Notas EGW

Lección 1 - El evangelio de Patmos


Sábado 29 de Diciembre del 2018
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Cuando los libros de Daniel y Apocalipsis sean mejor entendidos, los creyentes tendrán una experiencia religiosa completamente distinta. Recibirán tales vislumbres de los portales abiertos del cielo que se les grabará en la mente y el corazón el carácter que todos deben desarrollar a fin de comprender la bendición que será la recompensa de los de corazón puro. El Señor bendecirá a todos los que con humildad y mansedumbre traten de comprender lo que se revela en el Apocalipsis. Este libro presenta en forma tan vívida escenas de inmortalidad y está tan lleno de gloria que todos los que lo lean y escudriñen con fervor recibirán la bendición prometida a aquellos que "oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas". Una cosa se comprenderá con certeza por el estudio del Apocalipsis: que la relación entre Dios y su pueblo es estrecha e inequívoca. Dediquemos más tiempo al estudio de la Biblia. No entendemos la Palabra como deberíamos. El libro del Apocalipsis se inicia con una orden a entender la instrucción que contiene ... Cuando ... comprendamos lo que significa este libro para nosotros, se verá entre nosotros un gran reavivamiento ( Testimonios para los ministros, pp. 113, 114).

La emocionante verdad que ha estado sonando en nuestros oídos por muchos años, "el Señor está cerca; estad preparados", no es menos cierta hoy que cuando primero oímos el mensaje. Están en juego en esto los intereses más preciados de la iglesia y del pueblo de Dios, y el destino de u n mundo impenitente e impío, para este tiempo y la eternidad . Todos vamos encaminados hacia el juicio ... Estos eventos trascendentales están cercanos, pero muchos de los que profesan la verdad están dormidos. Si permanecen en su posición actual de amistad con el mundo, seguramente serán contados con el siervo infiel que dijo en su corazón, "Mi Señor se tarda en venir". Sólo para los que aguardan con esperanza y fe Cristo aparecerá sin pecado para salvación. Muchos poseen la teoría de la verdad pero no conocen el poder de la santidad. Si la palabra de Dios morara en el corazón, controlaría la vida. La fe, la pureza y la conformidad con la voluntad de Dios darían testimonio de su poder santificador ( Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 14).

Debemos apreciar y cultivar la fe acerca de la cual testificaron los profetas y los apóstoles, la fe que echa mano de las promesas de Dios y aguarda la liberación que ha de venir en el tiempo y de la manera que él señaló. La segura palabra profética tendrá su cumpl im iento final en el glorioso advenimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, como Rey de reyes y Señor de señores. El tiempo de espera puede parece largo; el alma puede estar oprimida por circunstancias desalentadoras ; pueden caer al lado del camino muchos de aquellos en quienes se puso confianza; pero con el profeta que procuró alentar a Judá en un tiempo de apostacía sin parangón , declaremos con confianza: "Jehová está en su sanlo templo: calle delante de él toda la tierra". Habacuc (Profetas y reyes, p. 286).

 


Domingo 30 de Diciembre del 2018 - El título del libro
Una voz le habló [a Juan] con tonos claros y distintos, y le dijo: "Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin". Dio media vuelta y contempló a su Maestro, con quien había caminado y conversado en Judea y sobre cuyo pecho se había recostado . ..

Pero, ¡oh, cómo había cambiado la apariencia del Señor! Juan lo había visto vestido con un viejo manto de púrpura y coronado de espinas. Ahora estaba vestido con un ropaje de brillo celestial y ceñido con un cinto de oro.. .

Había pasado medio siglo desde que Jesús ascendió para presentar a su iglesia delante de Dios y para preparar mansiones para sus fieles. Todavía amaba a su pueblo, pues vino a su anciano siervo para revelar los planes de Dios para el futuro (Comentarios de Elena G. de Wh ite en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 7, p. 966).

Al acercamos al fin de la historia de este mundo, las profecías que se relacionan con los últimos días requieren en forma especial nuestro estudio. El último libro del Nuevo Testamento está lleno de verdades que necesitamos entender. . .

"Esta empero es la vida eterna -dice Cristo--: que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado". [Juan 17:3] ¿Por qué es que no comprendemos el valor de este conocimiento? ¿Por qué no arden estas preciosas verdades en nuestro corazón? ¿Por qué no hacen temblar nuestros labios y penetran todo nuestro ser?...

Mientras uno se espacie en la vida de Cristo y el carácter de su misión, rayos de luz brillarán más distintamente con cada intento de descubrir la verdad. Cada nuevo estudio revelará algo más profundamente interesante que lo que ya ha sido desplegado. El tema es inagotable. El estudio de la encarnación de Cristo, su sacrificio expiatorio y su obra de mediación, embargarán la mente del estudiante diligente mientras dure el tiempo; y mirando al cielo con sus innumerables años, exclamará: "Grande es el misterio de la piedad " (Palabras de vida del gran Maestro, p. 103).

No se turbe vuestro corazón -dijo [Jesús]-: creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde yo voy; y sabéis el camino". Por causa vuestra vine al mundo. Estoy trabajando en vuestro favor. Cuando me vaya, seguiré trabajando anhelosamente por vosotros . Vine al mundo a revelarme a vosotros, para que creyeseis. Voy al Padre para cooperar con él en vuestro favor. El objeto de la partida de Cristo era lo opuesto de lo que temían los discípulos. No significaba una separación final. Iba a prepararles lugar, a fin de volver aquí mismo a buscarlos. Mientras les estuviese edificando mansiones, ellos habían de edificar un carácter conforme a la semejanza divina (El Deseado de todas las gentes, p. 617).


Lunes 31 de Diciembre del 2018 - El propósito del libro


La Palabra de Dios es luz y verdad: una lámpara para los pies y u na antorcha para el sendero. Puede guiar cada paso del cami no hasta la ciudad de Dios. Por esta razón, Satanás ha hecho esfuerzos desesperados por oscurecer la luz, para que los hombres no puedan hallar ni conservar la senda trazada para que anden en ella los redimidos del Señor. . .

La Biblia es su propia expositora. Se ha de comparar un pasaje con otro. El alumno debe considerar la Palabra como un todo y ver la relación de sus partes. Debe adquirir conocimiento de su gran tema central: el propósito original de Dios para el mundo, el despertar de la gran controversia y de la obra de la redención. Debe comprender la naturaleza de los dos principios que contienden por la supremacía, y debe aprender a seguir sus manifestaciones a través de los anales de la historia y la profecía, hasta la gran consumación ...

Cada parte de la Biblia ha sido dada por inspiración de Dios, y es provechosa ...

El Antiguo Testamento derrama luz sobre el Nuevo, y el Nuevo sobre el Antiguo. Cada uno es una revelación de la gloria de Dios en Jesús. Cristo manifestado a los patriarcas, simbolizado en los servicios de los sacrificios, esbozado en la ley, y revelado por los profetas, constituye las riquezas del Antiguo Testamento. Cristo en su vida, en su muerte y su resurrección; Cristo manifestado por el Espíritu Santo, es el tesoro del Nuevo. Tanto el Nuevo como el Antiguo Testamento presentan verdades que revelan continuamente nuevas profundidades de significado al que las busca fervorosamente ( Consejos para los maestros, pp. 445, 446).

Nadie necesita preocuparse por las cosas que el Señor no nos ha revelado. En estos tiempos abunda la especulación, pero Dios declara: "Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios". Deuteronomio 29:29 ... Los hombres han opuesto su voluntad a la voluntad de Dios, pero esto no puede acallar sus palabras de sabiduría y sus órdenes, aun cuando opongan sus teorías especulativas a las enseñanzas de la revelación y exalten la sabiduría humana por encima de un claro: "Así dice Jehová".

Cada alma debiera resolver, no tanto procurar comprender todo lo referente a las condiciones que prevalecerán en el estado futuro, como saber lo que el Señor requiere de ella en esta vida. Dios quiere que todo profeso cristiano perfeccione un carácter de acuerdo con la semejanza de Cristo. Estudiando el carácter de Cristo revelado en la Biblia, practicando sus virtudes, el creyente se verá transformado a la misma semejanza de bondad y Misericordia. ( Consejos para los maestros, pp. 235 , 236).


Martes 1º de Enero del 2019 - El lenguaje simbólico de Apocalipsis
La Palabra de Dios es verdadera filosofía, verdadera ciencia. Las opiniones humanas y la predicación sensacional valen muy poco. Los que están imbuidos de ella, la enseñarán de la misma manera sencilla que Cristo la enseñó. El mayor Maestro del mundo usaba el lenguaje más senci llo y los símbolos más claros ( Consejos para los maestros, p. 419). [

El] ministerio activo [de Jesús] consistía no solamente en sermonear, sino en educar a la gente. Cuando pasaba por las aldeas, entablaba relaciones personales con la gente en sus hogares, enseñando y ministrando a sus necesidades. Cuando las multitudes que lo seguían aumentaban, cuando llegaba a un lugar adecuado, les hablaba, simplificando sus discursos con el empleo de parábolas y símbolos (El evangelismo, p. 151).

Dios mismo empleó cuadros y símbolos para presentar ante sus profetas lecciones que quería que dieran al pueblo, y que así podían ser mejor entendidas que si hubieran sido dadas de otra manera . Recurrió a la comprensión mediante el sentido de la vista. La historia profética fue presentada a Daniel y a Juan en símbolos, y éstos habían de ser presentados claramente sobre tablas para que el que leyera pudiera entender (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 1 , p. 1120).

En figuras y símbolos, se le presentaron a Juan asuntos de gran importancia, que él debía registrar para que los hijos de Dios que vivían en su tiempo y los que vivieran en siglos futuros pudieran tener una comprensión inteligente de los peligros y conflictos que los esperaban. Esa revelación fue dada para la orientación y el aliento de la iglesia durante la dispensación cristiana. Y sin embargo ha habido maestros religiosos que declararon que es un libro sellado y q ue sus secretos no pueden explicarse. Como resultado, muchos han dejado de lado el registro profético y rehusado dedicar tiempo al estudio de sus misterios. Pero Dios no desea que su pueblo considere así ese libro. Es "la reve­ lación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder presto" ...

El Señor mismo reveló a su siervo los misterios contenidos en dicho libro y es su propósito que estén abiertos al estudio de todos. Sus verdades se dirigen tanto a los que viven en los últimos días de la historia de esta tierra como a los que vivían en los días de Juan . ..

Nadie piense que al no poder explicar el significado de cada símbolo del Apocalipsis, es inútil seguir escudriñando el libro en un esfuerzo de conocer el significado de la verdad que contiene. El que reveló esos misterios a Juan dará al investigador dil igente de la verdad un goce anticipado de las cosas celestiales. Los que tengan sus corazones abiertos para la recepción de la verdad, serán capacitados para entender sus enseñanzas (Los hechos de los apóstoles , pp. 466, 467).



 


Miércoles 02 de Enero del 2019 - La Deidad
En Cristo el mundo contempló al Dios invisible. "Yo soy en el Padre -dijo él-, y el Padre en mí". "El que me ha visto a mí ha visto al Padre". "Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais y desde ahora le conocéis, y le habéis visto". En todos nuestros actos de verdadera devoción fijamos los ojos de nuestra fe en nuestro Abogado, que intercede entre el hombre y el trono eterno, y quien espera para tomar nota de todo esfuerzo nuestro y para ayudarnos por su Espíritu a lograr un conocimiento más perfecto de Dios. El Cordero de Dios nos es presentado como quien está "en medio del trono" de Dios. Él es la gran provisión por la cual Dios y el hombre están unidos y tienen comunión el uno con el otro. Por eso se describe a los hombres como sentados en los lugares celestiales en Cristo Jesús, quien es el punto designado de reunión entre Dios y la humanidad (Testimonios para los ministros, pp. 123, 124).

No obstante todos nuestros pecados y debilidades, no somos desechados corno inútiles . Él "nos hizo aceptos en el Amado". La gloria que descansó sobre Jesús es una prenda del amor de Dios hacia nosotros. Nos habla del poder de la oración, de cómo la voz humana puede llegar al oído de Dios, y ser aceptadas nuestras peticiones en los atrios celestiales. Por el pecado, la tierra quedó separada del cielo y enajenada de su comunión; pero Jesús la ha relacionado otra vez con la esfera de gloria. Su amor rodeó al hombre, y alcanzó el cielo más elevado. La luz que cayó por los portales abiertos sobre la cabeza de nuestro Salvador, caerá sobre nosotros mientras oremos para pedir ayuda con que resistir a la tentación. La voz que habló a Jesús dice a toda alma creyente: "Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento" . ..

Nuestro Redentor ha abierto el camino, de manera que el más pecaminoso, el más menesteroso ... puede hallar acceso al Padre. Todos pueden tener un hogar en las mansiones que Jesús ha ido a preparar (El Deseado de todas las gentes, pp. 87, 88).

¿Crecemos con todo nuestro corazón que Cristo va a venir pronto y que tenemos ahora el último mensaje de misericordia que haya de ser dado a un mundo culpable? ¿Es nuestro ejemplo lo que debiera ser? Por nuestra vida y santa conversación, ¿revelamos a los que nos rodean que estamos esperando la gloriosa aparición de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien cambiará estos viles cuerpos y los transformará a semejanza de su glorioso cuerpo? Temo que no creamos ni comprendamos estas cosas como debiéramos. Los que creen las verdades importantes que profesamos, deben obrar de acuerdo con su fe. Hay demasiada búsqueda de las diversiones y de las cosas que llaman la atención en este mundo; los pensamientos se espacian demasiado en la vestimenta, y la lengua se dedica demasiado a menudo a conversaciones livianas y triviales, que desmienten lo que profesamos, pues nuestra conversación no está en los cielos, de donde esperamos al Salvador (Primeros escritos, p. 111).

 

 


Jueves 03 de Enero del 2019 - La nota tónica de Apocalipsis
La venida del Señor ha sido en todo tiempo la esperanza de sus verdaderos discípulos. La promesa que hizo el Salvador al despedirse en el Monte de los Olivos, de que volvería, iluminó el porvenir para sus discípulos al llenar sus corazones de una alegría y una esperanza que las penas no podían apagar ni las pruebas disminuir. Entre los sufrimientos y las persecuciones, "el aparecimiento en gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo" era la "esperanza bienaventurada" ...

En la peñascosa isla de Patmos, el discípulo amado oyó la prome­sa: "Ciertamente, vengo en breve". Y su anhelante respuesta expresa la oración que la iglesia exhaló durante toda su peregrinación: "¡Ven, Señor Jesús!" Apocalipsis 22:20 (El conflicto de los siglos, p. 304).

No hay lenguaje humano que pueda describir las escenas de la segunda venida del Hijo del hombre en las nubes de los cielos. Vendrá con su propia gloria, con la gloria de su Padre y la de los santos ángeles. Vendrá revestido del ropaje de luz que ha llevado desde los días de la eternidad . Los ángeles lo acompañarán. Miles de millones lo escoltarán por el camino. Se oirá el son ido de la trompeta que llama a los muertos dormidos de sus sepulcros (Maranata , p. 290).

Por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia. 2 Pedro 1:4.

Cada promesa que se encuentra en el libro de Dios nos alienta indicándonos que podemos ser participantes de la naturaleza divina.

Tal es la posibilidad: confiar en Dios, creer en su Palabra, la divinidad de Cristo. Esta posibilidad vale más para nosotros que comparársele. Cuando de esa manera nos asimos del poder que se nos ofrece, recibimos una esperanza tan poderosa que nos permite confiar plenamente en la promesa divina.; y aferrándonos a las posibilidades que hay en Cristo, nos convertimos en hijos de Dios (Mi vida hoy, p. 274). Las Escrituras deben recibirse como palabra que Dios nos dirige, palabra no meramente escrita sino hablada ...

Así sucede con todas las promesas de la Palabra de Dios. En ellas nos habla a cada uno en particular, y de un modo tan directo como si pudiéramos oír su voz. Por medio de estas promesas , Cristo nos comunica su gracia y su poder. Son hojas de aquel árbol que es "para la sanidad de las naciones". Apocalipsis 22:2. Recibidas y asimiladas, serán la fuerza del carácter, la inspiración y el sostén de la vida. Nada tiene tal virtud curativa. Ninguna otra cosa puede infundirnos el valor y la fe que dan vital energía a todo el ser ( El ministerio de curación, pp. 84, 85).