El pasaje de 1 Corintios 13:4-7 es el corazón del capítulo. Pablo se centra en las características del amor personificándolo para mostrar cómo se comporta una persona llena del amor motivado por el Espíritu. En su descripción, Pablo utiliza una serie de verbos. Para él, el amor tiene más que ver con las acciones que con los sentimientos o las emociones.
Entonces, ¿qué hace el amor?
**1. Es paciente (_makrothymeō_).** _Makrothymeō_ significa mostrar paciencia, incluso en circunstancias difíciles. La paciencia también destaca la capacidad de ser tolerantes unos con otros (Efe. 4:2).
**2. Es bondadoso (_jrēsteuomai_).** _Jrēsteuomai_ solo aparece aquí en el Nuevo Testamento, pero otras palabras de la misma raíz son comunes en otros lugares. En la Septuaginta (la versión griega más antigua del Antiguo Testamento), las palabras de esta raíz aparecen con frecuencia en los Salmos para referirse a la bondad de Dios asociada con su misericordia (Salmos 145:9). De allí podemos inferir que Pablo quería decir que nuestro amor para con los demás debe asemejarse a la compasión y la misericordia que Dios nos manifiesta.
**3. Se alegra (_synjairō_) de la verdad.** _Synjairō_ denota la capacidad de experimentar alegría junto a otra persona (Lucas 1:58; 15:6, 9; 1 Corintios 12:26; Filipenses 2:17-18).
**4. Soporta (_stegō_) todas las cosas.** Los eruditos debaten si _stegō_ significa «cubrir», es decir, no divulgar algo confidencial (lo que también tiene un sentido de protección), o «soportar» en el sentido de resistir. El concepto de resistencia aparece claramente en 1 Corintios 9:12, lo que lleva a la mayoría de los intérpretes y traductores de la Biblia a considerar la segunda opción como más probable.
**5. Todo lo cree (_pisteuō_).** _Pisteuō_ proviene de la misma raíz que el término griego que designa la fe (_pistis_). En el contexto de 1 Corintios 13, creer todas las cosas significa otorgarse mutuamente el beneficio de la duda.
**6. Todo lo espera (_elpizō_).** En el Nuevo Testamento, el verbo _elpizō_ siempre se refiere a la creencia o expectativa de que algo bueno sucederá.
**7. Todo lo soporta (_hypomenō_).** Probablemente, no haya diferencia entre los verbos _stegō_ e _hypomenō_ en 1 Corintios 13:7. Son sinónimos y aquí significan perseverar a pesar de las dificultades. Pablo utiliza _hypomenō_ al final del versículo para evitar la repetición de stegō. Al repetir el mismo concepto, aunque con una palabra diferente, el apóstol llama la atención sobre la fe y la esperanza como puntos centrales. En otras palabras, el amor persevera creyendo y esperando.
Compara 1 Corintios 13:4-7 con Gálatas 5:22-23. ¿Qué ideas comunes ves entre ambos pasajes? ¿Cómo podemos manifestar este tipo de amor en nuestra vida?
Comentarios Elena G.W
La verdad de Dios está destinada a elevar a quien la recibe, a refinar su gusto y a santificar su juicio. El carácter del cristiano debiera ser santo, sus modales agradables, sus palabras sin engaño. Debiera haber un esfuerzo continuo para imitar la sociedad a la que pronto espera unirse, la de los ángeles que nunca cayeron en el pecado.
Ningún hombre puede ser cristiano sin tener el Espíritu de Cristo; y si tiene Espíritu de Cristo, lo manifestará en palabras bondadosas y una conducta refinada y cortés… El cambio externo testificará del cambio interno. La verdad es santificadora, refinadora. Recibida en el corazón, actúa con poder oculto, transformando el carácter. Pero los que profesan seguir a Cristo y al mismo tiempo son groseros, hirientes y descorteses en palabra y hechos no han aprendido de Jesús. Una persona jactanciosa, altiva y criticona no es cristiana, porque ser cristiano es ser como Cristo…
Muchos que están buscando la felicidad sufrirán un desengaño porque la buscan fuera de lugar, y se dejan dominar por un temperamento pecaminoso y sentimientos egoístas. Al descuidar el cumplimiento de las tareas pequeñas y la observancia de las pequeñas cortesías de la vida, violan los principios de los cuales depende la felicidad. La verdadera felicidad no se encuentra en la gratificación propia, sino en el sendero del deber. Dios desea que el hombre sea feliz, y por esto le dio los preceptos de su ley, para que al obedecerlos pueda tener gozo en el hogar y fuera de él. Mientras conserve su integridad moral, sea fiel a los principios y controle todos sus poderes no puede ser desdichado. Con sus zarcillos aferrados a Dios, el corazón estará lleno de paz y gozo, y el alma florecerá en medio de la incredulidad y la depravación.
Las palabras bondadosas, la mirada amable y el rostro alegre forman alrededor del cristiano un aura que hace que su influencia sea casi irresistible. La religión de Cristo en el corazón determina que las palabras sean suaves y la conducta atrayente, aun para los más modestos. En el olvido del yo, en la luz, la paz y la felicidad que entrega constantemente a los demás, se ve la verdadera dignidad del hombre. Esta es una forma de ganar el respeto y extender la esfera de utilidad, que cuesta muy poco; y quien sigue este curso de acción no se quejará de que no recibe el honor que merece. Pero las reglas de la Biblia deben ser escritas en el corazón; los preceptos bíblicos deben ser llevados a la vida diaria (Reflejemos a Jesús, 18 de octubre, p. 297).
No necesitamos comenzar tratando de amarnos unos a otros. Lo que se necesita es el amor de Cristo en el corazón. El amor verdadero brota espontáneamente cuando el yo se halla sumergido en Cristo.
Venceremos en paciente dominio propio. Es el servicio paciente lo que trae descanso al alma. Son los trabajadores humildes, diligentes y fieles los que promueven el bienestar de Israel. Las palabras de amor y estímulo harán más para apaciguar el temperamento rápido y la disposición obstinada que todas las críticas y reprensiones que se puedan acumular sobre el que yerra (Testimonios para la Iglesia, t. 7, p. 253).