal. 50:10, 11; Hag. 2:8; Mat. 6:31-34; 7:7-11; Juan 3:16. Ahora analicen las “limitaciones” de Dios, así como su generosidad hacia los seres humanos. Comparen los bienes de Dios con nuestros ingresos limitados. Discutan las necesidades emocionales que Dios puede satisfacer y que el dinero no puede. Según este análisis, desde un punto de vista práctico, ¿por qué tiene más sentido adorar a Dios que a Mamón?

2: ¡Explora!

Solo para los maestros: En los debates formales, dos equipos contrarios presentan sus mejores argumentos para sus posturas y tratan de desacreditar los argumentos de los contrincantes, opuestos a sus puntos de vista. Los polemistas más exitosos no solo conocen sus posturas, sino además conocen tan al detalle las de la oposición, que entienden tanto sus fortalezas como sus debilidades.
La lección actual explora las posturas o las declaraciones bíblicas acerca de quién es Dios. Sostiene que los atributos de Dios llaman a la humanidad a adorar. El lado contrario, a su vez, ofrece las opciones de adoración y exaltación propias, o adoración a Mamón y a Satanás, cualquier cosa que distraiga la adoración del Creador. ¿Cuáles son los puntos más importantes de la postura cristiana a favor de la afirmación de que Dios debe ser adorado con exclusividad? ¿Qué atributos divinos sostienen esa afirmación?

Comentario de la Biblia

I. Creador
(Repasa, con tu clase, Gén. 1:1; Sal. 33:6-9; Isa. 45:11, 12; Jer. 51:15; Col. 1:13-18).

Muchos comentaristas reconocen que la cristología más desarrollada de Pablo aparece en su Epístola a los Colosenses, donde presenta los aspectos creadores y redentores de Cristo. Muchos eruditos creen que Pablo escribió para contrarrestar una herejía en ciernes, que contenía muchos aspectos de un sistema de creencias llamado gnosticismo. El diccionario bíblico Harper Collins describe el gnosticismo como “un término genérico para una variedad de movimientos religiosos de los primeros siglos de la era cristiana. Aunque la teología, la práctica ritual y la ética de estos grupos diferían considerablemente, todos pretendían ofrecer la salvación de los lazos opresivos de la existencia material a través de la gnosis, o el ‘conocimiento’ ” (P. Achtemeier, ed. The Harper Collins Bible Dictionary, p. 380; énfasis añadido).

Los gnósticos sostenían que el mundo material era inherentemente malo. Esta afirmación presentaba desafíos importantes a la enseñanza cristiana ortodoxa. Por ejemplo, Dios no podría ser el Creador de algo tan malo como el mundo material, porque él es perfecto y espiritual (en oposición a lo material). Dado que Cristo era sin pecado, en consecuencia, no podía encarnarse (tener un cuerpo carnal), porque la carne (un cuerpo físico, material) era malvada. Sin embargo, la Biblia enseña que el mundo material, puesto que fluyó de las manos de Dios, es bueno (Gén. 1). Afirma repetidamente que Dios, a través de Cristo, creó todo lo existente. Por esto, Dios reclama el derecho a recibir nuestra adoración. Sobre la base del acto creador de Dios, la Biblia enseña la bondad esencial del mundo material, al margen del pecado.

Considera: ¿Qué enseña la Biblia acerca del mundo material, y cómo esta enseñanza afecta nuestro estilo de vida y nuestras prácticas? Por otra parte, ¿cómo afectaría nuestro estilo de vida y nuestras prácticas cristianas la idea errónea de que el mundo material es inherentemente malo? II. Redentor (Repasa, con tu clase, 1 Tes. 1:10; 1 Ped. 1:18; Heb. 2:14, 15; Gál. 3:13).

El derecho de Dios a que lo adoremos como Creador está fuertemente ligado al mundo material. Debido a que él nos creó como criaturas físicas y proporcionó el mundo material para nuestro placer, le debemos nuestra lealtad y adoración. Asimismo, el derecho de Dios a que lo adoremos como Redentor está fuertemente ligado a los aspectos emocionales y espirituales de nuestro ser. Hebreos sugiere que el carácter del Cristo encarnado (que le permitió identificarse completamente con la humanidad, al adoptar un cuerpo material de carne y hueso) es fundamental para la redención. El escritor no ve ningún conflicto sustancial entre los reinos material y espiritual. El verdadero conflicto está entre el bien y el mal, entre la adoración auténtica y la adoración propia.

En el primer capítulo de Apocalipsis, Juan proclama que Jesús es digno de gloria sobre la base de su obra redentora: “Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos” (1:5, 6; énfasis añadido). El derecho que Dios tiene a que lo adoremos, entonces, es doble: por creación y por redención.

Una vez Jesús habló a un fariseo llamado Simón, diciendo: “Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más” (Luc. 7:41-43). Jesús confirmó su valoración. El razonamiento es que el que más debe será el que más ama a quien lo dispensó. Los creyentes se deben a Dios simplemente por haberlos creado, una deuda impagable; pero ¿cuánto más se deben a él porque Cristo los redimió? Y además, él provee y sustenta diariamente a quienes nada les debe. ¡Qué maravilloso es el Señor al que adoramos!

Considera: ¿En qué se basa el derecho de Dios a que lo adoremos? Dado que adorar implica más que cantar y estudiar en la iglesia una vez por semana, ¿cómo puede el creyente adorar a Dios también a través de las decisiones financieras que toma durante la semana?

¡Aplica!

Solo para los maestros: Recalque a los alumnos que el señorío de Cristo se extiende a todos los aspectos de nuestro ser. Hazles las siguientes preguntas, como forma de generar una discusión que anime a los creyentes a entregar todos los aspectos de su vida cotidiana al señorío de Cristo.

Preguntas de aplicación:

4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Si bien no podemos servir a Dios y a Mamón, podemos usar a “Mamón” para servir a Dios. En realidad, Dios nos llama a hacer exactamente eso. Si no lo hacemos, lo deshonramos. En Mateo 25:14 al 30, Jesús narra la historia de tres siervos a quienes se les confiaron distintas sumas de dinero. Uno recibió cinco unidades, otro dos unidades, y el último, una unidad. El propietario se marchó, pero a su regreso exigió que se rindiera cuenta del dinero que había invertido con ellos. Dos criados habían “duplicado el dinero”, pero el tercero no había hecho nada, solo lo guardó. Como resultado, fue expulsado. El verdadero servicio cristiano requiere que multipliquemos los dones que se nos han confiado.

Actividades: