El ministerio cristiano auténtico
Lección 10, para el 4 de septiembre

El ministerio cristiano auténtico

Pablo defiende la autenticidad de su ministerio apostólico frente a los falsos apóstoles. El verdadero ministerio se caracteriza por el sufrimiento por Cristo y la transparencia.

Para estudiar y meditar

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Lee el capítulo «Se escucha el mensaje», en Los hechos de los apóstoles (pp. 241-248), de Elena G. de White.

La semana pasada leímos el pasaje citado anteriormente en Los hechos de los apóstoles. Vale la pena releerlo. Esta vez, detente un poco más en las partes que se refieren a la severa carta de Pablo, sus sentimientos al escribirla y su alegría al recibir la buena noticia del sincero arrepentimiento de los destinatarios. Luego, reflexiona sobre lo que esto nos dice acerca de la autenticidad del ministerio de Pablo y las lecciones que podemos aplicar a nuestra obra para Cristo.

«Debemos revelar al universo, al mundo caído y a los mundos no caídos, que hay perdón en Dios y que a través de su amor podemos reconciliarnos con él. El hombre se arrepiente, se compunge su corazón, cree en Cristo como su sacrificio expiatorio y se da cuenta de que Dios se ha reconciliado con él» (Elena G. de White, Special Testimonies on Education, p. 223).

«Como iglesia, hemos recibido una gran luz. El Señor nos ha confiado esta luz para el beneficio y la bendición del mundo. Se nos ha dado el ministerio de la reconciliación. Con el poder de lo alto, debemos suplicar a los hombres que se reconcilien con Dios» (Elena G. de White, Carta 32, 1903).

Una vez reconciliadas con Dios, las personas deben buscar la santidad. Al comentar 2 Corintios 7:1, Elena G. de White explica lo que Pablo quiso decir con «perfeccionar la santidad en la reverencia a Dios» (2 Corintios 7:1). Ella dice que Pablo procuraba ayudar a los nuevos conversos «a ser cristianos que tuvieran confianza propia y creciesen, a ser fuertes en la fe, ardientes en celo, y cabales en su consagración a Dios y a la tarea de hacer progresar su reino» (Elena G. de White, Los hechos de los apóstoles, p. 151).

**Preguntas para dialogar:**

Pablo se refiere a nosotros como «vasos de barro» que contienen el tesoro del evangelio (2 Corintios 4:7). La condición humana es débil, frágil y llena de limitaciones. ¿Cómo puede este hecho mejorar, en lugar de socavar, la proclamación del evangelio?

¿Qué significa ser «una nueva creación» (2 Corintios 5:17)? ¿Cómo afecta esto nuestra vida cotidiana? ¿Cómo te ha convertido Cristo en una nueva criatura?

En 2 Corintios 6:4-5, Pablo enumera una larga lista de dificultades resultantes de su proclamación del evangelio. ¿Cómo respondió él a sus sufrimientos (ver 2 Corintios 6:6-7)? ¿Cómo te ayuda esto a responder a los tuyos?

Pablo contrasta el dolor piadoso con el dolor mundano (2 Corintios 7:10). ¿De qué manera puede relacionarse el dolor con el arrepentimiento? ¿Cómo describirías el dolor piadoso en contraste con el dolor mundano?

Comentarios Elena G.W

Reflejemos a Jesús, “Los cristianos han de avanzar y ascender”, 30 de mayo, p. 156.

En los lugares celestiales, “Completos en él”, 29 de febrero, p. 68.

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