Lección 2 MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

RESEÑA

Texto clave: Daniel 1:17.

Enfoque del estudio: Daniel 1; Génesis 39; Ester 4; 5.

Introducción:

Daniel 1 prepara el escenario para lo que se desarrollará a lo largo del libro e introduce sus temas principales. Dios aflora como el personaje principal del libro, gobernando a los reyes y los reinos del mundo, y ayudando a su pueblo fiel a vivir en una tierra extranjera. Entre una multitud de cautivos, cuatro jóvenes transitan con una sabiduría sin precedentes las complejidades de la corte babilónica y se proponen, en su corazón, permanecer fieles al Dios de sus padres.

Temática de la lección:

1. El contexto de Daniel. Incluso en medio de un hecho tan trágico como el exilio, Dios controla todo. El exilio no ocurrió como un incidente inesperado desencadenado por el poder de Babilonia, sino como la culminación del juicio divino largamente anunciado sobre un pueblo impenitente.

2. La educación de Daniel. Al pasar por el proceso educativo, Daniel y sus compañeros decidieron resistirse al adoctrinamiento del Imperio. Aunque las apariencias externas indicaban que Dios había perdido la batalla ante las deidades paganas, estos jóvenes permanecieron fieles y actuaron de acuerdo con la Palabra de Dios.

3. La sabiduría de Daniel. Un aspecto importante de la descripción de Daniel y sus compañeros es que eran sabios. Esta semblanza no se limita a una sabiduría o conocimiento intelectual; indica una habilidad divinamente provista para ver la vida desde la perspectiva de Dios.

Aplicación a la vida: Aunque la vida puede estar marcada por circunstancias inexplicables y difíciles, el Dios al que servimos tiene todas las cosas bajo control y puede convertir lo malo en bueno. Nuestra cosmovisión, que consiste en aquellas ideas y convicciones subyacentes que informan nuestra percepción de Dios y de la realidad en general, es una herramienta muy importante para ayudarnos a recorrer nuestro camino en la vida. Permitamos que las Escrituras sean la fuente y el fundamento de nuestra cosmovisión, como lo fueron para Daniel.

COMENTARIO

1. El contexto de Daniel.

El exilio no ocurrió como un incidente inesperado, desencadenado por el poder de Babilonia, o como una decisión arbitraria de Dios. De hecho, varios profetas ya le habían advertido al pueblo de Dios que, a menos que se arrepintiera de sus pecados y volviera al Pacto, sería castigado por fuerzas extranjeras que destruirían el Templo y lo llevarían cautivo a una tierra extraña. El profeta Jeremías, que profetizó durante esa época, también instó a las autoridades reales de Judá a someterse a Babilonia, porque esa era la voluntad de Dios. Entonces, después de muchas advertencias desoídas, Nabucodonosor llegó a Jerusalén y puso a Judá bajo el control del Imperio Babilónico.

Para entender la experiencia de Daniel y sus amigos, debemos tener en cuenta que el Exilio fue una deportación masiva de una población desde su tierra natal para destruir su identidad y así facilitar el control por parte del poder dominante. Esa deportación generalmente apuntaba a las clases superiores, los nobles, los líderes, los pensadores. Solo a los pobres se les permitía quedarse en la patria, que a menudo quedaba devastada por la guerra. Esa estrategia política y militar era ampliamente practicada en el mundo antiguo por los asirios y los babilonios. En 722 a.C., los asirios le pusieron fin a Israel del norte y deportaron a vastos sectores de su población a otras partes del Imperio. Judá no prestó atención a la suerte de su vecino, y corrió la misma suerte a manos de los babilonios.

La Biblia registra tres incursiones y deportaciones babilónicas importantes contra Judá. La primera ocurrió en 605 a.C., cuando Nabucodonosor, después de derrotar a los egipcios en Carquemis, marchó contra Judá. Tomó algunos cautivos, entre los que estaban Daniel y sus tres amigos. En 597 a.C., dadas las maniobras políticas de Joacim para insistir en una alianza política con Egipto, Nabucodonosor invadió Judá por segunda vez y deportó a otra parte de la población. Entre los deportados estaban el profeta Ezequiel y el rey Joaquín, el hijo de Joacim, quien había muerto poco antes de la invasión. Nabucodonosor puso a Sedequías (el tío de Joaquín) en el trono, con la esperanza de asegurar su lealtad a Babilonia. Pero, a pesar de las continuas advertencias de Jeremías, el nuevo rey persistió en buscar ayuda egipcia para resistir la dominación babilónica. Finalmente, Nabucodonosor perdió la paciencia y en 586 a.C. marchó contra Judá; esta vez, los babilonios arrasaron Jerusalén y el Templo hasta los cimientos y deportaron a otra parte de la población a Babilonia.

2. La educación de Daniel.

Puede ser útil considerar el sistema educativo babilónico. Ese conocimiento nos dará una idea de a qué clase de contenidos académicos fueron expuestos los cautivos hebreos y qué clase de cosmovisión enfrentaron.

La primera etapa de la educación babilónica consistía en el aprendizaje de los dos idiomas principales comunes a los babilonios: el arameo, que en ese momento se estaba convirtiendo en un idioma internacional; y el acadio, que era el lenguaje literario utilizado para transmitir las tradiciones religiosas y culturales del Imperio. El acadio requería el dominio de un complejo sistema de escritura cuneiforme con cientos de caracteres. En esta primera etapa, los alumnos estudiaban textos que relataban historias a las que los jóvenes babilónicos eran expuestos desde la infancia, como las leyendas de Gilgamesh, Sargón y Naram-Sîn.

En la segunda etapa, los estudiantes eran expuestos a muchos más textos, con la intención de afinar sus habilidades literarias y ayudarlos a desarrollar una cosmovisión babilónica. Un autor describió así esta segunda etapa: “Por lo tanto, el propósito era doble: llenar la mente del estudiante con la ideología teológica y política contemporánea en la capital y prepararlo para una formación como ašipu junior, un cargo que gracias a los colofones sabemos que ocupaban muchos escribas novatos. En cuanto a la exposición a la literatura, las narraciones características de la primera fase daban paso a asuntos más serios, la inculcación de una cosmovisión y la adquisición de experiencia práctica” (George, The Babylonian Gilgamesh Epic 1:36).

No conocemos los detalles del currículo específico asignado a Daniel y sus amigos. Pero la descripción anterior nos da una idea de en qué consistía la educación babilónica durante esa época. El programa académico impuesto a Daniel y sus compañeros pudo haber sido tan exigente como el descrito anteriormente.

¡Pero Daniel y sus amigos se destacaron en toda la sabiduría y el conocimiento promovidos por la Universidad de Babilonia!

3. La sabiduría de Daniel. Un aspecto importante de los personajes de Daniel y sus compañeros es que son sabios. Mientras Daniel intenta sortear los desafíos del adoctrinamiento babilónico, especialmente en lo que respecta a la comida, actúa con tacto y sabiduría insuperables para evitar comer de la mesa del rey. Posteriormente, Daniel y sus compañeros son hallados diez veces más sabios que todos los demás sabios de Babilonia. Al final del libro, encontramos una mención a los entendidos y también a los sabios, quienes serán perseguidos por los poderes del mal pero, al final, saldrán victoriosos (Dan. 11:33, 35; 12:3).

Sin embargo, para apreciar mejor el tema de la sabiduría en Daniel, quizá sea útil ver cómo se aborda este tema en otras partes de la Biblia.

Uno de los temas bíblicos más fascinantes es la noción de sabiduría. Incluso hay algunas partes importantes de la Biblia designadas como literatura sapiencial. Job, Proverbios y Eclesiastés junto con el Cantar de los Cantares y varios Salmos se consideran textos sapienciales. Los libros sapienciales hacen mucho hincapié en la obediencia a la Ley de Dios, que generalmente conlleva una buena vida. Los textos sapienciales en general no basan su mensaje en el Éxodo ni en otros hechos salvíficos importantes, sino que frecuentemente hacen referencia o alusión a la Creación. Dios es el Creador que establece ciertas leyes que gobiernan el cosmos y la sociedad. Por lo tanto, quienes obedecen las leyes de Dios tienen más probabilidades de estar rodeados de las bendiciones de Dios. El libro de Job muestra que hay excepciones a esta regla; sin embargo, la excepción con el tiempo confirma la regla porque, al final, Job nuevamente recibe su vida próspera y feliz.

A Daniel se lo describe como un hombre sabio, pero no primordialmente porque dominara las complejidades del lenguaje y la literatura de los babilonios. Más bien, se puede decir que es sabio porque es leal al Señor. A causa de sus convicciones teológicas, Daniel rechazó el menú real y optó por las legumbres y el agua, basado en la dieta establecida por Dios en la Creación. Además, Daniel no recibió su sabiduría simplemente a través de la diligencia y la autodisciplina. Era una sabiduría otorgada por Dios en reconocimiento de la fe y la confianza que Daniel demostró. Esa sabiduría superaba con creces las complejidades del currículo universitario; fue la sabiduría la que le permitió a Daniel interpretar los sueños y comprender el plan general de Dios para la historia humana.

APLICACIÓN A LA VIDA

El libro de Daniel relata que el Señor permite que una nación extranjera pisotee a su propio pueblo y saquee su propio Templo. ¿Qué puedes aprender del carácter de Dios sobre la base de este hecho?

¿De qué modo se comparan las circunstancias de Daniel en la corte babilónica con las de José en Egipto y las de Ester en Persia? ¿Quién crees que enfrentó los desafíos más difíciles? Si tuvieras la opción de elegir, ¿en qué zapatos preferirías estar?

La lección de esta semana abre la posibilidad de un autoexamen. Pide a los miembros de la clase que reflexionen sobre lo siguiente. Si yo fuera Daniel o cualquiera de sus amigos:

Explica.

¿De qué manera puedo desarrollar una cosmovisión que me brinde claridad para evaluar la cultura que me rodea y evitar sus dificultades? Cuando me enfrento a desafíos relacionados con la observancia del sábado, la integridad en mi negocio o trabajo, las relaciones con amigos no cristianos/no adventistas, etc., ¿cómo me desempeño en comparación con Daniel?