Lee Hechos 2:1-21. ¿Por qué Pedro citó a Joel en el contexto de la primera venida de Cristo? ¿Qué papel desempeña la profecía en este pasaje?
En estos versículos del Nuevo Testamento encontramos una de las citas más extensas del Antiguo Testamento. Al leer las palabras de Pedro, podríamos preguntarnos: «¿Qué hay de las señales? No las vemos en el contexto histórico de Pedro». Este probablemente respondería: «Las señales se cumplieron. Cuando Jesús estaba en la cruz hace unos días, el sol se oscureció durante tres horas» (Mar. 15:33).
Lo que fue un argumento convincente para Pedro, tal vez sea menos persuasivo para nosotros hoy. Seguimos esperando un cumplimiento más completo de la profecía de Joel. La clave está en el propio texto del profeta. En Joel 2:23, el profeta menciona las lluvias temprana y tardía. Hechos 2 es el primer cumplimiento de esta profecía: la lluvia temprana.
El cumplimiento final será el derramamiento del Espíritu justo antes del fin de los tiempos en ocasión de la lluvia tardía.
La profecía suele ser definida como «predicción del futuro». Esto no es incorrecto, pero los profetas bíblicos también llamaban al pueblo al arrepentimiento. En tal sentido, la Biblia dice de quienes escucharon a Pedro en aquella ocasión «se dolieron de corazón, y preguntaron a Pedro y a los otros apóstoles: “Hermanos, ¿qué haremos?”» (Hech. 2:37).
¿Qué respondió Pedro? «Arrepiéntanse, y sea bautizado cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados. Y recibirán el don del Espíritu Santo. Porque la promesa es para ustedes, para sus hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llame» (Hech. 2:38-39).
Juan el Bautista fue un profeta que también exhortó a sus oyentes al arrepentimiento. Aunque proclamaba la primera venida de Jesús, también predicaba acerca del arrepentimiento por los pecados. «¡Arrepiéntanse, que el reino de los cielos se ha acercado!» (Mat. 3:2).
En consecuencia, Joel 2 encontrará su cumplimiento final en el futuro. Al igual que Joel y Pedro, los profetas del fin de los tiempos llamarán al arrepentimiento, señalarán a Jesús y orientarán a la iglesia de Dios en los últimos tiempos.
En el caso de Pedro, al ver las manifestaciones sobrenaturales, la multitud pensó inicialmente que se trataba de algún tipo de fenómeno natural. Pensaron que los hombres estaban borrachos. (¿Hombres borrachos hablando de pronto en lenguas extranjeras?). Ante lo irracional de esa propuesta, cabe preguntarse qué mueve a las personas a tratar de explicar de manera natural aun lo innegablemente sobrenatural.