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Lección 3: Para el 19 de abril de 2025
IMÁGENES TOMADAS DEL MATRIMONIO

Lección 3 | Jueves 17 de abril
Lee Apocalipsis 19:1 al 9. CB En ese texto se celebran dos cosas simultáneamente: el fin de la ramera y las bodas de Cristo con su esposa. ¿Cómo es posible que ambos acontecimientos sean en realidad y al mismo tiempo demostraciones del carácter justo y amoroso de Dios?
La infidelidad tiene un precio muy doloroso. Las consecuencias se extienden a la vida de los hijos y de otras personas. Incluso el más paciente de los cónyuges agraviados puede llegar a descubrir que hay un punto de no retorno más allá del cual la unión matrimonial ya no puede ser restaurada. Cuando nuestro mundo llegue a un punto en el que los corazones se hayan endurecido al punto de que ya no haya arrepentimiento, no tendrá sentido continuar la historia y prolongar el sufrimiento producido por el pecado desenfrenado. Aunque hay pesar por los perdidos, quienes han sufrido bajo la dispensación del pecado pueden celebrar que finalmente ha terminado y que la Tierra es restaurada de acuerdo con el designio original de Dios. Esta vez no habrá un alejamiento de Dios, porque hemos aprendido dolorosamente que Dios tenía razón acerca de la devastación resultante de separarnos de él.
Lee Apocalipsis 21:1 al 4. CB ¿Qué significan aquí las imágenes del matrimonio y por qué están llenas de esperanza y promesas? ¿Cuál es nuestra seguridad acerca de la esperanza presentada en estos versículos?
"El matrimonio, unión para toda la vida, es símbolo de la unión de Cristo con su iglesia. El espíritu que Cristo manifiesta hacia su iglesia es el mismo espíritu que debe reinar entre los esposos" (Elena de White, Joyas de los Testimonios, t. 3, p. 103).
Cristo sufrió un dolor inimaginable cuando el género humano lo rechazó y entregó a otros dioses el afecto que solo él merece. Aun así se entregó por nosotros y pagó en sí mismo por nuestras infidelidades y adulterios para que, si nos arrepentimos y nos apartamos de ellos, vivamos para siempre conforme a su promesa.
■ Lee 1 Pedro 1:18 y 19. CB ¿Qué seguridad nos dan estos versículos acerca del feliz desenlace descrito en Apocalipsis 21:1 al 4? CB
Todos los que estiman en lo que valen sus intereses eternos deben mantenerse en guardia contra las incursiones del escepticismo. Hasta los fundamentos de la verdad serán socavados. Es imposible ponerse a cubierto de los sarcasmos y sofismas y de las enseñanzas insidiosas y pestilentes de la incredulidad moderna. Satanás adapta sus tentaciones a todas las clases. Asalta a los indoctos con una burla o una mirada de desprecio, mientras que se acerca a la gente instruida con objeciones científicas y razonamientos filosóficos propios para despertar desconfianza o desprecio hacia las Sagradas Escrituras. Hasta los jóvenes de poca experiencia se atreven a insinuar dudas respecto a los principios fundamentales del cristianismo. Y esta incredulidad juvenil, por superficial que sea, no deja de ejercer su influencia. Muchos se dejan arrastrar así al punto de mofarse de la piedad de sus padres y desafían al Espíritu de gracia. Hebreos 10:29. Muchos cuya vida daba promesa de honrar a Dios y de beneficiar al mundo, se han marchitado bajo el soplo contaminado de la incredulidad. Todos los que fían en los dictámenes jactanciosos de la razón humana y se imaginan poder explicar los misterios divinos y llegar al conocimiento de la verdad sin el auxilio de la sabiduría de Dios, están presos en las redes de Satanás...
Cuando llegue el tiempo de la prueba, los que hayan seguido la Palabra de Dios como regla de conducta, serán dados a conocer. En verano no hay diferencia notable entre los árboles de hojas perennes y los que las pierden; pero cuando vienen los vientos de invierno los primeros permanecen verdes en tanto que los otros pierden su follaje. Así puede también que no sea dado distinguir actualmente a los falsos creyentes de los verdaderos cristianos, pero pronto llegará el tiempo en que la diferencia saltará a la vista. Dejad que la oposición se levante, que el fanatismo y la intolerancia vuelvan a empuñar el cetro, que el espíritu de persecución se encienda, y entonces los tibios e hipócritas vacilarán y abandonarán la fe; pero el verdadero cristiano permanecerá firme como una roca, con más fe y esperanza que en días de prosperidad (El conflicto de los siglos, pp. 586, 587).
En el día del juicio final, cada alma perdida comprenderá la naturaleza de su propio rechazamiento de la verdad. Se presentará la cruz y toda mente que fue cegada por la transgresión verá su verdadero significado. Ante la visión del Calvario con su Víctima misteriosa, los pecadores quedarán condenados. Toda excusa mentirosa quedará anulada. La apostasía humana aparecerá en su odioso carácter. Los hombres verán lo que fue su elección. Toda cuestión de verdad y error en la larga controversia quedará entonces aclarada. A juicio del universo, Dios quedará libre de toda culpa por la existencia o continuación del mal. Se demostrará que los decretos divinos no son accesorios al pecado. No había defecto en el gobierno de Dios, ni causa de desafecto. Cuando los pensamientos de todos los corazones sean revelados, tanto los leales como los rebeldes se unirán para declarar: "Justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre?... Porque tus juicios son manifestados". Apocalipsis 15:3, 4 (El Deseado de todas las gentes, p. 40).
Juan 8:54-58
1 Corintios 1:26-29
26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.