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Lección 7, para el 14 de noviembre

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DESTRUYENDO EL MENSAJE: PARTE 1

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Lee Jeremías 36:20-26. ¿Qué estaba sucediendo en la corte y cómo respondieron los líderes a la advertencia profética?

Jeremías era la voz profética de Dios para la nación de Judá en una época de fatalidad inminente. Dios había estado advirtiendo a la nación durante años por medio de Jeremías acerca de su descontento con ellos y de que Babilonia los conquistaría y los llevaría al exilio (Jer. 6:8-19; 26). El Señor quería salvarlos, pero ellos debían obedecer.

Los pecados de Judá eran muchos, evidentes y profundamente arraigados. La idolatría, el sacrificio de niños, el adulterio y la tiranía eran la norma en la época de Jeremías, pero las advertencias y las súplicas del profeta no fueron escuchadas. A medida que el ministerio profético de Jeremías llegaba a su fin, las súplicas de Dios a sus hijos descarriados se hicieron más intensas, pero sus esfuerzos siempre fueron redentores. En Jeremías 32, por ejemplo, Dios ordena al profeta que compre un terreno y conserve la escritura «porque así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: “Aún se comprarán casas, heredades y viñas en esta tierra”» (Jer. 32:15).

Fue el amor lo que movió a Dios a hacer que Jeremías escribiera una especie de última exhortación al arrepentimiento y la reforma. La respuesta de Joacim a este mensaje fue de desprecio hacia Dios, su mensaje y su mensajero.

Lee Jeremías 36:27-31. ¿Cómo respondió Dios al desafiante acto de Joacim?

A veces tendemos a creer que es posible hacer desaparecer un mensaje divino simplemente rechazándolo, destruyéndolo o deshaciéndose del mensajero. Nuestra renuencia a prestar atención a la palabra profética de Dios no borra el mensaje que Dios tiene para nosotros. El desdén solo intensifica el daño resultante de la rebeldía.

La profecía de Jeremías acerca del fin del rey Joacim constituye una seria admonición para los seres humanos (Jer. 36:30-31): Si desoímos las advertencias de Dios, cosecharemos las consecuencias de nuestro pecado y maldad.

¿Qué nos dice acerca del carácter amoroso de Dios el hecho de que persistiera en intentar llegar al corazón de su pueblo a pesar de la rebeldía de este?

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