PARA MEMORIZAR:
«Todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos finales» 1 Corintios 10:11
 

Lección 10 Para el Sábado, 6 de Diciembre

El verdadero Josué





- Audio Lección -


Martes, Diciembre 02

Josué como figura tipológica

A la luz de la tipología bíblica, ¿qué significa el paralelismo existente entre la experiencia de Moisés y la de Josué? Ver Éxo. 3: 1, 2; Jos. 1: 1-3; Núm. 13: 1, 2; Jos. 2: 1; Éxo. 3: 5; Jos. 5: 15.

Como descubrimos la primera semana, **Josué se presenta como un nuevo Moisés** que repite los pasos más significativos del Éxodo de Egipto en la vida de la segunda generación. Al igual que Moisés, es llamado a cumplir una misión mediante un encuentro personal con el Señor. Bajo el liderazgo de ambos, el renombre de Israel inspira temor entre las naciones. Moisés lidera a Israel en el cruce del Mar Rojo, mientras que Josué lo hace en el cruce milagroso del Jordán. A ambos líderes se les recuerda la necesidad de la circuncisión y la importancia de la Pascua. El maná comienza a caer en tiempos de Moisés y termina con Josué. A ambos se les ordena quitarse el calzado. La mano extendida de ambos señala la victoria de Israel. Moisés da instrucciones para la distribución de la tierra y la institución de ciudades de refugio. Josué cumple esas instrucciones. Ambos dirigen un discurso de despedida a la nación y renuevan el pacto entre Dios y el pueblo al final de su ministerio.

Estudia Deuteronomio 18: 15-19; 34: 10-12; Juan 1: 21; Hechos 3: 22-26 y 7: 37. ¿Quién cumplió la profecía de Moisés acerca de un profeta como él? ¿Cómo encaja Josué en el cuadro?

La vida de Josué fue un **cumplimiento parcial** de la profecía hecha por Moisés (Deut. 18: 15, 18). Sin embargo, esa profecía no tuvo su cumplimiento pleno en Josué, pues ella solo podía ser cumplida por el **Mesías**. Él conocía íntimamente al Padre (Juan 1: 14, 18); era veraz y revelaba fielmente a Dios (Mat. 22: 16; Luc. 10: 22; Juan 14: 6), quien, en efecto, puso sus palabras en labios de Jesús (Juan 14: 24). En consecuencia, tanto la vida de Moisés como la de Josué se convirtieron en **tipos de Jesús**, el Mesías venidero.

¿Qué importancia tiene Jesús en tu caminar con el Señor? ¿Por qué debe ser él y lo que hizo por ti el fundamento de toda tu experiencia cristiana?


Comentarios Elena G.W

Cuarenta días con sus noches permaneció Moisés en el monte, y todo este tiempo, como la primera vez, fue milagrosamente sustentado. No se permitió a nadie subir con él, ni durante el tiempo de su ausencia había de acercarse nadie al monte. Siguiendo la orden de Dios, había preparado dos tablas de piedra y las había llevado consigo a la cúspide del monte; y el Señor otra vez “escribió en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras”.

Durante el largo tiempo que Moisés pasó en comunión con Dios, su rostro había reflejado la gloria de la presencia divina. Sin que él lo supiera, cuando descendió del monte, **su rostro resplandecía con una luz deslumbrante**. Ese mismo fulgor iluminó el rostro de Esteban cuando fue llevado ante sus jueces; “entonces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel”. Hechos 6:15. Tanto Aarón como el pueblo se apartaron de Moisés, “y tuvieron miedo de llegarse a él”. Viendo su terror y confusión, pero ignorando la causa, los instó a que se acercaran…

Mediante este resplandor, Dios trató de hacer comprender a Israel el carácter santo y exaltado de su ley, y **la gloria del evangelio revelado mediante Cristo**. Mientras Moisés estaba en el monte, Dios le dio, no solo las tablas de la ley, sino también el plan de la salvación. Vio que todos los símbolos y tipos de la época judaica prefiguraban el sacrificio de Cristo; y era tanto la luz celestial que brota del Calvario como la gloria de la ley de Dios, lo que hacía fulgurar el rostro de Moisés. Aquella divina iluminación era un símbolo de la gloria del pacto del cual Moisés era el mediador visible, el representante del único Intercesor verdadero…

Moisés fue un **símbolo de Cristo**. Como intercesor de Israel, veló su rostro, porque el pueblo no soportaba la visión de su gloria; asimismo Cristo, el divino Mediador, veló su divinidad con la humanidad cuando vino a la tierra. Si hubiera venido revestido del resplandor del cielo, no hubiera hallado acceso a los corazones de los hombres, debido al estado pecaminoso de estos. No habrían podido soportar la gloria de su presencia. Por lo tanto, se humilló a sí mismo, tomando la “semejanza de carne de pecado” (Romanos 8:3), para poder alcanzar y elevar a la raza caída (Historia de los patriarcas y profetas, pp. 340, 341).

Moisés fue un tipo o figura de Cristo… Dios tuvo a bien disciplinar a Moisés en la escuela de la aflicción y la pobreza, antes de que estuviera preparado para conducir las huestes de Israel hacia la Canaán terrenal. El Israel de Dios, que viaja hacia la Canaán celestial, tiene un Capitán que no necesitó enseñanzas humanas que le prepararan para su misión de conductor divino; no obstante **fue perfeccionado por el sufrimiento**; “porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados”. Hebreos 2:10, 18. Nuestro Redentor no manifestó las imperfecciones ni las debilidades humanas; pero murió a fin de obtener nuestro derecho a entrar en la tierra prometida (Historia de los patriarcas y profetas, pp. 512, 513).


Juan 8:54-58   

Éxodo 3:1-2
  1. Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.
  2. Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
Josué 1:1-3
  1. Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo:
  2. Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.
  3. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.
Números 13:1-2
  1. Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
  2. Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.
Josué 2:1
  1. Josué hijo de Nun envió desde Sitim dos espías secretamente, diciéndoles: Andad, reconoced la tierra, y a Jericó. Y ellos fueron, y entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab, y posaron allí.
Éxodo 3:5
  1. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
Josué 5:15
  1. Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo.

Deuteronomio 18:15-19
  1. Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis;
  2. conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.
  3. Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho.
  4. Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.
  5. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.
Deuteronomio 34:10-12
  1. Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara;
  2. nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra,
  3. y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.
Juan 1:21
  1. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.
Hechos 3:22-26
  1. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable;
  2. y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.
  3. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días.
  4. Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra.
  5. A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.
Hechos 7:37
  1. Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis.

Deuteronomio 18:15

  • 15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis;

    Deuteronomio 18:18

  • 18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.

  • Juan 1:14

    14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

    Juan 1:18

    18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

    Mateo 22:16
    • 16 Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.
    Lucas 10:22
    • 22 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
    Juan 14:6
    • 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

    Juan 14:24
    24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

    Mateo 26:61

    61 que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.

    Juan 1:14

    14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

    Juan 2:21

    21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

    1 Corintios 3:16-17

    16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

    2 Corintios 3:16

    16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:Habitaré y andaré entre ellos,Y seré su Dios,Y ellos serán mi pueblo.

    Apocalipsis 3:12

    12 Al que venciere, yo lo haré **columna en el templo de mi Dios**, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

    Apocalipsis 11:19

    19 Y el **templo de Dios fue abierto en el cielo** , y el **arca de su pacto** se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.

    Apocalipsis 21:3

    3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el **tabernáculo de Dios con los hombres**, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

    Apocalipsis 21:22

    22 Y no vi en ella **templo**; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.