Capítulo 4

"LOS OJOS DEL SEÑOR: LA COSMOVISIÓN BÍBLICA

Un célebre científico (algunos dicen que se tra taba de Bertrand Russell) dio una conferencia ^^ sobre astronomía. Describió cómo la tierra gira alrededor dpi sol y cómo este, a su vez, gira alrededor de un inmenso conjunto de estrellas al que llamamos "Vía Láctea. Al final de la conferencia, una anciana se levantó del fondo de la sala y dip: Todo lo que nos ha contado son disparates. En realidad" el mundo es una placa plana que se sostiene sobre el caparazón de una tortuga gigante'. El científico sonrió con suficiencia antes de replicar: '¿Y sobre qué se sostiene la tortuga?'. 'Se cree usted muy agudo, joven, muy agudo -dijo la anciana- ¡Pero hay tortugas hasta el fondo!' 'V

Esa historia aparece en el libro Brevísima historia del tiempo de Stephen Hawking, el renombrado físico teórico. Se trataba de una descripción popularizada de algunas de las implicaciones de la mecánica cuántica. En su introducción al libro, Cari Sagan dijo: "Este también es un libro sobre

Dios [...] o tal vez sobre la ausencia de Dios. La palabra Dios llena estas páginas. [...] Hawking está intentando, como afirma explícitamente, de comprender la mente de Dios".1

LA IDENTIDAD

No son solo los filósofos y los teólogos los que están explorando la existencia de Dios: los científicos también lo están. A medida que amplían nuestro conocimiento'del universo, se topan con la pregunta de cómo comenzó la vida. Saber cómo comenzó la vida es fundamental para nuestro sentido de identidad, ya que la manera en que comenzamos tiene implicaciones para nuestro final. ¿Es el fin la inexistencia eterna o, como dice la Biblia, es Dios morando con los hombres? "Y oí una gran voz del cielo, que decía: 'El tabernáculo de Dios está ahora con los hombres. Él morará con ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos como su Dios'" (Apoc. 21:3).

Mientras estudiaba en Francia como parte de un programa de intercambio, viajé solo a Lausana, Suiza. Estando en un hotel a la orilla del lago Ginebra se me ocurrió una idea: Estoy a 8.000 kilómetros de mi casa, solo, en una ciudad donde nadie me conoce. Podría romper todas las reglas de la escuela y de mi familia y nadie se enteraría. ¿Qué hice? Me fui a la cama y no hice nada que estropeara mi apellido. Mi identidad, mi origen familiar, me llevó a no querer decepcionar ni a mi familia ni a mi Dios.

Saber de dónde provengo da forma a nuestra identidad moral. No solo es vital para el sentido de identidad de una persona, sino que despeja la gran pregunta de los orígenes. ¿Creemos en un ser supremo al que debemos lealtad y en el que encontramos nuestra identidad, o somos el producto de una colisión aleatoria de átomos y moléculas ocurrida hace millones de años? Muchas voces buscan responder hoy estas preguntas. Al final, solo hay dos respuestas. Como dice Henry Morris: "Todas las cosas se pueden o no se pueden explicar en términos de un universo autónomo mediante procesos naturales continuos. Si pueden explicarse, entonces la evolución es verdadera. Si no se pueden explicar, entonces deben explicarse, al menos en parte, mediante procesos sobrenaturales ocurridos en un universo que fue creado".2

LA COSMOVISIÓN BÍBLICA

La cosmovisión o filosofía de vida de una persona influye significativamente en su identidad y su posición moral. El enfoque evolutivo naturalista de la existencia que se enseña en la educación superior pública refleja la cultura poscristiana. La educación adventista del séptimo día ofrece a los estudiantes una cosmovisión bíblica que responde a las preguntas fundamentales de los orígenes de la vida poniendo al Dios creador personal en el centro. ¿Es posible en esta era científica mantener una cosmovisión bíblica? Pedro predijo que habría un momento en que el mundo ridiculizaría a los que sostuvieran una cosmovisión bíblica. "Sobre todo tengan esto en cuenta: que en los días últimos vendrá gente que vivirá de acuerdo con sus propios malos deseos, y que en son de burla preguntará: ¿Qué pasó con la promesa de que Cristo iba a volver? Ya murieron nuestros padres, y todo sigue igual desde que el mundo fue creado'" (2 Ped. 3:3,4, DHH).

Hoy tenemos claras manifestaciones de esa ridiculi-zación en la educación pública, donde se prohibe la enseñanza de la creación. Desafortunadamente, la iglesia a lo largo de los siglos ha caído en la trampa de afirmar más de lo que la Biblia requiere, haciendo que la persona con la cosmovisión bíblica parezca poco inteligente. Al principio de la historia de la civilización, todo lo que no se entendía se atribuía a la intervención milagrosa de Dios o de los dioses. Todo lo que no podía explicarse era fácilmente un milagro. Se catalogaba de infieles y ateos a los que explicaban ciertos fenómenos según las leyes naturales. Los científicos, a través de la observación y la experimentación, comenzaron a discernir cómo funcionaban las cosas y desarrollaron las leyes dé la ciencia.

La iglesia llamó a la química una de las "siete artes diabólicas", porque presumía explicar la causa de los fenómenos, pretendiendo que Dios no era la causa. En el siglo XIII, cuando Roger Bacon afirmó que el arcoíris era el resultado de la refracción de la luz, fue condenado "por ciertas novedades sospechosas". El arcoíris obviamente era una señal de Dios y, por lo tanto, no podía ser el resultado de leyes naturales. Hubo oposición a colocar pararrayos en las iglesias porque se estaba "intentando controlar la artillería del cielo".

A principios de la década de 1960, algunos afirmaron "con autoridad bíblica" que los humanos nunca llegarían a la luna. Cayeron en la trampa de pedir más de la Biblia de lo que se requiere. No es necesario decir que Adán fue creado a las 9 de la mañana el 23 de octubre del 4004 a.C., como lo hizo el arzobispo Usher. La Biblia no exige eso. No se puede calcular la fecha de la creación sumando genealogías bíblicas. La Biblia tampoco exige el fijismo de las especies. Una de las razones por las que Darwin desarrolló la teoría de la evolución fue porque la iglesia en ese momento consideraba que las Escrituras afirmaban que las especies eran inmutables. Esto, en base a la frase de Génesis "según su especie". Darwin salió a la naturaleza y simplemente llegó a la conclusión de que esto no era sí. Debemos tener cuidado de no hacer que la Biblia diga más de lo que dice.

Tener una cosmovisión bíblica no es incompatible con el método científico. La Biblia no es una pieza de literatura científica, pero eso no significa que sea incompatible con la ciencia verdadera. Significa que no deberíamos requerir demasiado de un libro que fue escrito en una era diferente, en un idioma diferente, con un propósito diferente. El mensaje que recibimos de la Biblia no es principalmente científico, sino salvífico. Su enfoque es la historia de salvación.

La falta de una cosmovisión bíblica ha desarraigado el fundamento moral de la sociedad. ¿Sobre qué base se pueden tomar decisiones morales si no hay un fundamento moral, o si no hay una norma a la que apelar, o si la identidad de una persona es lo que la persona quiere que sea, sin ningún marco de referencia externo? Nuestro mundo es muy parecido a Israel durante la época de los jueces cuando no tenían rey. "En aquellos días no había rey en Israel y cada cual hacía lo que bien le parecía" (Jue. 17:6).

Una cosmovisión exclusivamente científica dará como resultado una cultura o sociedad sin una norma o fundamento moral. La ley de Dios es nula y sin efecto. La siguiente declaración de Jeremy Rifkin describe el resultado de una cosmovisión exclusivamente científica:

Ya no nos sentimos invitados en el hogar de otra persona y, por lo tanto, nos sentimos obligados a hacer que nuestro comportamiento se ajuste a un conjunto de reglas cósmicas preexistentes. Es nuestra creación ahora. Nosotros hacemos las reglas. Establecemos los parámetros de la realidad. Creamos el mundo y, porque lo hacemos, ya no nos sentimos en deuda con las fuerzas externas. Ya no tenemos que justificar nuestro comportamiento, porque ahora somos los arquitectos del universo. No somos responsables de nada fuera de nosotros mismos, porque somos el reino, el poder y la gloria por los siglos de los siglos.3

¿Podemos ser intelectualmente honestos viviendo en un mundo de burladores científicos? ¿Cómo podemos ser personas de fe en un mundo que solo cree en la ciencia? Elegir una cosmovisión, sea basada en la Biblia, o basada en la evolución, requiere fe. "No es posible demostrar, en el sentido experimental, ni la evolución ni la creación, ya que no podemos observar la historia pasada directamente ni reproducirla en el laboratorio".4

En el capítulo final de Brevísima historia del tiempo, Stephen Hawking repite las preguntas básicas: "Nos encontramos en un mundo sorprendente. Quisiéramos conocer el sentido de lo que vemos a nuestro alrededor y nos preguntamos: ¿Cuál es la naturaleza del universo? ¿Cuál es nuestro lugar en él y de dónde viene y de dónde venimos nosotros? ¿Por qué es tal como es?".5

Hawking y muchos científicos que buscan entender el universo sin involucrar a Dios se enfrentan a la imposibilidad de que algo provenga de la nada. Se necesita mucha fe para creer que el universo y toda la vida humana provienen de la nada.

TODOS TIENEN FE EN ALGO

Se cuenta la historia de un hombre que quería estudiar la vida en las profundidades, así que usó una red que tenía una malla con agujeros de siete centímetros. Con ella, logró capturar muchos especímenes, pero concluyó que no había peces de aguas profundas de menos de siete centímetros de largo. Si usamos solo la red de la ciencia para atrapar la verdad, no podremos capturar la evidencia del espíritu.6

En el universo ocurre mucho más de lo que se puede poner en un tubo de ensayo o bajo un microscopio. Es como tratar de entender un mundo de cuatro dimensiones viviendo en un mundo tridimensional. Hay cosas que no podemos explicar a través del método científico, como el amor, la belleza, la conciencia humana y la moral. La fe es la forma de entender aquello que no se puede explicar a través de la experimentación con probetas.

Todos nos enfrentamos a las preguntas de la vida. ¿Cuál es el objetivo de mi vida? ¿Cual es su origen? ¿Cual es su significado? Todos tenemos fe, ya sea en la teoría de la tortuga, en la teoría de la evolución natural, en la teoría del Dios creador, ó en lo que sea. De una forma u otra, avanzamos por fe. Entonces, elegimos aceptar por fe una cosmovisión bíblica. "Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos; y todo el ejército de ellos, por el aliento de su boca" (Sal. 33:6). Creerlo, marca toda la diferencia.

¿Alguna vez ha escuchado decir: "Bueno, lo entenderías si supieras de dónde viene"? Es una forma de explicar el comportamiento de algunas personas. Sugiere que, si entendiéramos sus antecedentes, no nos apresuraríamos tanto en juzgar su comportamiento. Nada es más importante para la identidad de una persona que su sentido de origen, su familia. Tener una cosmovisión bíblica me confiere una identidad que me dice quién soy.

Yo tengo gemelas y a veces las confundo. Una vez le pregunté a mi hija:

-¿Quién eres?

-Julie -respondió.

-¿Pero quién es Julie? -bromeé.

-Yo -dijo con cierta confusión.

-¿Quién eres? -volví a preguntarle.

-Julie -respondió de nuevo. Y mientras continuaba presionándola, finalmente dijo con exasperación:

-¡Soy tu hija!

Y eso es lo que es, mi hija. Es allí donde encuentra su identidad.

La doctrina de la creación nos confiere nuestra identidad definitiva como hijos de Dios. En nuestra creencia en un Dios creador encontramos nuestra herencia más profunda y nuestro marco moral referencial. Si la "supervivencia del más apto"8 es nuestro marco de referencia, entonces cualquier cosa que nos dé prominencia y poder sobre los demás es aceptable, pero ese es precisamente el enfoque de exaltación propia de Lucifer, que contrasta radicalmente con el enfoque de Jesús, que "siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Mas aún, hallándose en la, condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Fil. 2:5-8).

Los que eligen el camino de la evolución teísta, que combina la creencia en Dios y en la evolución, se verán en dificultades para cotejar el hecho de que a Dios le tomó millones de años crear al hombre, pero pudo resucitar a Lázaro en un día.

¿Cómo es que Dios decide tardarse millones de años en sacar de la sopa primordial del pantano las primeras formas de vida que se volverían humanas pero, sin embargo, decide resucitar del polvo de la tierra en el momento de la Segunda Venida a todos los que habitaron el mundo? "En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados" (i Cor. 15:52).

Estoy de acuerdo con Tomás de Aquino, quien dijo: "Creer en Dios, y no creer que él es el Creador, es no creer que Dios existe en absoluto".7

FÁBULAS DEL BOSQUE FENTON

En una ocasión, ocurrió una terrible tragedia en el bosque Fenton. Una fuerte tormenta azotó el bosque y uno de los grandes árboles gue sostenía el nido de una familia de pájaros azulejos se vino abajo. Cuando terminó la tormenta, los habitantes del bosque Fenton salieron de sus diversas casas para evaluar el daño ocasionado por el temporal. Pronto, se dieron cuenta de que una familia entera de azulejos había muerto.

Todos se reunieron en la base del árbol donde había ocurrido la tragedia. Mientras examinaban los restos de la casa, encontraron un huevo que no había sido aplastado por la caída. Estaba debajo del cadáver de la madre azulejo y aún estaba tibio.

La educación

¿Qué debían hacer? Mientras intentaban decidir qué hacer con el huevo, este se iba enfriando. Bueno, Negrín, el pequeño cachorro del oso Gruñón, no estaba dispuesto a esperar una decisión de la junta sobre qué hacer con el huevo. Así que lo tomó con cuidado en sus patas y, mientras los demás estaban ocupados discutiendo, lo llevó con cuidado a su guarida y encontró un lugar donde guardarlo. Mantuvo el pequeño huevo de azulejo caliente y lo observó cuidadosamente hasta que, finalmente, el pequeño azulejo salió del cascarón.

Negrín estaba muy feliz. Hizo un trabajo maravilloso alimentándolo. Le pidió ayuda al mapache Randy para conseguir algunos gusanos y le preguntó a Jackie la arrendajo cómo debía alimentar al pequeño pajarito. En pocos meses, el pequeño azulejo andaba saltando por todo el foso del oso Gruñón.

Gruñón y su familia hicieron todo lo posible para cuidar al pequeño azulejo, pero el pobre estaba tratando de actuar como un oso. Trataba de imitar el gruñido y la actitud de los únicos padres que conocía. Era una tarea imposible, ya que no había nacido para ser un oso. Era sumamente frustrante. Sabía que algo andaba mal y pensó que el problema era él. No podía hacer nada de lo que hacían los otros cachorros de oso, por mucho que lo intentara.

Cada vez se desanimaba más con su vida en la madriguera de Gruñón, hasta que un día, un día glorioso, un azulejo llegó al bosque Fenton y visitó al pajarito donde vivía. Fue entonces cuando el bebé azulejo se dio cuenta de aquello para lo que había sido creado y dejó de tratar de ser un oso.

Entonces, el viejo Búho sabio dijo: "Cuando sabes de dónde vienes, sabes quién eres".

Ui

1  Ibíd., x.

2  Henry M. Morris, What Is Creation Science (Green Forest, AR: Mas-ter Books, 1987), p. 14, disponible en: https://www.masterbooks.com/ mwdownloads/download/link/id/956/

3 Henry M. Morris, What Is Creation Science, pp. 49, 50.

4 slbíd.,p. 30.

5  Stephen Hawking, Brevísima historia del tiempo, cap. 12.

6  Henry M. Morris, What Is Creation Science.

"La supervivencia del más apto" es una frase que se originó a partir de la teoría evolutiva darwiniana como una forma de describir el mecanismo de selección natural.

7  Christoph Cardinal Schónborn, Chance or Purpose? Creation, Evo-lutíon, and a Ratíonal Faith (San Francisco: Ignatius Press, 2007), p. 17.