Oseas 12:13 deja claro que «por medio de profeta el Señor sacó a Israel de Egipto, y por medio de profeta lo guardó». Proteger y guiar al pueblo de Dios era una parte formativa y esencial de la labor de los profetas bíblicos.
Textos como Jueces 4:4-8; 2 Crónicas 20:14-17; Éxodo 12:1-3; y Deuteronomio 1:9-16 muestran que los profetas fueron cruciales para revelar la estrategia divina de liderazgo para su pueblo. En tiempos de guerra y crisis, los profetas eran el medio por el cual Dios ofrecía dirección, ánimo y esperanza a su pueblo y a sus líderes, como lo hizo a través de Jahaziel y Débora. Los profetas también brindaban instrucción acerca de las celebraciones religiosas y el culto (Éxo. 12:1-3). En otras ocasiones, Dios hablaba a los profetas sobre el gobierno de la nación.
En resumen, ningún aspecto de la vida israelita era ajeno a la dirección y la orientación de Dios por medio de sus mensajeros elegidos.
¿En qué aspectos específicos ayudó el don profético a la organización y el liderazgo de la iglesia cristiana primitiva? Hechos 6:1-7; 1 Corintios 5:1-5; 7:10-16; Tito 1:5.
Imagina lo que significaría comenzar una nueva organización sin un manual operativo ni un líder. Una organización así seguramente enfrentaría serios desafíos. En cierto sentido, esa era la situación de la iglesia cristiana primitiva. Jesús había ascendido y ya no estaba con sus discípulos. Ellos habían recibido una directiva clara de él: «Vayan por todo el mundo, y prediquen el evangelio a toda criatura» (Mar. 16:15). Aunque se había elegido a los doce apóstoles, no existía una estructura organizativa clara que los ayudara a comenzar.
La iglesia primitiva enfrentó muchos desafíos, como la organización de la iglesia, la estructura necesaria para el cumplimiento de la misión y la necesidad de identificar y condenar la herejía y la inmoralidad. El don profético que operaba en la iglesia primitiva desempeñó un papel fundamental en su preservación y protección (Hech. 13:1-2). De hecho, es difícil imaginar cómo la iglesia primitiva podría haber comenzado sin la ayuda del don profético para organizarla y ayudarla a avanzar en el cumplimiento de la misión.
Algunas personas son escépticas acerca de «la religión organizada». Sean cuales fueren los desafíos, ¿cuáles son las ventajas de formar parte de una estructura eclesiástica organizada? ¿Qué puedes dar y obtener al formar parte de algo mucho más grande que tú mismo?