PARA MEMORIZAR:
«Todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos finales» 1 Corintios 10:11
 

Lección 10 Para el Sábado, 6 de Diciembre

El verdadero Josué





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Domingo, 30 de Noviembre

Tipología Bíblica

Estudia los siguientes textos bíblicos que se refieren a tipos o modelos y trata de definir qué es la tipología bíblica: Romanos 5: 14; 1 Corintios 10: 1-13; Hebreos 8: 5; 9: 23.

Estos pasajes bíblicos utilizan el término **«tipo»** (griego *typos*) o **«antitipo»** (griego *antitypos*) para referirse a la forma en que el escritor del Nuevo Testamento definió la relación entre un texto, acontecimiento o personaje del Antiguo Testamento y su significado para su propio tiempo o para el futuro.

La **tipología** es una interpretación específica acerca de personas, acontecimientos o instituciones que prefiguran a Jesús u otras realidades contenidas en el evangelio. El **tipo o modelo** corresponde a su **antitipo** (la realidad representada o ilustrada por aquel) como un molde hueco (el tipo) refleja las características de su contenido (el antitipo).

Así, el tipo o modelo bíblico fue moldeado según un diseño divino que había existido concretamente o conceptualmente en la mente de Dios, y sirve para moldear futuras copias o antitipos de ese modelo previo.

Es crucial entender que los escritores del Nuevo Testamento no atribuyeron al azar un significado tipológico a algunos textos del Antiguo Testamento. Un tipo del Antiguo Testamento siempre es confirmado como tal en los escritos proféticos antes de que adquiera un cumplimiento antitípico en el Nuevo Testamento.

Observa cómo aparece David en el Antiguo Testamento y cómo es tipológicamente aplicado en el Nuevo. ¿Qué lecciones podemos aprender acerca del funcionamiento de la tipología a partir de este ejemplo?

Categoría Tipológica Referencias Bíblicas
David (El Tipo, la Figura)    Salmos 22: 1, 14–18
El nuevo David (La Predicción Profética)    Jeremías 23: 5; Isaías 9: 5, 6; 11: 1–5
El David Antitípico (El Cumplimiento en Jesús)    Juan 19: 24

Al examinar estos textos, descubrimos que el propio Antiguo Testamento proporciona la clave para identificar y aplicar los tipos en las Escrituras. Es decir, los escritores del Nuevo Testamento, cuya Escritura era el Antiguo Testamento, fueron inspirados por el Espíritu Santo para utilizar los tipos del Antiguo Testamento para revelar la «verdad presente» (2 Ped. 1: 12), especialmente acerca de Jesús y su ministerio.


Comentarios Elena G.W

Al cumplir “toda justicia”, Cristo no llevó la justicia a un fin. Cumplió todas las exigencias de Dios en arrepentimiento, fe y bautismo, los pasos en la gracia en la conversión genuina. En su humanidad, Cristo colmó la medida de las exigencias de la ley. Fue la cabeza de la humanidad, su sustituto y garante. Los seres humanos, al unir su debilidad a la naturaleza divina de Cristo, pueden llegar a ser participantes de su carácter.

Cristo vino para dar un ejemplo de perfecta conformidad con la ley de Dios, tal como se requiere de todos, desde Adán, el primer hombre, hasta la última persona que viva en la tierra. Declaró que su misión no consistía en destruir la ley sino en cumplirla mediante una perfecta y cabal obediencia. De esa manera, la magnificó y engrandeció. Por medio de su vida manifestó su naturaleza espiritual. A la vista de los seres celestiales, de los mundos que no han caído y de un mundo desobediente, desagradecido e impío, él cumplió los abarcantes principios de la ley. Vino para demostrar el hecho de que la humanidad, aliada por la fe viviente con la Deidad, puede guardar los mandamientos de Dios.

Las ofrendas simbólicas señalaban a Cristo, y cuando se hizo el sacrificio perfecto, las ofrendas por los sacrificios ya no eran más aceptables para Dios. El **tipo se encontró con el antitipo en la muerte del unigénito Hijo de Dios**. Vino para poner en claro el carácter inmutable de la ley de Dios, para declarar que la obediencia y la transgresión nunca serán premiadas por Dios con la vida eterna. Vino como hombre a la humanidad, para que esta pudiera tocar la humanidad. Pero en ningún caso vino para disminuir la obligación de los mortales de ser perfectamente obedientes. No destruyó la validez de las Escrituras del Antiguo Testamento. Cumplió lo que había sido predicho por Dios mismo. Vino, no para liberar a los seres humanos de los requerimientos de la ley, sino para abrir un camino por medio del cual pudieran obedecer esa ley y enseñar a otros a hacer lo mismo (Ser semejante a Jesús, 10 de diciembre, p. 351).

Cuando Cristo en la cruz exclamó: ‘Consumado es,’ el velo del templo se partió en dos . Este velo significaba mucho para la nación judía. Estaba hecho de un material muy costoso, de púrpura y oro… Cuando Cristo exhaló su último aliento, había testigos en el templo que vieron cómo el fuerte y resistente material era rasgado de arriba abajo por manos invisibles. Ese acto significaba para el universo celestial y para un mundo corrompido por el pecado, que un camino nuevo y vivo había sido abierto para la raza caída, que todos los sacrificios ceremoniales habían terminado con el gran sacrificio del Hijo de Dios.

El símbolo había encontrado en la muerte del Hijo de Dios la realidad que figuraba… Estaba abierto el camino que llevaba al santísimo. Había sido preparado un camino nuevo y viviente. Ya no necesitaría la humanidad pecaminosa y entristecida esperar la venida del sumo sacerdote. Desde entonces, el Salvador iba a oficiar como sacerdote y abogado en el cielo de los cielos… Ahora terminan todos los sacrificios y ofrendas por el pecado. El Hijo de Dios ha venido conforme a su Palabra: “Heme aquí (en la cabecera del libro está escrito de mí) para que haga, oh Dios tu voluntad”. “Por su propia sangre (él entra) una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención”. Hebreos 10:7; 9:12 (The Faith I Live By, p. 201; parcialmente en La fe por la cual vivo, 14 de julio, p. 203).


Juan 8:54-58   

Romanos 5:14

14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es **figura** (tipo) del que había de venir.

1 Corintios 10:1-13

1 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;
2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,
3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,
4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.
6 Mas estas cosas sucedieron como **ejemplos** (tipos) para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.
7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.
8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.
9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.
10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.
11 Y estas cosas les acontecieron como **ejemplo** (tipo), y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.
12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.
13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Hebreos 8:5

5 los cuales sirven a lo que es **figura y sombra** de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al **modelo** (tipo) que se te ha mostrado en el monte.

Hebreos 9:23

23 Fue, pues, necesario que las **figuras** (tipos) de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos.

Salmos 22:1

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?

Salmos 22:14-18

14 He sido derramado como aguas,Y todos mis huesos se descoyuntaron;
Mi corazón fue como cera,
Derritiéndose en medio de mis entrañas.
15 Como un tiesto se secó mi vigor,Y mi lengua se pegó a mi paladar,
Y me has puesto en el polvo de la muerte.
16 Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos;
**Horadaron mis manos y mis pies.**
17 Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan.
18 **Repartieron entre sí mis vestidos,Y sobre mi ropa echaron suertes.**

Jeremías 23:5

5 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a **David renuevo justo**, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.

Isaías 9:5-6

5 Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego.
6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Isaías 11:1-5

1 Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.
2 Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.
3 Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos;
4 sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.
5 Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.

Juan 19:24

24 Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice:Repartieron entre sí mis vestidos,Y sobre mi ropa echaron suertes. m Y así lo hicieron los soldados.

2 Pedro 1:12

12 Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.