Lección 8 MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

RESEÑA

Texto clave: Apocalipsis 12:11.

Enfoque del estudio: Apocalipsis 12 abarca la historia cristiana en toda su extensión, con vislumbres de la guerra universal que se esconde detrás de los conflictos de la Tierra.

Introducción: Apocalipsis 12 retrata la historia del Israel del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento en cuatro etapas: (1) el período anterior al nacimiento de Cristo, con un vistazo a Israel representado por una mujer (Apoc. 12:1, 2) y la expulsión original de Satanás del cielo (vers. 3, 4); (2) el nacimiento, la ascensión y la entronización de Cristo, con una escena retrospectiva a la guerra en el cielo, vista a la luz de la Cruz (vers. 5, 7-11); (3) la historia de la iglesia cristiana entre los dos advenimientos de Jesús, con un énfasis particular en la persecución de la iglesia durante la Edad Media (vers. 6, 13-16); (4) la experiencia del remanente del tiempo del fin en los días finales de la historia de la Tierra (vers. 17).

Temática de la lección:

Aplicación a la vida:

COMENTARIO Apocalipsis 12 describe la historia y la experiencia de la iglesia desde el nacimiento de Cristo (Apoc. 12:5) hasta la crisis final de la historia de la Tierra (vers. 17). Por consiguiente, establece el escenario para el enfoque principal de Apocalipsis en los acontecimientos del fin desde el capítulo 13 en adelante (ver la lección de la próxima semana para obtener detalles sobre Apoc. 13).

Desarrollo de los temas principales de la Lección 8:

I. ¿Qué sucede cuando aparecen nuevos personajes en Apocalipsis?

Hay un patrón literario importante en el libro de Apocalipsis. Cada vez que aparece un nuevo personaje en la historia, el autor hace una pausa en la narración, y brinda una descripción visual de ese personaje y cuenta un poco de su historia anterior. Este recurso de “imagen congelada” a menudo ayuda al lector a identificar al personaje. Después de esta introducción, el personaje desempeña un papel en la historia más amplia.
En el capítulo 1, Jesús aparece como un personaje en la visión por primera vez (vers. 12-18 [Se lo menciona antes en los vers. 5, 9.]). Hay una descripción visual (vers. 12-16) y un poco de su historia previa (vers. 17, 18), seguida de sus acciones en la visión posterior (caps. 2; 3). Del mismo modo, en el capítulo 11 se presentan los dos testigos (11:3-6), seguidos de sus acciones en el contexto de la visión (vers. 7-13).
Aparecen dos nuevos personajes al comienzo de Apocalipsis 12 (vers. 1-4). Primero, hay una descripción visual de una mujer (vers. 1) y un poco de su historia previa (vers. 2). Luego aparece un dragón y se lo presenta de manera similar (vers. 3, 4). Recién entonces ambos personajes comienzan a actuar en el contexto de la visión en sí (vers. 5-9). Por otro lado, al hijo varón del versículo 5 no se lo presenta con una descripción visual, probablemente porque ya ha sido presentado anteriormente de una forma diferente (1:12-18).

II. La naturaleza del Conflicto Cósmico

La guerra en el cielo se describe en lenguaje militar. Están los términos “batalla” (Apoc. 12:7; polemos, en griego) y “lucha” (polemêsai, epolemêsen, en griego). Estas palabras griegas normalmente describen un conflicto armado; pero también se pueden utilizar en forma figurada para realzar el drama de las disputas y los desacuerdos verbales (Sant. 4:1). Tras un análisis más detallado, la batalla en el cielo es más una guerra de palabras que un acontecimiento militar. Hay cuatro evidencias fundamentales para esto en el capítulo 12.

III. Aplicación del principio de día por año

El principio de día por año es crucial para la correcta interpretación de la profecía apocalíptica. Es algo así: “En la profecía apocalíptica, los períodos de tiempo son simbólicos, por lo que su cumplimiento se debe contar en años”. Este principio no se establece como tal en las Escrituras.
Pero la Biblia nos da el patrón al resaltar las equivalencias de día por año. En Números 14:34, los cuarenta días de Israel que llevaron a una rebelión corresponden a la predicción de cuarenta años de vagar en el desierto. En Ezequiel 4:5 y 6, el profeta debe acostarse un día por cada año de desobediencia de Israel y de Judá. En Levítico 25, el concepto de una semana con su día de reposo se extiende de días a años. El pueblo cultivaba la tierra durante seis años y dejaba que la tierra “reposara” durante el séptimo año sabático. Daniel 9 contiene 70 “semanas”, o 490 años. Por lo tanto, el concepto sabático también resalta el pensamiento de día por año en los tiempos bíblicos.
Pero ¿cuándo deberíamos aplicar los días proféticos como años? Hay varios principios rectores por considerar.

IV. El concepto bíblico de remanente Al pueblo de Dios en el conflicto final se lo llama “remanente” (loipôn, en griego) en Apocalipsis 12:17. El significado original de “remanente” es “sobrevivientes de un desastre”. A causa de inundaciones, terremotos o conquistas, una tribu o un pueblo podía ser totalmente destruido. La supervivencia de un remanente traía la esperanza de que la tribu o el pueblo pudiera ser restaurado a la grandeza en el futuro (ver Isa. 1:9).
En el Antiguo Testamento, también se le atribuye un significado moral o espiritual al “remanente”. El remanente era una “minoría de creyentes”, a través de la cual Dios finalmente podía salvar a la raza humana de la extinción a pesar de la presencia del pecado y el mal en el mundo (Gén. 7:23).
Como resultado, el “remanente” se utilizaba de tres maneras diferentes en el Antiguo Testamento.

V. El testimonio de Jesús

Una de las marcas del remanente de Apocalipsis 12:17 es que son aquellos que “tienen” (echontôn, en griego) el “testimonio de Jesucristo” (tên marturion Iêsou, en griego). Esto significa que Juan previó un reavivamiento en el tiempo del fin similar al don profético y de ver visiones que él mismo recibió (Apoc. 1:2). A este significado para “testimonio de Jesucristo” lo confirma una comparación cuidadosa de Apocalipsis 19:10 con Apocalipsis 22:8 y 9. A quienes retienen el testimonio de Jesús en Apocalipsis 19:10 se los llama “los profetas” en Apocalipsis 22:9. Los Adventistas del Séptimo Día consideran que este don se cumplió en el ministerio de Elena de White.

APLICACIÓN A LA VIDA