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Daniel
INTRODUCCION

 

Escribe cosas dignas de leerse, o bien haz cosas dignas de escribirse".1 La mejor exposición de este «^aforismo de Benjamín Franklin es el registro bíblico de la vida de Daniel. Él cumplió ambas cosas. El libro quelleva su nombre y su sólida lealtad son un testimonio de la fidelidad de Dios, que impulsa a todos a escuchar y aprender. Se estimuló a los primeros adventistas a estudiar las profecías bíblicas: "Daniel y Apocalipsis son libros aplicables a nosotros, y deberían ser estudiados cuidadosamente, con mucha oración".2

Históricaménte, la autoría de Daniel y la fecha de composición han sido tema de ardientes debates eruditos. Los eruditos críticos disputan que el libro fue escrito o compilado por un judío desconocido para consolar a su pueblo durante la persecución causada por el rey seléucida Antío-co IV Epífanes (c. 167-164 a.C.). Sin embargo, los Adventistas del Séptimo Día, junto con otros eruditos conservadores, consideran el libro como compuesto por Daniel mismo, en el siglo VI a.C. Aceptan el libro como un informe exacto de la vida del profeta y un registro confiable de profecías predictivas.

Se han propuesto varios argumentos en apoyo de una fecha temprana para el libro. De primera importancia es la información cronológica del libro mismo (Dan. 1:1, 21; 2:1; 7:1; 8:1; 9:1, 2; 10:1). Segundo, algunos detalles históricos registrados en el libro muestran que el autor tenía un conocimiento de primera mano de los eventos históricos que registraba. Tercero, los fragmentos del libro de Daniel entre los manuscritos del Mar Muerto favorecen una edad temprana. Cuarto, la inclusión de Daniel en el canon hebreo de las Escrituras también sugiere una fecha temprana de su composición. Quinto, la traducción Sep-tuaginta de Daniel muestra que el libro ya era viejo por el siglo II antes de Cristo, ya que varias palabras parecen haber presentado dificultades a los traductores. Sexto, el tema parece haber sido resuelto por Jesús, quien se refirió al libro de Daniel como una composición del autor del mismo nombre (Mat. 24:i5).3

Una característica peculiar digna de nota es que el libro de Daniel (como el de Esdras) fue escrito en dos idiomas. Daniel i:i y 2:4a, y 8:1 al 12:13 están escritos en hebreo, mientras que Daniel 2:4b al 7:28 están en arameo. Lo más probable es que este bilingüismo actúe como una estrategia retórica para mostrar diferentes puntos de vista, reforzando aún más el mensaje del libro. Después de una breve introducción en hebreo, Daniel procede a registrar sus memorias y dos amplios bosquejos proféticos en arameo (caps. 2 al 7). Es interesante que estos son los capítulos que transmiten tanto la experiencia de Daniel en Babilonia como las profecías relacionadas con los cuatro poderes mundiales. De esta manera, estos capítulos fueron apropiadamente escritos en arameo, el lenguaje internacional de la época. Pero, cuando el enfoque del libro se vuelve al Santuario, al Mesías y al pueblo de Dios (caps. 8 al 12), el libro apropiadamente vuelve al hebreo, el lenguaje sagrado de Israel.4

El tema teológico fundamental transmitido por el libro de Daniel es la soberanía de Dios como el Señor de la historia, las naciones y los individuos. Aunque las narraciones de Daniel y sus compañeros muestran el amor y el cuidado de Dios por los exiliados fieles (caps. 3 y 6), los juicios sobre Nabucodonosor (cap. 4) y Belsasar (cap. 5) revelan la soberanía de Dios al juzgar a los gobernantes paganos. Los amplios bosquejos proféticos del libro traen la escatología al frente del mensaje de Daniel. A pesar de la sucesión aparentemente accidental de reyes y reinos, Dios traerá la historia a su consumación y establecerá un Reino eterno bajo el gobierno del ser llamado hijo de hombre, Príncipe, Mesías y Miguel (caps. 2,7,9,10 al 12).

El estudio presente se divide en trece capítulos. El primer capítulo atiende asuntos introductorios relevantes para la comprensión del libro, tales como la estructura literaria y los principios básicos de interpretación. Los capítulos subsiguientes abarcan los doce capítulos de Daniel, como se encuentran en el canon hebreo y las Biblias modernas. Al ocuparnos en el estudio de este libro fascinante, "dejemos que Daniel hable" y "presente la verdad como es en Jesús".5


Referencias

1 Benjamín Franklin, Poor Richard's Almanac, col. 2 (mayo de 1738).

2 Elena de White, Carta 139, 1896; Manuscript Releases, t. 18, pp. 1.301-1.359; Patrimonio Elena de White, 1981-1993, Silver Spring, MD, EE.UU., p. 275.

3Stephen R. Miller, Daniel, The New American Commentary (Nashvi-lle, TN: Broadman & Holman Publishing, 1994), 1.18, pp. 24-43.

4Ver B. T. Arnold, "The Use of Aramaic in the Hebrew Bible: Another Lookat Bilinguallsm In Ezra and Daniel", Journal of Northwest Semitic Languages 22, Ns 2f (1996), pp. 1-16.

5 Elena de White, "The Study of Revelation", Pacific Union Recorder, 14 de enero de 1904.

Capítulo 1

DE LA LECTURA A LA COMPRENSIÓN

El libro de Daniel comienza en las cenizas del exilio, y concluye con la gloria de la resurrección. Un mensaje resuena a través de todo, a pesar de los poderes malignos que se oponen a él y persiguen a su pueblo. Dios se erige como Soberano sobre los reinos del mundo y cuida a su pueblo. Reyes y déspotas ascienden al poder y pasan, pero al final el Príncipe de Paz anula los poderes terrenales y establece un reino basado en la justicia. De esta manera, no importa cuán complejas puedan ser algunas porciones del libro, una verdad emerge clara y fuerte: Jesús vence.

Estudiar el libro de Daniel es una aventura excitante, que requiere una gran porción de sabiduría y comprensión. De hecho, Daniel mismo ora pidiendo entendimiento. La falta de comprensión lo hace sentir débil y enfermo por un tiempo. Pero, el ángel intérprete llega para explicar aspectos del mensaje divino que requieren clarificación. Al estudiar el libro de Daniel, usted puede sentirse como el profeta, al anhelar tener una comprensión mejor de los pasajes que parecen difíciles y oscuros. En este aspecto, usted puede beneficiarse con la erudición de los intérpretes adventistas que han estudiado el libro y explicado sus verdades. El tomo presente es una modesta contribución a tal fin.

Enfatizaremos tres elementos para guiar nuestro estudio de este precioso libro. Primero, notaremos su estructura. El libro está organizado en una sección narrativa (caps. 1-6) y una sección profética (caps. 7-12). Segundo, prestaremos atención al enfoque apropiado a la comprensión del mensaje profético de Daniel. Tercero, reflexionaremos sobre la relevancia contemporánea del libro de Daniel para nuestra vida.

Unidad estructural y literaria

Al estudiar el libro de Daniel (u otro cualquiera de los libros bíblicos, en realidad), debemos recordar que la revelación especial de Dios nos ha llegado por medio de maneras de pensar y expresiones literarias antiguas. Por ejemplo, tendemos a presentar un argumento siguiendo una línea recta de pensamiento: introducción, desarrollo y conclusión. Esta línea de razonamiento influida por Aristóteles, aunque extraña a la Biblia, ha llegado a ser el fundamento de la manera de pensar occidental. Para comprender correctamente el libro de Daniel, es importante poner a un lado la expectativa de que sus capítulos y sus secciones deben desenvolverse de una manera rigurosamente rectilínea.

En Daniel encontramos una estructura que se caracteriza por la repetición y la expansión, que se aplica a las secciones profética y narrativa. Por ejemplo, el paralelismo literario está presente en las líneas poéticas que se encuentran en los Salmos, pero también actúa en los grandes bosquejos proféticos y narrativos del libro de Daniel. Los bosquejos proféticos de Daniel 2,7,8 y 10 al 12 son una cadena progresiva de recapitulaciones y expansiones. Cada sección subsiguiente repite, expande y añade información o detalles no cubiertos previamente. Del mismo modo, las narraciones están estructuradas de acuerdo con un modelo de repetición. El horno ardiente es paralelo a la cueva de leones, y la separación temporaria de Nabucodo-nosor del trono es paralela a la desaparición permanente de Belsasar. El bosquejo puede ayudarlo a visualizar esta estructura: Prólogo (1:1-21)

Cuatro reinos metálicos (2:1-49)

Dios libra a los amigos de Daniel (3:i-30) Dios humilla a Nabucodonosor (4:1-37) Dios humilla a Belsasar (5:i-3i) Dios libra a Daniel (6:1-28) Cuatro reinos animales (7:1-28)

El carnero y el macho cabrío (8:1-27) La oración de Daniel y la respuesta de Dios (9:1-27) El conflicto de las naciones (10:1-12:4) Epílogo (12:5-13)1

Pero, el paralelismo que se muestra arriba de ningún modo indica mera repetición o circularidad. En realidad, tal recapitulación debe ser calificada como un "paralelismo progresivo". Es decir, "el autor nos lleva del principio al final de una secuencia de eventos y luego regresa al comienzo para describirlos de nuevo, esta vez con términos diferentes o desde otra perspectiva. Uno podría comparar la estructura con una escalera en espiral, girando siempre alrededor del mismo punto central más de una vez, pero elevándose cada vez más alto al mismo tiempo".2 Como se observa en cada bosquejo profético, la repetición y la expansión viene con una progresión histórica que cubre la historia desde el tiempo del profeta hasta el establecimiento del Reino de Dios.

También vale notar que la sección narrativa (caps. 1-6) contiene profecía (cap. 2), y la sección profética contiene porciones narrativas (caps. 9,1o).3 Es útil mencionar que el libro comienza en hebreo (i:i-2:4a), continúa en arameo (2:4b-7) y concluye en hebreo (8-12). Una rápida mirada a las secciones literarias y lingüísticas muestra que ellas no coinciden sino más bien se superponen mutuamente, fortaleciendo así la unidad del libro. Adicionalmente, note que la sección aramea (caps. 2-7) es una estructura concéntrica centrada en los capítulos 4 y 5, que enfatizan los juicios de Dios sobre dos gobernantes.

Otro aspecto importante del libro que merece atención se refiere a la estructura entrelazada de los pasajes narrativos con los pasajes proféticos. Las historias y las profecías registradas en el libro no deberían ser entendidas como hilos independientes que más tarde se unieron.4 Más bien, las secciones narrativas y las proféticas se entrelazan mutuamente en una unidad estrecha. Por ejemplo, la narración nota que Nabucodonosor toma los vasos del Templo, y posteriormente Belsasar los profana, señalando las actividades arrogantes del cuerno pequeño en los capítulos 7 y 8.5 Del mismo modo, la lealtad a Dios de Daniel y sus amigos en la sección narrativa señala a la fidelidad a Dios del pueblo del tiempo del fin en la sección profética.

Interpretación del mensaje profético

Importante para una adecuada interpretación de Daniel es el reconocimiento de que su mensaje profético corresponde al género llamado apocalíptico, un tipo de profecía que se halla en contraste con la profecía clásica. Las profecías apocalípticas son de naturaleza reveladora, por cuanto desvelan lo que estaba oculto de la vista y el conocimiento humanos. La profecía clásica designa los mensajes conservados en libros como Isaías, Amos y Jeremías. La profecía apocalíptica también revela los planes incondidónales y de largo alcance de Dios para la historia, con un foco en el fin de la historia humana, señalando el tiempo cuando Dios acabará con el presente orden del mundo y establecerá su Reino eterno. Sin embargo, la profecía clásica se concentra principalmente en el plan condicional de Dios para el Israel nacional dentro de los límites del Pacto.6 La profecía apocalíptica también exhibe otras características. La revelación viene principalmente mediante visiones y sueños, y a menudo por la mediación de seres celestiales. También se caracteriza por contrastes notables, tales como el bien versus el mal, el presente versus el futuro. También puede usar imágenes compuestas y vividas tales como leones alados y un cuerno con ojos y boca. En conjunto, la profecía apocalíptica surge en tiempos de crisis para transmitir un mensaje de esperanza: Dios controla la historia.7

En este punto, debemos recordar que cada uno posee un prejuicio interpretativo al estudio de Daniel. Reconocer las presuposiciones y las perspectivas singulares de interpretación es el primer paso para alcanzar una comprensión adecuada de su mensaje. A través de la historia, las profecías de Daniel se han comprendido desde por lo menos cuatro perspectivas: preterismo, futurismo, idealismo e historicismo. El preterismo considera los eventos proféticos como ya cumplidos. El futurismo cree que las profecías de Daniel se cumplirán literalmente en un período escatológico (tiempo del fin). El Idealismo entiende los eventos proféticos como verdades sin referencia al tiempo y sin referentes históricos específicos. El historicismo reconoce que el cumplimiento de las profecías de Daniel ocurre dentro del flujo de la historia, desde el tiempo de Daniel hasta el establecimiento del Reino de Dios.

Para comprender cómo difieren estos enfoques, considere cómo el preterismo equipara al anticristo con Antíoco IV. El futurismo ve al anticristo como un gobernante mundial que aparecerá muy adelante en el futuro. Para los idealistas, el anticristo representa cualquier poder malvado que oprime al pueblo de Dios o se opone al evangelio. Y los historicistas identifican al anticristo con el Papado, cuyo poder e influencia se extienden desde la Edad Media hasta el fin del mundo.

Dados estos diferentes enfoques de Daniel, ¿cuál es el más compatible con la naturaleza y el propósito del libro? Los Adventistas del Séptimo Día han adoptado el enfoque historicista, no sencillamente por causa de una supuesta tradición heredada de los Reformadores, sino porque un estudio cuidadoso ha validado el hecho de que el concepto historicista fluye naturalmente del libro de Daniel mismo. Este hecho es reconocido por una fuente adventista confiable:

La validez del historicismo como método para la interpretación de Daniel y Apocalipsis es provista por el hecho de que el ángel intérprete en Daniel usó este método para explicar el significado de las visiones del profeta. En un sueño, se le informa que el sueño del rey en Daniel 2 representa cuatro reinos que surgirán en la historia humana antes de que se establezca el Reino de Dios (vers. 36-45). Las cuatro bestias de Daniel 7 representan esos mismos reinos, después de los cuales Dios dará el Reino a los santos (vers. 18,19). El primer reino fue identificado como Babilonia (vers. 36-38). En Daniel 8 se usan dos animales como símbolos para representar a los imperios Medopersa y Griego (vers. 19-21). En Daniel no se identifica al cuarto reino, pero Jesús supone que es Roma (Mat. 24:15). De acuerdo con Daniel, este reino había de dividirse, y un cuerno pequeño ejercería el control político y religioso de la gente. En el tiempo del fin, el cuerno sería destruido y se establecería el Reino de Dios para siempre.8

Además, Jesús entendió Daniel 9:26 y 27 desde una perspectiva historicista al referirse a la destrucción futura de Jerusalén en el año 70 d.C. (Luc. 21:20-22). Y, en el mismo espíritu, Pablo mencionó una sucesión de eventos proféticos que habían de cumplirse en la historia antes de la segunda venida de Cristo (2 Tes. 2:1-12). De estas observaciones, se sigue que "el historicismo como método de interpretación se encuentra en la Biblia misma, y provee la clave para la interpretación de los libros apocalípticos de Daniel y Apocalipsis".9

Vayamos ahora al principio de día por año, un elemento crucial de interpretación dentro del enfoque historicista. Tres razones importantes demandan la aplicación del principio de día por año a las profecías de tiempo de Daniel. Primera, la magnitud de los eventos descritos en las profecías que conducen al "tiempo del fin" indican que los períodos de tiempo mencionados en estas profecías deben extenderse a lo largo de la historia y no limitarse a unos pocos días, semanas o meses literales. Por ejemplo, desde el amplio panorama de Daniel 7, es poco probable que la lucha con el cuerno pequeño se pudiera resolver en tres años y medio literales.10

Segunda, las imágenes y el lenguaje simbólico de la profecía requieren que las unidades de tiempo sean simbólicas. Como se notó apropiadamente, "en muchas profecías apocalípticas, tanto los aspectos principales como el elemento del tiempo han sido reducidos a una escala microcósmica; se los puede entender mejor si se amplían en su cumplimiento macrocósmico".11 Esto se ha llamado la "simbolización en miniatura" y "permite que el principio día por año se aplique a las 'setenta semanas' con sus subdivisiones temporales (9:24-27); 'tiempo, y tiempos, y medio tiempo' (7:25; 12:7); los 1.290 'días' (12:11); los 1.335 'días' (12:12); y las 2.300 'tardes y mañanas' (8:14). Pero, la ausencia de tal simbolismo con respecto a los 'siete tiempos' (4:16, 23, 25, 32), los 'setenta años' (9:2) y las 'tres semanas' (10:2) implica que estos lapsos tienen que ser entendidos literalmente".12

Tercera, la Biblia presenta abundantes evidencias de que un día puede representar un año. Además, Números 14:34 y Ezequiel 4:6, así como una cantidad de pasajes en diversos libros y géneros literarios de las Escrituras, son referencias a paralelos entre un día y un año. Es interesante, la primera profecía de tiempo mencionada en la Biblia parece haber sido calibrada en términos de una equivalencia día-año. Debido a la corrupción del mundo antediluviano, Dios pronunció esta sentencia: "No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean ciento veinte años" (Gén. 6:3, BJ; énfasis añadido). Así, la equivalencia año/día que surge en las escalas de tiempo de la profecía apocalíptica parece estar ya engastada en la Escritura.

Relevancia contemporánea

Para comprender el libro de Daniel, debemos saber más que la historia y las fechas relacionadas con sus profecías; necesitamos aprender acerca del Dios que se reveló en sus narraciones y profecías. En cada página, Dios se muestra en el control. Al comienzo del libro, él entrega Jerusalén a Nabucodonosor; pero al final, él levanta a su pueblo de los muertos. Al desenvolverse el libro, Dios cuida de sus siervos y les da sabiduría. Los acompaña en el horno ardiente y en la cueva de los leones. Establece reyes y los quita, revelando su plan de largo alcance para establecer su Reino eterno.

El libro de Daniel da testimonio de Cristo al revelar la gracia de Dios y enfatizar su revelación máxima en Jesús. La naturaleza misericordiosa de Dios y lo que él hace en favor de su pueblo señala a Jesús como Salvador y Señor. El cuarto hombre en el horno ardiente y el hombre vestido de lino son revelaciones de Cristo antes de su encarnación. Pero Cristo también aparece en el corazón del mensaje profético del libro como nuestro Sacrificio, Sacerdote y Rey.

Las narraciones de Daniel y sus amigos proporcionan modelos de excelencia, integridad y sabiduría. Nos inspiran a vivir fielmente mientras servimos a Dios en una cultura pluralista y relativista. Elena de White observa: "Un fiel estudio de la historia de Daniel y sus tres amigos enseñará principios que subyacen a un carácter sólido y fiel. Estos jóvenes habían aprendido primero a servir a Dios en sus hogares. Habían aprendido el significado de la verdadera religión y lo que Dios haría por ellos si permanecían leales a él. Cuando fueron llevados a la corte de Babilonia, decidieron entregar su vida antes que ser infieles a Dios".13 Como afirma un autor: "No hay un centímetro cuadrado en todo el dominio de nuestra existencia humana sobre el cual Cristo, que es el Soberano sobre todo, no clame: '¡Mío!' "14

El libro de Daniel también nos ayuda en nuestra comprensión de la cosmovisión bíblica. En su descripción de Dios, por ejemplo, provee vislumbres de la naturaleza de la realidad última. Dios se comunica con los humanos, predice el futuro e impulsa la historia hacia su consumación. Este concepto de la realidad última se encuentra en agudo contraste con el panteísmo, el deísmo y el materialismo.

En medio de tantos abordajes a la vida, el libro de Daniel sirve como un GPS espiritual, orientándonos hacia nuestra posición actual y nuestro destino final en el plan de Dios.

Finalmente, el libro de Daniel subraya el privilegio y la responsabilidad del pueblo remanente. Un comentario de un historiador sobre un versículo específico ciertamente se puede aplicar al libro de Daniel en general: "Daniel 8:14 no es tanto para la salvación personal como un punto de anclaje en el tiempo para una misión mundial final que llevaría un mensaje especial a toda nación, tribu, lengua y pueblo (Apoc. 10:11; 14:6)".15 En gran medida, nuestra identidad, mensaje y misión están cimentados en el mensaje profético de Daniel.

Conclusión

Esta información puede ayudarnos a navegar en el libro de Daniel. Al recorrer sus páginas, encontraremos un paisaje poblado con diversas criaturas. Nos encontraremos con personas que oran, reyes arrogantes, animales híbridos, cuernos que hablan y ángeles brillantes. Pero, por encima de cada personaje y cada profecía, se encuentra el Soberano todopoderoso del Universo. Él es el que motoriza el flujo de la historia hacia su meta final. Lo encontraremos caminando en un horno ardiente, moviéndose en una cueva de leones, sirviendo en el Tribunal celestial, o aún parado sobre un río. Pero al fin, nos encontraremos con él cara a cara, con aquel que permanece con nosotros en la vida y en la muerte: ¡Miguel, nuestro Príncipe!


Referencias

1 Adaptado de Mitchell Loyd Chase, "Resurrection Hope in Daniel 12:2: An Exercise ¡n Biblical Theology" (disert. doctoral PhD, Seminario Teológico Bautista del Sur, 2013), p. 48; Peter J. Gentry y Stephen

J. Wellum, Kingdom through Covenant: A Biblical-Theological Unders-tanding ofthe Covenants (Wheaton, IL: Crossway, 2012), pp. 531, 532; Andrew Steinmann, Daniel, Concordia Commentary (Saint Louis, M0: Concordia, 2008), pp. 22, 23.

2Sinclair B. Ferguson, The Preacher's Commentary, t. 21: Daniel, ed. Lloyd J. Ogilvie (Nashville, TN. Thomas Nelson Inc. 1988), 1.17.

3Carol A. Newsom, Daniel: A Commentary, con Brennan W. Breed, The Oíd Testament Library (Louisville, KY: Westminster John Knox Press, 2014), p. 289.

4 John J. Collins, Daniel: A Commentary on the Book of Daniel, ed. Frank Moore Cross con un ensayo por Adela Yabro Collins, Herme-neia: a Critical and Histórica! Commentary on the Bible (Mlnneapolis, MN: Fortress, 1994), pp. 37-39.

5Winfried Vogel, "Cultlc Motifs and Themes in the Book of Daniel", Journal of the Adventist Theological Society 7, N° 1 (1996), pp. 21-39.

6 William G. Johnsson, "Apocalíptica Bíblica", Tratado de teología adventista del séptimo día, ed. Raoul Dederen (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009), pp. 884-917.

7Johnsson, "Apocalíptica Bíblica", pp. 884-917.

8 Don F. Neufeld, "Historicism", en Seventh-day Adventist Encyclo-pedia, Commentary Reference Serles (Hagerstown, MD: Revlew and Herald, 1995).

9 Neufeld, "Historicism".

10 William H. Shea, Selected Studies on Prophetic Interpretation, ed. rev., t. 1 de Daniel and Revelation Committee Serles, Frank B. Hol-brook, ed. (Silver Spring, MD: Biblical Research Instltute, de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, 1992), p. 72.

11 Alberto R. Timm, "Minlature Symbollzation and the Year-Day Principie of Prophetic Interpretation", Andrews Universíty Seminary Stu-dies 42, NM (2004), p. 166.

12Timm, "Miniature Symbolizatlon", p. 166.

"Elena de White, "Knowing God", The Youth's Instructor, 7 de abril de 1908 (Ellen G. White Publications, 1986), p. 703.

4 James D. Bratt, ed., Abraham Kuyper: A Centennial Reader, por Abraham Kuyper (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1998), p. 488.

15George R. Knight, The Apocalyptic Vision and the Neutering ofAd-ventism, ed. Gerald Wheeler (Hagerstown, MD: Revlew and Herald, 2008), pp. 37, 38.








 

OTROS COMENTARIOS

Hoy Ud. comenzará una aventura emocionante... Un viaje fascinante a través de las profecías de Daniel. En cada estudio, Ud. adquirirá una nueva fuerza interior para confrontar los problemas de la vida diaria, una nueva fe en Dios como nuestro gran guía y una nueva confianza para encarar el futuro.

Ud. no avanzara solo en su deseo de entender las profecías. A través de la historia grandes estadistas, dirigentes religiosos, educadores, científicos, médicos, artesanos y miles de hombres como Ud., se han interesado en las profecías de Daniel.

En esta larga lista de estudiosos del libro de Daniel podemos citar a Sir Isaac Newton, descubridor de la gravitación universal, así como Cristóbal Colón, descubridor de América.

Aunque Jesucristo nos enseñó a escudriñar todas las Escrituras, el libro de Daniel es el único que El menciona específicamente como el libro que debemos estudiar y entender. Él dijo: "Por tanto, cuando viereis en lugar santo la abominación desoladora de que habló el Profeta Daniel (el que lea entienda)" Mateo 24:15

La respuesta de nuestro Salvador está en relación directa con la pregunta de los discípulos en cuanto a las señales del fin del mundo. Jesús - autor de toda la Biblia - cita al libro de Daniel como una fuente confiable, para estudiar el tema del "tiempo del fin".

"Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará" Daniel 12:4

"Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días" Daniel 12: 13.

El libro de Daniel contiene siete historias y siete profecías. Las historias señalan el tipo de carácter que tenemos que alcanzar para encarar la crisis del tiempo del fin. Las profecías revelan la magnitud de la crisis.

 

INTRODUCCION HISTORICA

La historia de Daniel comienza con un cumplimiento profético. Por muchos años los mensajeros de Dios señalaron el tiempo de la caída y destrucción de Jerusalén por el imperio Babilónico.

La profecía, sin embargo, era condicional. Si los Israelitas se arrepentían y se tornaban de su rebelión contra Dios, la calamidad predicha no les sobrevendría.

LA PROFECIA

"Yo hice la tierra, al hombre y a las bestias que están sobre la tierra, con mi gran poder y mi brazo extendido, y la di a quien quise. Ahora entregaré todas estas tierras en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y aun las bestias del campo le he dado para que le sirvan. Y todas las naciones le servirán a él, a su hijo y a su nieto, hasta que venga también el tiempo de su mismo país, y muchas naciones y reyes lo reduzcan a servidumbre". Jeremías 27: 5-7

LA RESPUESTA

"De 21 años era Sedequías cuando empezó a reinar, y once años reinó en Jerusalén. Hizo lo malo ante el Eterno, su Dios, y no se humilló ante el profeta Jeremías, que le hablaba de parte del Eterno. Además, se rebeló contra Nabucodonosor, a quien había jurado por Dios. Endureció su cerviz, y obstinó su corazón, para no volver al Eterno, el Dios de Israel. También todos los príncipes de los sacerdotes y el pueblo aumentaron la iniquidad, siguiendo todas las abominaciones de las naciones, y contaminando la casa que el Eterno había santificado en Jerusalén, El Eterno, el Dios de sus padres, desde el principio les habló por medio de sus mensajeros, porque se compadecía de su pueblo y de su morada. Pero ellos se reían de los mensajeros de Dios, menospreciaban sus palabras, y se burlaban de sus profetas, hasta que la ira del Eterno subió contra su pueblo, y no hubo más remedio". 2Crónicas 36: 11-16
Apuntes

EL RESULTADO

Por eso el Eterno trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su Santuario, sin perdonar joven, ni doncella, ni anciano, ni decrépito. A todos entregó en su mano... Los que escaparon de la espada, los llevaron cautivos a Babilonia, y fueron esclavos del rey y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas. En cumplimiento de la Palabra del Eterno enviada por Jeremías, la tierra disfrutó sus sábados. Porque todo el tiempo de su asoleamiento reposó, hasta que se cumplieron los setenta años". 2Crónicas 36: 17-21

TRIPLE CARACTERÍSTICAS DE LAS PROFECÍAS DEL LIBRO DE DANIEL

Tres características básicas emergen del estudio de las profecías de Daniel:

CONTINUIDAD DE LAS PROFECIAS

Sus profecías se extienden desde los días del profeta hasta el tiempo del fin del mundo y el establecimiento del reino eterno que Jesucristo establecerá en la tierra.

LO QUE ABARCAN LAS PROFECIAS

Dan una vista panorámica de la historia desde el punto de vista divino de la caída y el levantamiento de las naciones (en relación con el pueblo de Dios o su iglesia) y del desarrollo del conflicto entre Cristo y el anticristo y el establecimiento final del reino de Cristo sobre la tierra.

REPETICION DE LAS PROFECIAS

Cubren en cuatro grandiosas repeticiones los sucesos históricos más sobresalientes desde los días del profeta hasta el tiempo del fin. Estas repeticiones comprenden la introducción de nuevos elementos que amplifican las anteriores, enfatizan y aseguran la cadena profética ligada a los acontecimientos históricos. Además, muestran la mano de Dios en la historia, para que el hombre pueda, en medio de la tempestad de los grandes acontecimientos anclar el alma en el gran Dios que es el Señor de la historia.

Capítulo 1 La Cautividad del Profeta Daniel

Daniel y sus compañeros fueron llevados cautivos por el ejército de Babilonia aproximadamente en 606 - 605 a.C. y transportados de la simplicidad de sus hogares en Judea a la magnificencia y esplendor del Imperio de Babilonia. Seleccionado para el servicio real, Daniel pide permiso para vivir de acuerdo con las leyes de su Dios. El profeta es honrado con fuerza física y mental en un grado superior.

Capítulo 2 El Sueño de Nabucodonosor Sobre los Imperios Mundiales

Nabucodonosor sueña con una gran imagen metálica, pero no puede recordar el sueño. Aún bajo la amenaza de muerte sus sabios no pueden decirle el sueño. Es en este momento crítico cuando Dios le revela el sueño al profeta. El sueño del capítulo 2, cubre le período de los 2500 años de la historia desde los días de Daniel hasta nuestros días. Pero no termina allí los últimos sucesos se extienden hasta la segunda venida de Jesús.

Capítulo 3 Liberador del Horno de Fuego

Oponiéndose a la revelación del sueño y de su significado, Nabucodonosor erige una imagen de oro en la planicie de Dura. Bajo la pena de muerte demanda que se la adore. Dios libera a sus siervos de manera maravillosa.

Capítulo 4 El Sueño el Árbol

Nabucodonosor sueña acerca de un árbol cuyas ramas cubrían la tierra, pero es cortado y solo permanecen sus raíces en la tierra. Daniel interpreta el sueño como la caída y restauración de Nabucodonosor.

Capítulo 5

El Banquete De Belsasar Y La Derrota Final De Babilonia
En una noche de orgía y locura el rey Belsasar mandó a traer los vasos sagrados del Templo de Jerusalén. Una mano misteriosa escribe en la pared "Conto Dios tu reino y le ha puesto fin". Daniel explica el misterio al rey. Esa noche Babilonia cayó en manos de MedoPersia.

Capítulo 6

En El Foso De Los Leones
Como resultado de sus sabiduría superior y exaltada posición en el imperio MedoPersa, los colegas paganos de Daniel se llenaron de celo. Darío promulgó un decreto restringiendo la oración. Daniel es condenado a muerte por desobedecer. Dios manifiesta su poder salvando a Daniel. El imperio reconoce la superioridad del Dios de Daniel.

Capítulo 7

Bestias Proféticas Y El Tiempo Del Fin

Daniel 7 es una repetición de Daniel 2, pero en una forma ampliada. Este capítulo introduce dos nuevos hechos. El primero, es un cuerno pequeño. Este simboliza a un poder religioso apostata que perseguiría a I pueblo de Dios y pervertiría la verdad. El segundo, presenta el juicio de Dios como la respuesta al desafío del "cuerno pequeño". Este capítulo presenta claramente el triunfo final de la justicia.

Capítulo 8 La Profecía Más Larga De La Biblia

Daniel 8 continúa describiendo el tema del juicio, estableciendo la relación entre el juicio y la purificación del santuario. En este capítulo se presenta la profecía de los 2300 años. Esta es la profecía más larga de la Biblia. Gabriel se la explica a Daniel, y mientras lo hace el profeta se desmaya.

Capítulo 9 La Profecía Más Sorprendente De La Biblia

Daniel 9 comienza con una ferviente oración por el destino de su pueblo. Este capítulo continúa el tema que estaba tratando el capítulo anterior. Las 70 semanas mencionadas en Daniel 9 constituyen el segundo segmento más pequeño de la profecía de los 2300 días o años. Esta profecía incluye el bautismo, la crucifixión y la muerte del Mesías.

Capítulos 10 -12 El Triunfo Del Bien

Para sintetizar unimos los últimos tres capítulos en una lección que contiene la descripción de la destrucción final de los poderes en conflicto con el supremo Dios, y el triunfo final del Rey de reyes