Notas EGW

Lección 2 - En medio de los candeleros


Sábado 5 de Enero del 2019
´ Aun cuando quedó resuelto que Satanás no podría permanecer por más tiempo en el cielo, la Sabiduría infinita no le destruyó ... De haber sido este aniquilado inmediatamente, aquellos habrán servido a Dios por miedo mas bien que por amor. La influencia del seductor no habría quedado destruida del todo, ni el espíritu de rebelión habría sido extirpado por completo. Para bien del universo entero a través de las edades sin fin, era preciso dejar que el mal llegase a su madurez, y que Satanás desarrollase más completamente sus principios, a fin de que todos los seres creados reconociesen el verdadero carácter de los cargos que arrojara el contra el gobierno divino y a fin de que quedaran para siempre incontrovertibles la justicia y la misericordia de Dios, así como el carácter inmutable de su ley (El conflicto de los siglos, p. 489).

Dios es amor. El cuida de las criaturas que formó. "Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen". "Mirad cual amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios" Salmos 103:13; 1 Juan 3:1.

¡Cuán precioso privilegio es este, que seamos hijos e hijas del Altísimo, herederos de Dios y coherederos con Jesucristo! No nos lamentemos, pues, porque en esta vida no estemos libres de desilusiones y aflicción. Si en la providencia de Dios somos llamados a soportar pruebas, aceptemos la cruz, y bebamos la copa amarga, recordando que es la mano de un Padre la que la ofrece a nuestros labios. Confiemos en El, en las tinieblas como en la luz del día. No podemos creer que nos dará todo lo que fuere para nuestro bien? "El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con El todas las cosas?" Romanos 8:32. Aun en la noche de aflicción, ¿Cómo podemos negarnos a elevar el corazón y la voz en agradecida alabanza, cuando recordamos el amor por nosotros expresado en la cruz del Calvario? (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 295).

Cuando creamos realmente que Dios nos ama y quiere ayudamos, dejaremos de acongojarnos por el futuro. Confiaremos en Dios así como un niño confía en un padre amante. Entonces desaparecerán todos nuestros tormentos y dificultades; porque nuestra voluntad quedara absorbida por la voluntad de Dios. Cristo no nos ha prometido ayuda para llevar hoy las cargas de mañana. Ha dicho: "Bástate mi gracia" [2 Corintios 12:9]; pero su gracia se da diariamente, así como el mana en el desierto, para la necesidad cotidiana. Como los millares de Israel en su peregrinación, podemos hallar el pan celestial para la necesidad del día.

Solamente un día es nuestro, y en el hemos de vivir para Dios. Por ese solo día, mediante el servicio consagrado, hemos de confiar en Ia mano de Cristo todos nuestros planes y prop6sitos, depositando en el todas las cuitas, porque el cuida de nosotros (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 85, 86)

 


Domingo 6 de Enero del 2019 - En Patmos
"El que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amare, y me manifestare a él". Jesús leía el futuro de sus discípulos. Veía a uno llevado al cadalso, otro a la cruz, otro al destierro entre las solitarias rocas del mar, otros a la persecución y la muerte.

Los animo con la promesa de que en toda prueba estaría con ellos. Esta promesa no ha perdido nada de su fuerza ...

En toda ocasión y lugar, en todas las tristezas y aflicciones, cuando la perspectiva parece sombría y el futuro nos deja perplejos y nos sentimos impotentes y solos, se envía el Consolador en respuesta a la oración de fe. Las circunstancias pueden separarnos de todo amigo terrenal, pero ninguna circunstancia ni distancia puede separarnos del Consolador celestial. Dondequiera que estemos, dondequiera que vayamos, está siempre a nuestra diestra para apoyarnos, sostenernos y animarnos (El Deseado de todas las gentes, p. 623).

Jesús no pierde de vista a su pueblo, que tiene que hacer frente a tantos desánimos. Requiere poquísimo esfuerzo flotar con la corriente popular, pero aquellos que alcanzaran las playas inmortales deben luchar contra viento y marea ...

El verdadero seguidor de Cristo no debería desmayar al recibir reproches ... El apóstol amado dijo: "Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece". 1 Juan 3:13. Y nuestro Salvador les recuerda a sus discípulos: "Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a vosotros". Juan 15:18. Los que son fieles a Dios no recibirán daño en el reproche o en Ia oposición. No, mas bien así se desarrollaran virtudes que no florecerían en el sol de Ia prosperidad. La fe, Ia paciencia, Ia humildad y el amor brotarán y florecerán en medio de las nubes y de las tinieblas (Nuestra elevada vocación, p. 361).

Vi que Esteban era un poderoso hombre de Dios, especialmente suscitado para ocupar un Iugar importante en la iglesia. Satanás se regocijó por su muerte; porque sabía que los discípulos iban a sentir muchísimo su perdida. Pero el triunfo de Satanás fue corto; porque en aquella compañía, presenciando Ia muerte de Esteban, estaba alguien aquí en Jesús iba a revelarse. Saulo no tomó parte en el apedreamiento de Esteban, pero consintió en su muerte. Era celoso en Ia persecución de la iglesia de Dios, a cuyos miembros buscaba y apresaba en sus casas, para entregarlos a aquellos que querían matarlos ...

Sus talentos eran empleados eficazmente por Satanás para llevar adelante su rebelión contra el Hijo de Dios, y contra los que creían en el. Pero Dios puede quebrantar el poder del gran adversario, y librar a los que son llevados cautivos por él. Cristo había elegido a Saulo como "instrumento escogido," que predicase su nombre, fortaleciese a sus discípulos en su obra, y lograse más que ocupar el lugar de Esteban (Primeros escritos, p. 198).


Lunes 7 de Enero del 2019 - En el día del Señor


El gran enemigo de Ia felicidad del hombre hizo al sábado del cuarto mandamiento objeto de ataques especiales. Satanás dice: "Obraré en forma contraria a los propósitos de Dios. Daré a mis secuaces poder para desechar el monumento de Dios, el séptimo día como día de reposo. Así demostrare al mundo que el día santificado y bendecido por Dios fue cambiado. Ese día no vivirá en Ia mente del pueblo. Borraré su recuerdo. Pondré en su Iugar un día que no lleva las credenciales de Dios, un día que no puede ser una señal entre Dios y su pueblo ...

"De esta manera el mundo llegará a ser mío. Seré gobernante de Ia tierra, príncipe del mundo. Regiré de tal modo los ánimos que estén bajo mi poder que el sábado de Dios será objeto especial de desprecio ...

[Pero] el que es el mismo ayer, hoy y por los siglos, declaró acerca del día de reposo, o sábado: "Es señal entre mí y vosotros por vuestras edades". "Señal es para siempre". Éxodo 31:13, 17 (Profetas y reyes, pp. 136, 137).

Dios dio a los hombres el recordativo de su poder creador, a fin de que lo vieran en las obras de sus manos. El sábado nos invita a contemplar Ia gloria del Creador en sus obras creadas. Y a causa de que Jesús quería que lo hiciéramos, relacionó sus preciosas lecciones con Ia hermosura de las cosas naturales. En el santo día de descanso, mas especialmente que en todos los demás días, debemos estudiar los mensajes que Dios nos ha escrito en Ia naturaleza. Debemos estudiar las parábolas del Salvador allí donde las pronunciara, en los prados y arboledas, bajo el cielo abierto, entre Ia hierba y las flores. Cuando nos acercamos íntimamente al corazón de Ia naturaleza, Cristo hace que su presencia sea real para nosotros, y habla a nuestros corazones de su paz y amor (Palabras de vida del gran Maestro, p. 14).

"El Hijo del hombre es Señor aún del sábado". Estas palabras rebosan instrucción y consuelo. Por haber sido hecho el sábado para el hombre, es el día del Señor. Pertenece a Cristo. Porque "todas las cosas por el fueron hechas; y sin el nada de lo que es hecho, fue hecho". [Juan 1 :3] Y como lo hizo todo, creó también el sábado. Por él fue apartado como un monumento recordativo de la obra de Ia creación. Nos presenta a Cristo como Santificador tanto como Creador. Declara que el que creó todas las cosas en el cielo y en la tierra, y mediante quien todas las cosas existen, es cabeza de la iglesia, y que por su poder somos reconciliados con Dios. Porque, hablando de Israel, dijo: "Diles también mis sábados, que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico," [Ezequiel 20: 12] es decir, que los hace santos. Entonces el sábado es una señal del poder de Cristo para santificamos.

Es dado a todos aquellos a quienes Cristo hace santos. Como señal de su poder santificador, el sábado es dado a todos los que por medio de Cristo llegan a formar parte del Israel de Dios (El Deseado de todas las gentes, p. 255).


Martes 8 de Enero del 2019 - La visión juanina de Cristo en Patmos
"El que anda en medio de los siete candeleros de oro". Apocalipsis 2:1. Este pasaje demuestra Ia relación que sostiene Cristo con las iglesias. Anda en medio de las iglesias por toda Ia longitud y Ia anchura de Ia tierra. Las observa con intenso interés para ver si están en una condición espiritual que les permita hacer progresar su reino. Cristo está presente en toda asamblea de Ia iglesia. Conoce a todos los que están relacionados con su servicio y a aquellos cuyo corazón puede llenar de aceite santo para que lo impartan a otros. Son muy preciosos para Cristo los que realizan fielmente su obra en nuestro mundo y, representando en palabra y obra el carácter de Dios, cumplen el propósito del Señor para con ellos. Cristo se deleita en ellos como un hombre se deleita en un jardín bien cuidado y en la fragancia de las flores que ha plantado (Testimonios para la iglesia, t. p. 418).

"El ojo del Señor está sobre Ia obra, sobre todos sus planes, y sobre las imaginaciones de toda mente; el ve debajo de Ia superficie de las cosas, discerniendo los pensamientos e intenciones del corazón. No existe un solo hecho propio de las tinieblas, ni un solo plan, ni una sola imaginación del corazón, ni un solo pensamiento de Ia mente, que él no lea como si fuera en un libro abierto. Todo acto, toda palabra, todo motivo, es fielmente anotado en los registros del gran Dios que investiga el corazón, y que dijo: 'Yo no conozco tus obras' (Notas biográficas de Elena G. de White, p. 354).

Ninguna cosa fuera de una profunda experiencia personal nos capacitara para soportar la prueba de las dificultades y tentaciones que encontraremos en Ia lucha cristiana. Demasiado a menudo nos sentimos bien cuando todas las cosas van suavemente, pero cuando las dudas asaltan el alma, y Satanás insinúa sus sugerencias, desaparece nuestra defensa, y cedemos rápidamente a las artes del tentador, haciendo escasamente un esfuerzo para resistir y rechazarlo. No basta tener buenos impulsos. El alma debe atrincherarse por la oración y el estudio de las Escrituras. Jesús, armado con estas armas, hizo frente al astuto enemigo en el campo de batalla, y lo venció. Todos podemos vencer mediante su fortaleza; pero esa fortaleza no responde ni por nosotros si suponemos que podemos prescindir de su ayuda. Él dice: "Sin mi nada podéis hacer" . .Juan 15:5. Pero ninguna alma verdaderamente humilde que anda a Ia luz como Cristo está en luz, será entrampada por los engañadores artificios de Satanás (Nuestra elevada vocaci6n, p. 332).

Y Dios cuida y sostiene todo lo que creó. El que sustenta los innumerables mundos diseminados por la inmensidad, también tiene cuidado del gorrioncillo que entona sin temor su humilde canto. Cuando los hombres van a su trabajo, o están orando; cuando se acuestan por Ia noche o se levantan por la mañana; cuando el rico se sacia en el palacio, o cuando el pobre reúne a sus hijos alrededor de su escasa mesa, el Padre celestial vigila tiernamente a todos. No se derraman lágrimas sin que él lo note. No hay sonrisa que para el pase inadvertida (El camino a Cristo, p. 86).



 


Miércoles 9 de Enero del 2019 - Los mensajes de Cristo para ayer y para hoy
Cuando Dios estaba por revelar al amado Juan Ia historia de Ia iglesia durante los siglos futuros, le revelo el interés y cuidado del Salvador por su pueblo, mostrándole "uno semejante al Hijo del hombre", que andaba entre los candeleros que simbolizaban a las siete iglesias.

Mientras se le mostraban a Juan las últimas grandes luchas de Ia iglesia con las potencias terrenales, también se le permitió contemplar Ia victoria final y Ia liberación de los fieles. Vio a Ia iglesia en conflicto mortífero con Ia bestia y su imagen, y Ia adoración de esa bestia impuesta bajo Ia pena de muerte. Pero mirando más allá del humo y el estruendo de la batalla, contempló a una hueste sobre el monte de Sión con el Cordero, llevando, en vez de Ia marca de Ia bestia, "el nombre de su Padre escrito en sus frentes". Y también vio a "los que habían alcanzado Ia victoria de la bestia, y de su imagen, y de su señal, y del número de su nombre, estar sobre el mar de vidrio, teniendo las arpas de Dios" (Apocalipsis 1:13; 14:1; 15:2), y cantando el himno de Moisés y del Cordero (Testimonios para Ia iglesia, t. 5, p. 702).

El Salvador anhela manifestar su gracia e imprimir su carácter en el mundo entero. Es su posesión comprada, y anhela hacer a los hombres libres, puros y santos. Aunque Satanás obra para impedir este propósito, por Ia sangre derramada para el mundo hay triunfos que han de lograrse y que reportaran gloria a Dios y al Cordero. Cristo no quedará satisfecho basta que Ia victoria sea completa, y el vea "del trabajo de su alma . .. y será saciado". [Isaías 53:11] Todas las naciones de la tierra oirán el evangelio de su gracia. No todos recibirán su gracia; pero "la posteridad le servirá; será ella contada por una generación de Jehová". [Salmo 22:30] (El Deseado de todas las gentes, p. 768). La iglesia de Cristo es Ia intermediaria elegida por Dios para salvar a los hombres. Su misión es llevar el evangelio al mundo. Esta obligación recae sobre todos los cristianos. Cada uno de nosotros, basta donde lo permitan sus talentos y oportunidades, tiene que cumplir el mandato del Salvador. El amor de Cristo que nos ha sido revelado nos hace deudores de cuantos no lo conocen. Dios nos dio luz, no solo para nosotros, sino para que Ia derramemos sobre ellos.

Si los discípulos de Cristo comprendiesen su deber, habría mil heraldos proclamando el evangelio a los paganos donde hoy hay uno. Y todos los que no pudieran dedicarse personalmente a Ia obra, Ia sostendrían con sus recursos, simpatías y oraciones. Y se trabajaría con más ardor en favor de las almas en los países cristianos.

No necesitamos ir a tierras de paganos - ni aún dejar el estrecho círculo del hogar, si allí nos retiene el deber- a fin de trabajar por Cristo. Podemos hacerlo en el seno del hogar, en Ia iglesia, entre aquellos con quienes nos asociamos y con quienes negociamos (El camino a Cristo, p. 81).

 

 


Jueves 10 de Enero del 2019 - Mensajes para la iglesia de Efeso
La iglesia remanente esta llamada a atravesar una experiencia similar a aquella de los judíos; y el Testigo fiel , que anda en medio de los siete candeleros de oro, tiene un solemne mensaje que mostrar a su pueblo. Él dice: "Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de donde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitare tu candelero de su Iugar, si no te hubieres arrepentido". Apocalipsis 2:4, 5. El amor de Dios se ha estado desvaneciendo en Ia iglesia y, como resultado, el amor del yo ha surgido con renovado vigor. Con Ia pérdida del amor de Dios, ha venido Ia pérdida del amor por los hermanos ...

Se ha pensado que una religión legalista era Ia religión adecuada para este tiempo. Pero es un error. El reproche de Cristo para los fariseos es aplicable a los que han perdido su primer amor en su corazón. Una religión fría y legalista nunca puede conducir las almas a Cristo, pues es una religión sin amor y sin Cristo ... La única gran ofrenda que ha sido hecha es amplia para todos los que crean. El amor de Cristo animará al creyente con nueva vida. El que bebe del agua de Ia fuente de Ia vida, estará lleno con el vino nuevo del reino. La fe en Cristo será el medio por el cual el espíritu y los motivos correctos moverán al creyente, y toda bondad e inclinación celestial procederán de aquel que contempla a Jesús, el autor y consumador de su fe (Mensajes selectos, t. 1, p. 454).

¿Cuál es la fatal deficiencia? "Has dejado tu primer amor". ¿No es este nuestro caso? Nuestras doctrinas pueden ser correctas; podemos aborrecer las falsas doctrinas y no recibir a los que no son leales a los principios; podemos trabajar con energía incansable; pero aun esto no es suficiente. ¿Cuál es nuestro motivo? ¿Por qué se nos llama al arrepentimiento? "Has dejado tu primer amor".

¡Ojalá la iglesia comprendiera la necesidad que tiene de recuperar su primer amor ferviente! Cuando este falta, son insuficientes todas las otras virtudes. La exhortación al arrepentimiento es tal que no puede ser desoída sin peligro. No es suficiente una creencia en Ia teoría de Ia verdad. El presentar esa teoría a los incrédulos no os constituye en testigos para Cristo. La luz que alegró vuestro corazón cuando comprendisteis por primera vez el mensaje para este tiempo es un elemento esencial en vuestra experiencia y trabajos, y esto se ha perdido de vuestro corazón y de vuestra vida. Cristo contempla vuestra falta de celo, y declara que habéis caído y estáis en una posición peligrosa (Mensajes selectos, t. 1, p. 434).