Los sórdidos y tristes incidentes del Antiguo Testamento fueron registrados allí para que aprendiéramos de ellos qué sucede cuando nos rebelamos contra Dios.
Lee 1 Corintios 10:6-12. Según el apóstol Pablo, ¿por qué inspiró Dios a los profetas para que escribieran lo que leemos en la Biblia?
En estos versículos, Pablo traza una línea que conecta el pasado y el presente, el antiguo Israel y la iglesia que integramos quienes hemos aceptado a Jesús como Señor y Salvador (Gál. 6:14-16).
Pablo deja claro que las experiencias de la humanidad con Dios, ya sean buenas o malas, no deben ser pasadas por alto ni menospreciadas. De hecho, Dios las consideró tan importantes que las incluyó en las Escrituras como ejemplos «para que no codiciemos cosas malas como ellos [nuestros antepasados] codiciaron» (1 Cor. 10:6). En otras palabras, el pasado es a menudo el prólogo del futuro y sirve a menudo como contexto de lo que está sucediendo en el presente y de lo que ocurrirá en el futuro.
En efecto, Dios está diciendo que no estamos condenados a repetir los errores de las generaciones pasadas si prestamos atención a las advertencias de las Escrituras y a los mensajes que él nos envía por medio de sus profetas. Si escuchamos, aprendemos y obedecemos, estaremos seguros y seremos prosperados (2 Crón. 20:20). Según algunos, incluso la prosperidad espiritual se mide por el hecho de tener hermosas casas y automóviles, buena vestimenta y otras posesiones materiales. Dios promete ocuparse de nuestras necesidades, pero desea que también nuestra vida espiritual prospere (3 Juan 1:2). La verdadera y duradera plenitud espiritual requiere obediencia a los mensajes de Dios.
Dios no desperdicia palabras. Cuando habla, sus mensajes son eternos. El poder y la eficacia de ellos nunca terminan (Isa. 40:8). Tienen como propósito «advertirnos a nosotros, a los que han llegado al fin del tiempo» (1 Cor. 10:11). Si eso era cierto entonces, ¡cuánto más se aplican esas palabras a nosotros hoy!
¿Qué lecciones puedes extraer de los relatos bíblicos acerca de la rebelión e incredulidad para no cometer esos errores?