Lección 3 MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

RESEÑA

Texto clave: Daniel 2:20.

Enfoque del estudio: Daniel 2; Isaías 41:26; 46:8-10.

Introducción:

La profecía de Daniel 2 ofrece una vista panorámica de la historia desde la época del Imperio Babilónico hasta el tiempo del fin. Pero este sueño profético tan importante no lo recibió Daniel ni ningún otro profeta, sino un rey pagano. ¡Dios actúa de forma extraña a veces! Dios no solo interactúa y domina las escenas épicas de la historia mundial, sino también se preocupa por los desafíos personales y las experiencias de sus hijos.

Temática de la lección:

COMENTARIO

1. La ocasión del sueño. Nabucodonosor tuvo el sueño durante el segundo año de su reinado (603 a.C.). Este acontecimiento crea una dificultad cronológica que debemos abordar aquí. Gracias a Daniel 1, sabemos que Nabucodonosor invadió Judá durante el primer año de su reinado. En ese momento, llevó a Daniel y a sus compañeros a Babilonia. También sabemos que los cuatro cautivos de Judea comenzaron un programa de capacitación que duró tres años. Daniel 2 dice que Nabucodonosor estableció a Daniel como “gobernador de toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia” (Dan. 2:48). A simple vista pareciera que, en el segundo año de Nabucodonosor, Daniel ya había terminado su carrera de tres años que comenzó en el primer año de ese rey. La mejor solución es tomar el “primer año” que se menciona en Daniel 1 como el “año de asunción” de Nabucodonosor, como se muestra en el siguiente cuadro:

Carrera de Daniel Reinado de Nabucodonosor
Primer año de cautiverio en Babilonia Año de asunción (invasión de Judá).
Segundo año. Primer año de reinado.
Tercer año. Segundo año de reinado (el sueño).

Este cuadro nos ayuda a ver que el primer año de Nabucodonosor como rey se consideraba el año de asunción, que corresponde al primer año de cautiverio de Daniel. En este momento, Nabucodonosor acababa de ascender al trono de Babilonia. Fue un momento clave para el nuevo rey. Como ocurre habitualmente, el nuevo gobernante tenía que consolidar su poder, asegurándose de que ningún rival se interpusiera en su camino y de que los reyes vasallos permanecieran bajo control. A fin de cuentas, era más probable que ocurrieran las rebeliones y los levantamientos durante esas transiciones de poder. Luego, durante su segundo año, Nabucodonosor participó de varias campañas militares para consolidar su poder. Bajo esas circunstancias, no es de extrañar que el sueño lo perturbara. Los sueños podían presagiar desastres, conspiración y, en última instancia, la muerte del rey. Además, los babilonios les prestaban mucha atención a los sueños. Recopilaron una gran colección de libros que presentaban los métodos precisos para la interpretación de los sueños. Los babilonios también formaron un organismo de expertos en la interpretación de sueños. Como señala un comentarista, “en el antiguo Cercano Oriente, los adivinos eran los líderes académicos y religiosos de la época. Como cuenta la Historia de Babilonia, de Beroso, los mesopotámicos creían que los dioses habían dotado de conocimiento a la gente, pero no le dieron todo el conocimiento. El conocimiento divino seguía siendo inaccesible, salvo a través de mensajes codificados que requerían la experiencia de los adivinos. Si se pudiera tomar en serio el relato de Enmeduranki, los mesopotámicos creían que los adivinos únicamente podían decodificar los mensajes porque los dioses les daban las interpretaciones” (Widder, Daniel, p. 47). Sin embargo, dadas las circunstancias, ningún experto podía descifrar el sueño, porque el rey no podía recordarlo. Pero, si los expertos babilónicos eran capaces de relatarle el sueño al rey, él sabría que podía confiar en su interpretación. Así que, frustrado por la incapacidad de los expertos babilónicos para decirle cuál era su sueño, el rey ordenó que mataran a todos. 35 2. La importancia del sueño. El sueño de la estatua hecha de diferentes metales indicaba la secuencia de los imperios mundiales, comenzando con Babilonia y culminando con el establecimiento del Reino eterno de Dios. Los metales disminuyen en valor y aumentan en fuerza de arriba hacia abajo (salvo los pies), lo que puede indicar la degradación de cada imperio sucesivo. Como explica Elena de White: “Babilonia, al fin quebrantada, desaparecio´ porque, en tiempos de prosperidad, sus gobernantes se habi´an considerado independientes de Dios y habi´an atribuido la gloria de su reino a las hazan~as humanas. El reino medopersa fue objeto de la ira del Cielo porque en e´l se pisoteaba la Ley de Dios. El temor de Jehova´ no teni´a cabida en el corazo´n de la vasta mayori´a del pueblo. Prevaleci´an la impiedad, la blasfemia y la corrupcio´n. Los reinos que siguieron fueron aún ma´s viles y corruptos; y se fueron hundiendo cada vez ma´s en su falta de valor moral” (PR 367, 368). Como deja en claro la interpretación, cada reino llegaría a su fin y sería reemplazado por un poder sucesivo hasta que la piedra rompiera la estatua y llenara la Tierra. Sin embargo, a pesar de su impresionante majestuosidad y fuerza, esa estatua no podría mantenerse en pie por mucho tiempo. A fin de cuentas, estaba parada o descansaba sobre pies hechos de una mezcla poco confiable e inconsistente de arcilla y hierro. En el sueño, Dios le mostró una imagen conocida al rey. Las enormes imágenes eran famosas en el mundo antiguo pero, generalmente, representaban a dioses. Además, el uso de metales para representar diferentes épocas históricas al menos ya se conocía un siglo antes de Nabucodonosor, como en el caso de Hesíodo (c. 700 a.C.). Por eso, pareciera que el Señor utilizó algunas imágenes con las que el rey ya estaba familiarizado para transmitir un mensaje totalmente desconocido para él. En este sentido, debemos tener en cuenta que un aspecto del sueño debió haberle resultado totalmente nuevo a Nabucodonosor porque no está documentado en ningún otro lugar fuera de la Biblia: es la piedra que rompe la estatua y se convierte en un monte que llena la Tierra. La piedra y el monte nos traen a la memoria pasajes de otras partes de la Biblia que describen el monte del Templo construido sobre las colinas (Isa. 2:2, 3). Isaías 11:9 menciona que el santo monte de Dios, la Tierra, será lleno del conocimiento de Jehová. En Isaías 6:3, toda la Tierra está llena de su gloria. Y a lo largo de los Salmos, un nombre favorito para Dios es “la roca”, o “mi roca” (Sal. 18:2, 31, 46; 19:14; 28:1; 31:2, 3; 42:9; 62:2, 6, 7; 71:3; 78:35; 89:26; 92:15; 94:22; 95:1; 144:1). Es posible que Nabucodonosor no haya entendido todas las implicaciones de la imagen de la roca en su sueño, pero cualquier persona versada en las Escrituras habría relacionado la roca con el gobierno eterno de Dios. 3. El alcance del sueño. En primer lugar, el sueño revela el amplio alcance de la historia desde el Imperio Babilónico hasta el fin de los siglos. Lo recibió Lección 3 // Material auxiliar para el maestro 36 Material auxiliar para el maestro // Lección 3 un rey pagano para indicar que el Rey de reyes es el gobernante supremo de todo reino humano. De hecho, a través del sueño y la posterior interpretación de Daniel, Nabucodonosor recibió un curso intensivo sobre la filosofía de la historia. En segundo lugar, Dios le reveló la interpretación del sueño a Daniel. Los babilonios, a pesar de toda su capacitación y sus “publicaciones académicas” sobre la interpretación de los sueños, demostraron ser incapaces de acceder a la única fuente de conocimiento capaz de resolver ese misterio. En tercer lugar, al contemplar la estatua como una representación de los imperios mundiales y los sistemas de poder, nos da la impresión de que gran parte de lo que representa la estatua sigue en pie. Sin embargo, al considerar la estatua como una representación de la secuencia de los imperios mundiales, comprendemos que estamos viviendo en el tiempo del fin. Pero, independientemente de la cronología de los acontecimientos finales, ¡podemos vivir con la seguridad de que la piedra está llegando! En cuarto lugar, el sueño debe interpretarse en relación con la oración de Daniel. La oración de Daniel es el punto focal de este capítulo y brinda la declaración teológica más importante acerca de la sabiduría y el poder de Dios (Dan. 2:20-22).

APLICACIÓN A LA VIDA

¿Alguna vez Dios te comunicó algo en sueños? Cuando tienes un sueño nocturno, ¿qué explicación le das? ¿Lo ves como resultado de la ansiedad, de trastornos psicológicos, de procesos cerebrales normales o como un mensaje de Dios? ¿De qué forma puedes saber cuando un sueño viene de Dios? Dios le reveló el sueño a Nabucodonosor con imágenes que le eran familiares para revelarle algo desconocido. ¿Qué puedes aprender de este método de enseñanza al explicar el evangelio a otros? La lección de esta semana abre la posibilidad de un autoexamen. Pide a los miembros de la clase que reflexionen con las preguntas que están a continuación. Si yo fuera Daniel o alguno de sus amigos: ¿De qué modo podría entablar el mismo tipo de confianza apacible que veo en Daniel cuando presentó su caso a Dios? ¿Comparto el sentido de misión que veo en Daniel y sus compañeros al cumplir con sus responsabilidades en la vida política de Babilonia? ¿Podría confiar en Dios en cualquier circunstancia de mi vida personal? ¿Reconozco que necesito su poder y su sabiduría para resolver mis problemas, grandes y pequeños? Da razones para tus respuestas. ¿Qué tipo de desafíos enfrento actualmente que requieren de la sabiduría divina que ayudó a Daniel a interpretar el sueño del rey? ¿Confío en que Dios puede concederme el mismo tipo de sabiduría? ¿Por qué? ¿De qué manera el mensaje transmitido por el sueño me ayuda a vivir mi vida cristiana con esperanza? 37